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Noodles fritos de verano

Noodles, pronunciado “nudels”, es una palabra inglesa que podría traducirse como tallarines o fideos de origen oriental. 
 
Los noodles tienen mucha aceptación, son rápidos y fáciles de preparar. Recuerdo que en la casa de estudio de Amsterdam eran un ingrediente muy popular. 
 
Este tipo de pasta es más ligera que la mediterránea, su textura es más delicada, dejando el protagonismo a los ingredientes que la acompañan. Indicada también para sopas. Te darás cuenta de que sacia menos que la pasta italiana. Estate atento/a y no te pases. 
 
Hay varios tipos de fideos orientales, los ideales para esta receta son los udon o los somen, que están elaborados con harina de trigo. 
 
No te preocupes por el “frito”. En el mediterráneo entendemos por frito a algo con bastante aceite. Si te fijas en la receta, apenas lleva 1 cucharada de aceite de sésamo. Sería más adecuado llamarle noodles salteados, pero por respeto a la receta original he preferido mantener el adjetivo. 
 
RECETA DE LOS NOODLES FRITOS DE VERANO [1]
 
Para 3-4 personas.
 
Te enumero los ingredientes:
 
  • 500 g de fideos orientales
  • 500 g de tofu firme cortado a dados
  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • 1 cebolla mediana cortada a medias lunas
  • 1 zanahoria mediana cortada a palitos finos
  • Media taza de maíz dulce. Recuerdo que 1 taza = 240 ml
  • Media taza de judías verdes, cortadas por la mitad y escaldadas
  • Cebollino picado
  • Entre 1 y 2 cucharadas de tamari
 
El primer paso es hervir los fideos siguiendo las instrucciones del paquete. Después los lavas con agua para que no se peguen. Resérvalos. 
 
Elige una sartén grande y honda, pon el aceite de sésamo. Añade la cebolla y saltea 1 ó 2 minutos. Añade el tofu, el maíz, las judías verdes y la zanahoria, saltea 1-2 minutos. En ese momento, coloca encima de la verdura los fideos, ya cocinados, y vierte sobre ellos entre 1 y 2 cucharadas de tamari. Tapa y deja cocinar a fuego medio-bajo 5 minutos, moviendo de vez en cuando. Al servir en el plato, añade cebollino picado por encima. 
 
Puedes añadir o cambiar alguna verdura y seguirá quedando bien. En mi caso no tenía judías verdes, así que utilicé guisantes congelados que herví previamente 2-3 minutos y después añadí al resto de verduras. 
 
También puedes utilizar varios tipos de tofu, el normal, a las finas hierbas, el japonés, etc. 
 

NOTAS
 
[1] Receta aparecida en el libro:
Kushi, A. y Esko, W. (1997). The Complete Whole  Grain Cookbook. Tokyo y New York: Japan Publications, Inc. Pág. 204. 
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Cómo la dieta afecta al futuro de la humanidad

Kushi cita como posibles causas del fin del mundo:

  1. Una degeneración del ser humano a nivel físico, psicológico y espiritual. Esta crisis la veríamos reflejada en el aumento de enfermedades extendidas a nivel mundial, sin importar clase social, nivel económico, cultura o raza.
  2. Una guerra que llevará al uso de armas de destrucción masiva.
  3. Una crisis climática que llevase primero a una pérdida de la biodiversidad, que a su vez llevaría a la extinción de uno o dos tercios de todas las especies de seres en la Tierra, incluyendo a los humanos en una situación extrema.

Las dos últimas dependen de nuestro juicio. Y nuestro juicio depende de nuestra condición biológica y psicológica, que a su vez depende de la calidad de nuestros órganos y tejidos, que a su vez depende de la calidad de nuestras células y nuestra sangre, que a su vez depende de lo que comemos.

Dicho de otro modo: las causas 2 y 3 dependen de la 1, que en última instancia depende de nuestra dieta. 

Este razonamiento coloca a la dieta en el centro de la ecuación.

Kushi llama revolución biológica a un nuevo rumbo en el que el ser humano mejore cada vez más su condición. Escribe sobre ella de esta manera:

La revolución biológica es una educación que nos lleve a una dieta y estilo de vida que nos harmonice con el orden natural y, por tanto, salvaguarde la integridad de la humanidad para las infinitas generaciones que están por venir. Tal educación empieza en cada casa con los miembros individuales de cada familia y comunidad. Esta revolución no empieza con ningún partido político, organización social o plataforma ideológica. Ésta empieza en las cocinas y despensas, jardines y huertos donde el sustrato físico de nuestra vida diaria -la comida diaria- es cultivada y preparada. [1]

 


NOTAS

[1] Kushi, M. y Kushi, A. (1993). Macrobiotic Diet. Tokyo: Japan Publications, Inc. P. 30.

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Arroz integral con almendras

La macrobiótica se ha ganado en el pasado la fama de ser una dieta de arroz integral. En consulta me he encontrado infinidad de personas con la creencia de que la macrobiótica es aburrida por ese mismo motivo: “Todo el tiempo arroz integral”. 
 
