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Los condimentos macrobióticos

Hay olores que me transportan a mi época de formación en el Instituto Kushi, especialmente el miso, el sésamo tostado y la salsa de soja. La mayoría de esos alimentos son condimentos.

Michio Kushi utilizaba dos términos para referirse a todos esos elementos de la dieta, que añadimos en pequeña cantidad, y que le aportan ese aroma peculiar. Uno de esos términos es el de “condiments”, el otro es el de “seasonings”, ambos se traducen al español como “condimentos” pero, según la macrobiótica de Kushi, existe una diferencia.

Los “condiments” deben estar disponibles en la mesa para su uso si se desea. Dan sabor, color y ayudan a equilibrar el plato. Ejemplos: gomasio, polvo de kombu, kelp o wakame, ciruela de umeboshi y tekka. Deben ser usados diariamente con cereales y verduras, pero su cantidad debe ser moderada, alrededor de 1 cucharadita por día.

Los “seasonings” se usan mientras cocinamos y no en la mesa. Deben añadir un sabor moderado, ni poco ni mucho. Los principales “seasonings” son la sal marina, el miso y el shoyu.

En español he decidido llamar a los “condiments” condimentos de mesa, y a los “seasonings” condimentos de cocina.

A continuación una breve descripción de los principales condimentos de mesa y condimentos de cocina.

CONDIMENTOS DE MESA

El gomasio

El gomasio es la mezcla de semillas de sésamo tostadas y parcialmente molidas, y sal marina. Se utiliza principalmente para poner sobre los cereales una vez ya están cocinados. El primer plato de la macrobiótica de Kushi que probé fue el arroz integral con gomasio, sencillo pero rico. Aún lo recuerdo, no lo olvido.

Polvo de alga kombu

En la macrobiótica de Kushi existe una gran influencia japonesa, ya lo habrás notado, y por eso las algas se utilizan regularmente. Para saber más sobre la conveniencia de tomar algas ver el post ¿Es bueno tomar algas? ¿Qué dice la macrobiótica?

Una forma distinta de tomar algas consiste en los polvos o condimentos de algas. Algas reducidas a copos o polvos que se añaden en pequeña cantidad sobre los platos. En especial recomendadas cuando se requiere un aporte extra de minerales. Cuidado si tienes el consumo de yodo restringido, pues algunas especies contienen una gran cantidad.

En las tiendas encontrarás ejemplos como el de la foto.

Ciruela de umeboshi

La ciruela umeboshi es un clásico de la macrobiótica de Kushi, que bien se merece un post aparte.  Alimento común en Japón pero exótico y ligado a la macrobiótica en Occidente. Encurtido muy salado y ácido que sirve para condimentar los platos. Gusta mucho al mezclarlo con aceite de oliva y limón o vinagre de manzana como aliño a las ensaldas (3 partes de aceite, 1 de vinagre umeboshi y 1 de vinagre de manzana o limón). Se utiliza a menudo en la elaboración de los remedios macrobióticos (ver la entrada Té de umeboshi).

Tekka

La tekka es un condimento elaborado con diferentes raíces tostadas (bardana, zanahoria, raíz de loto, jengibre) y miso. Es un polvo negro y muy concentrado, por eso hay que utilizarlo con mucha moderación.  Su objetivo es aumentar el yang de la dieta. Según la teoría macrobiótica eso ayudaría a compensar el consumo de alimentos yin, como las frutas, los dulces, el alcohol o la mayoría de los lácteos. También mejoraría estados como la anemia, problemas del corazón o neuralgias, aunque no hay estudios que lo confirmen, ni explican los mecanismos por los cuales esta mejora ocurriría. Según Kushi debería usarse en cantidades muy pequeñas: “Media cucharadita o menos al día”.

CONDIMENTOS DE COCINA

Sal marina

La sal se recomienda que sea marina sin refinar. Kushi comenta en uno de sus libros que precisar la cantidad de sal usar es difícil, ya que depende de dónde uno viva y de cuánto sodio se pierda por transpiración. Hoy en día se abusa de la sal a causa de una dieta rica en proteínas y grasas animales. Será mejor usarla en la cocina que en la mesa, pues se disuelve más rápido con el calor.

Recordar que la recomendación general de la OMS sobre el consumo de sal es de 5g. al día (equivale a una cucharadita).

Miso

El miso es la pasta marrón y salada creada a partir de la fermentación de la soja, a veces combinada con algún cereal. Se utiliza para salar sopas o elaborar salsas o macerar algunos alimentos. Para sopas se suele añadir al final de la cocción, evitando que el agua hierva una vez se añade el miso.