En los años 70 la macrobiótica empezó a ser conocida entre la generación más alternativa de EEUU, los hippies, y en ese contexto una práctica cobró fama: el ayuno de arroz, o la también llamada dieta número 7. Era una práctica extrema, contracultural y que prometía la iluminación. Cómo no, esa fórmula en ese contexto triunfó, y eso llevó a la creencia asumida de que la macrobiótica era comer arroz integral. 
 
La macrobiótica es mucho más que comer arroz integral. Ofrece muchísimos recursos para confeccionar tu menú diario.  Incluso dentro del mundo de los cereales, la variedad también es o puede ser infinita. Mi experiencia con los cereales no ha sido de aburrimiento, sino todo lo contrario. Una combinación muy sencilla es la que te traigo a continuación, adecuada para quienes sean vegetarianos, o los que quieran añadir un poco de calcio a su dieta o los que deseen una sensación más nutritiva de su arroz. 
 
LA RECETA  DEL ARROZ INTEGRAL CON ALMENDRAS
(PARA 2-3 RACIONES)
 
La noche anterior pon a remojo 1 taza de arroz integral (1 taza=240 ml). A la mañana siguiente desecha el agua del remojo y pon el arroz en la olla a presión. Añade 1/4 de taza de almendras sin piel (35 g). Añade casi 2 tazas de agua (400 ml). Ponlo todo a hervir. Cuando se forme espuma en la superficie, retírala con una cuchara. Cierra la olla y hierve con presión mínima durante 45 minutos. Entonces, apaga el fuego, deja que baje la presión. Abre la olla y deja reposar 2-3 minutos. 
 
Nota: 
Si tienes almendras con piel deberás quitársela.  Será más fácil de las hierves 1-2 minutos. Podrían servir almendras tostadas, pero no fritas. 
La cantidad de agua para cocer el arroz con las almendras puede variar según el tipo de olla y de arroz. Prueba con la cantidad indicada y reduce según el resultado y tus gustos. 
 
EL DESAYUNO
 
desayuno macrobiotico
 
Doscientos gramos de este arroz con almendras fueron la parte principal de mi desayuno. Otros elementos del desayuno en la foto.  
 
  • Té kukicha, tomado durante el desayuno. En verano unos 300 ml.
  • Arroz con almendras al que he añadido 1 cucharadita de pasta de umeboshi (el pegote rosa encima del arroz).
  • Verduras hervidas 1-2 minutos: zanahoria, rabanito rojo, hojas de zanahoria. Hiervo cada cosa por separado. 
  • Melón. Es verano y le da un toque refrescante al desayuno. 
Puede que el arroz no te vaya para el desayuno. No pasa nada. Puedes usarlo en la comida o en la cena. 
 
CUESTIONES NUTRICIONALES
 
Desde el punto de vista nutricional, este tipo de combinación (cereal-frutos secos) es interesante para vegetarianos. La razón es que nuestro cuerpo utiliza aminoácidos para crear sus propias proteínas. A los cereales les falta un tipo de aminioácidos que los frutos secos contienen, y viceversa, por tanto combinarlos resulta útil. También resulta interesante para mujeres por encima de los 30 por el calcio que aportan las almendras. 
 

NOTAS
1.-Kushi, A. y Esko, W. (1997). The Complete Whole Grain Cookbook. Tokyo y New York: Japan Publications, Inc.
2.-Otro post reciente sobre la dieta nº 7: Comer sólo arroz integral o la dieta nº 7
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Alergia primaveral según la macrobiótica

La mascarilla, tan presente en nuestro día a día, no sólo puede protegerte de la Covid-19, sino que puede ayudarte si tienes alergia primaveral. 

Hace años, cuando aún iba al colegio, uno de mis amigos no podía jugar en el recreo al fútbol porque tenía alergia al polen. ¡Qué extraño! -pensé- ¿Cómo se puede tener alergia a algo que está en el aire y es tan natural? Había estudiado que el polen estaba en las flores. Lo dejé pasar, el partido empezaba. 

Ya no volví a tener noticias del tema, hasta que mi hermano empezó a tener síntomas de alergia primaveral. Lo que más recuerdo eran los estornudos encadenados,… uno, dos, tres, cuatro y más. 

Con los años yo también debuté, aunque siempre ha sido en menor medida. Puede que tú tengas alergia primaveral o puede que debutes en alguna ocasión. En ese caso lo escrito aquí puede interesarte.  

Los síntomas de la alergia primaveral o rinitis alérgica son: 

  • Estornudos
  • Goteo nasal
  • Ojos húmedos
  • Fiebre
  • Picor de ojos
  • Dolor de oídos

Derivado de todo lo demás puede existir: fatiga, irritabilidad, dolores de cabeza, y mal humor. 

Según el paradigma médico actual, la alergia primaveral es una reacción exagerada del organismo al polen. Se trata mediante antihistamínicos y la reducción del tiempo de exposición al polen, de ahí que la mascarilla pueda aliviar los síntomas.