Los cuatro tipos de miso más cómunes reciben su nombre en japonés:

  • Hatcho miso: elaborado sólo con soja. Es el más fuerte y el que más tiempo está fermentando.
  • Mugi miso: elaborado con soja y cebada. Es un miso de sabor medio, utilizado tradicionalmente para la sopa de miso.
  • Genmai miso: elaborado con soja y arroz. Mismas características que el Mugi miso.
  • Shiro miso: elaborado con soja y arroz, pero más suave que el anterior. Lo puedes utilizar para cocinar una sopa de miso suave y también para elaborar salsas.

Shoyu

El shoyu es la salsa de soja.

Al llegar a Estados Unidos, Ohsawa utilizó el término Shoyu para referirse a la salsa de soja elaborada de forma tradicional, y reservó la palabra “salsa de soja” para el producto más comercial, de menos calidad. Por ese motivo encontrarás que en macrobiótica llamamos Shoyu a la salsa de soja.

Sus ingredientes deben ser: soja, trigo, agua, sal, koji (un fermento). Mira la etiqueta.

shoyu en macrobiótica

El tamari, muy usado también en macrobiótica, es una salsa de soja más fuerte, elaborada sólo con soja. En recetas donde se use el shoyu puedes utilizar tamari, pero no te olvides de usar menos cantidad, pues su sabor es más intenso.

Recomiendo el shoyu a quien esté empezando, y el tamari una vez ya llevas un tiempo. Ambos son excelentes para aportar el sabor salado a sopas y a verduras salteadas. Se añade normalmente al final de la cocción.

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¿Es la macrobiótica una secta?

Como experto en macrobiótica me veo obligado a comunicar y comentar este tipo de noticias.

El 14 de marzo la página web de la BBC News publicó una noticia en la que daban cuenta de la desarticulación de una secta en Italia donde se forzaba a sus integrantes a seguir una dieta macrobiótica estricta y cortar toda comunicación con el mundo exterior. En la imagen puedes ver un recorte de tal noticia.

El enlace a la noticia es este: http://www.bbc.com/news/world-europe-43407696

Y aquí puedes descargar mi traducción al español: La policía italiana desarticula una secta macrobiótica

Aunque la noticia desde el punto de vista periodístico no es del todo buena, pues es escueta, no explica suficientemente lo acontecido y mezcla varias cosas (dieta, evasión de impuestos, maltrato, etc.), abre el debate sobre algunas características de la macrobiótica de Michio Kushi.

Entiendo que si sigues las recomendaciones de la macrobiótica o estás empezando a conocerla te preocupen noticias como esta. Te preguntarás si debes ponerte en guardia y distanciarte de la misma, o bien pasar de tales noticias y seguir profundizando en sus enseñanzas.

Con este post quisiera ayudarte a responder a estas preguntas y aportar algo verdad al asunto.

¿Es la macrobiótica una secta?

Mi respuesta simple y directa sería esta: La macrobiótica no es una secta, pero algunas de sus versiones tienen rasgos sectarios.

Un ejemplo de la psicología que nos puede servir aquí: Una cosa es tener depresión y otra tener rasgos depresivos. Que estés triste un día o que no te apetezca hacer nada no es tener depresión, aunque ambas cosas son rasgos depresivos. Para diagnosticar depresión se deben dar al mismo tiempo, y durante un período de tiempo determinado, una series de síntomas o rasgos depresivos que se encuentran en los manuales de diagnóstico como, por ejemplo, el DSM.

Durante mi formación en la macrobiótica de Kushi percibí los siguientes rasgos sectarios:

  • Rechazo social a conductas que se saliesen de lo recomendado. Pedir un plato con carne o sacar un dulce era respondido con mala cara o con argumentos de lo malo que era todo eso. No te dejaban vivir.
  • Recomendación de abandonar un tratamiento médico, por ejemplo la quimioterapia, para seguir solamente la dieta porque así sería más efectiva.
  • La existencia de una autoridad sin métodos que nos permitan contrastar lo afirmado por la misma. En la medicina y otras ciencias el método está por encima de las individualidades. Sin embargo, lo dicho por Michio iba a misa. Sus recomendaciones no se cuestionaban, como tampoco se cuestionaban las de George Ohsawa, aunque fuesen desacabelladas (ver el post El Zen Macrobiótico).

No comparto ninguno de estos puntos, pero debo reconocer que sucedieron.