Según  el paradigma macrobiótico, el polen afecta al individuo porque éste tiene una condición demasiado yin [1]. 

Desde la macrobiótica se cree que la condición de la persona podría mejorar y, de esta manera, llegar a no necesitar medicación ni tener que huir del polen.  

A medida que apliques los ajustes macrobióticos, los síntomas de la alergia primaveral disminuirán, hasta quedar reducidas a reacciones ocasionales. 

Una condición demasiado yin puede deberse a un  consumo excesivo de alimentos como:  lácteos, aceites y alimentos grasos, farináceos, frutas y zumos, azúcar, dulces y frutas tropicales. 

Ajustes que deberías realizar en la dieta macrobiótica estándar para el tratamiento de la alergia primaveral: 

  • Evita productos con harina. Ocasionalmente podrías tomar: seitán, pasta integral, pan integral con masa madre. En pequeña cantidad.
  • Limita el aceite al cocinar, o simplemente redúcelo mucho durante 1 ó 2 meses. Evita los frutos secos y sus cremas.
  • Cuando toquen legumbres, toma una pequeña cantidad (40-50 g). Sin embargo, el pescado puedes tomarlo 2 veces por semana. 
  • Evita las frutas frescas, especialmente las tropicales. Evita también los zumos. Podrías tomar de forma ocasional fruta cocinada.
  • Uso moderado y ocasional de cualquier endulzante, incluido la melaza de arroz y de cebada.

 Además de los ajustes dietéticos procura evitar un entorno con polvo y asegurarte de que tienes una buena digestión y de que vas regularmente al baño y no tienes estreñimiento. El ejercicio físico regular también ayuda a reducir los síntomas de la alergia al polen. 


NOTAS

[1] Kushi, M. (1985). A Natural Approach Allergies. Tokyo and New York: Japan Publications, Inc. 

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Macrobiótica para la COVID-19

macrobiotica en el coronavirus

Estoy seguro de que Michio Kushi hubiese interpretado todo lo sucedido con la COVID-19 como una prueba más de la degeneración biológica de la humanidad, lo hizo así con el SIDA y con el cáncer.

En el caso del cáncer y del SIDA, el movimiento macrobiótico propuso el cuidado de la alimentación, defendiendo que una dieta adecuada contrarrestaría las probabilidades de enfermar y aumentaría las de recuperarse. Con los años, la ciencia ha respaldado lo afirmado por la macrobiótica tiempo atrás, aunque también es verdad que comer bien no nos libra al 100% de la enfermedad. Por tanto, ¿qué hacer en caso de contraer el coronavirus?

La COVID-19 tiene peores consecuencias en quien más débil está, ya sea por edad o por patologías previas.

Entonces, ¿cómo fortalecemos nuestro organismo desde el punto de vista macrobiótico?

DIETA PARA LA COVID-19

Lo mejor es haber estado comiendo de forma saludable durante los años previos a la llegada de la COVID-19. De no ser así, y teniendo en cuenta que tampoco es bueno hacer cambios bruscos en tu alimentación, te recomendaría aproximarte progresivamente a lo siguiente:

  • Reduce en lo máximo posible los alimentos extremos. Los alimentos extremos son: alcohol, azúcar, lácteos, frutas tropicales, especias picantes, harinas blancas, huevos, carne, salazones.
  • Intenta que en tu dieta predominen los alimentos moderados. Los alimentos moderados son: cereales integrales, hortalizas y verduras, legumbres,… cantidades pequeñas de frutos secos y semillas, aceite de sésamo y de oliva, algas y pescado.
  • Prepara de forma repetida alimentos/platos moderados yang. Estos platos incluyen: sopa de miso, kinpira y nishime. Entre las verduras, usa más las de raíz (zanahoria, bardana, daikon, rabanito).
  • Dieta variada. Intenta utilizar una amplia variedad de alimentos para asegurar un aporte nutricional equilibrado.
  • Calorías suficientes. Sabemos que el sistema inmune baja cuando no comemos lo suficiente. Asegúrate de comer bastante. Existe una tendencia en macrobiótica a comer de forma escasa.

ESPECIAL CUIDADO AL SISTEMA RESPIRATORIO

El virus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad COVID-19, afecta principalmente al sistema respiratorio. Para el cuidado de éste la macrobiótica aconseja:

  • Todos los puntos anteriores

Atendiendo especialmente a:

  • Nada de lácteos ni harinas, ya que son productos que suelen afectar más al sistema respiratorio.
  • Más hojas verdes, que favorecen el buen funcionamiento del sistema respiratorio. Especialmente recomendadas: berros, rúcula, hojas de rabanitos o nabos, perejil.
  • Usa como cereal principal el arroz integral. Otra opción es el arroz integral con un 10-20 % de centeno.
  • Suficiente agua, en forma de tés, sopas y agua mineral a temperatura ambiente.
  • Remedios macrobióticos: té de daikon, té de raíz de loto.
  • Usa el sabor picante del jengibre y la mostaza.
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