Al igual que ocurre con la depresión ocurre con la macrobiótica. Que tenga rasgos sectarios no siginifica que sea una secta. Para que fuese considerada una secta tendría que ser muy difícil salir de ella, podrían aprovecharse de tu trabajo o dinero, se limitarían tu libertad y, en algunos casos, podrían existir actividades delictivas como el tráfico de drogas o la prostitución. Nada de esto ocurrió en mi experiencia.

Incluso en los 70 y 80, donde existían casas estudio, charlas todos los días y una comunidad cohesionada, la macrobiótica no cumplía los criterios para poder llamarse secta, al menos en el sentido destructivo de la palabra. Hoy en día la macrobiótica consiste en una serie de enseñanzas sobre una alimentación y un estilo de vida saludables, con un toque oriental y una cocina peculiar, espartana a la japonesa.

Mi objetivo con este blog es ir depurando la macrobiótica, quedarnos con lo útil y deshacernos de aspectos que no sirven, como en este caso, los rasgos sectarios citados más arriba.

El encapsulamiento por aprendizaje

Me gustaría definir un fénomeno que sucedió conmigo cuando quise aprender macrobiótica y que podría confundirse con un comportamiento sectario.

A este fenómeno le llamo “encapsulamiento por aprendizaje” y se da cuando estás estudiando algo con intensidad.

En un primer momento me aislé de todo lo demás, de todo lo que sabía, para poder absorber al máximo los nuevos contenidos. En el caso de la macrobiótica, que consiste en la comida y el estilo de vida, cambié gran parte de lo que hacía habitualmente. Tras varios meses, casi un año, abandoné el experimento y puse en común lo aprendido en otras áreas y momentos de mi vida (la licenciatura de Educación Física, la de Psicología,  las diferentes lecturas y cursos, etc.). Con este último paso puse los contenidos macrobióticos en perspectiva y ello me permitió darles un mejor uso.

En algunos casos se podría dar un encapsulamiento crónico, lo que supondría una insensatez, pues sería negar los conocimientos que se han adquirido antes de la formación macrobiótica.

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Diagnóstico oriental

macrobiótica y el diagnostico facial
Imagen del libro Your Body Never Lies, de M. Kushi (2007)

El diagnóstico oriental hace referencia a la disciplina que determina desequilibrios de salud a través de los rasgos físicos, principalmente los rasgos del rostro. Ha formado parte del curriculum de la macrobiótica desde principios de los 70. Michio Kushi escribió un libro entero sobre el tema: Your Body Never Lies.

DIAGNÓSTICO ORIENTAL SEGÚN KUSHI

En otro de sus libros, The Macrobiotic Path To Total Health, escrito con Alex Jack, Kushi realiza una breve pero completa descripción sobre el tema.

Dice así:

La fisionomía, el arte tradicional de juzgar carácteres y tendencias  a partir de los rasgos de la cara o del cuerpo, está basado en el entendimiento de la relación dinámica entre las estructuras y funciones complementarias y antagonistas del cuerpo y la mente. En el embrión todos los sistemas principales contribuyen en la formación de la estructura facial. A medida que el bebé crece, la parte superior e inferior del cuerpo experimentan un desarrollo paralelo, de la misma forma que lo hacen las regiones interna y externa, las partes blandas y las duras, y las más expandidas y contraídas. Cada área de la cara corresponde con un órgano y función, también con rasgos emocionales y de personalidad. Cuando aparecen desequilibrios internos, éstos se reflejan en el rostro. Por ejemplo, la nariz se corresponde con el corazón, los cuales crecen y se desarrollan juntos en el útero. Problemas en el corazón se reflejarán enseguida en la nariz. Una nariz roja e hinchada indica que el corazón está expandido e hinchado por tomar demasiada azúcar, frutas, líquidos o alcohol. Una punta de nariz endurecida indica que grasa y colesterol están acumulados en las arterias coronarias, lo que podría llevar a un ataque cardíaco. De esta manera, la enfermedad puede ser diagnósticada antes de que el dolor u otros síntomas aparezcan. Las relaciones básicas son las que siguen:

  • Las mejillas muestran la condición de los pulmones y las funciones respiratorias, también los pechos.
  • La punta de la nariz se corresponde con el corazón y las funciones circulatorias, mientras que las fosas nasales muestran la región bronquial de los pulmones.
  • La parte media de la nariz se corresponde con el estómago. La parte alta de la nariz con el páncreas
  • Los ojos muestran la condición de los riñones y los testículos en los hombres, y los riñones y los ovarios en las mujeres. El ojo izquiedo se asocia al bazo y las funciones linfáticas, y el derecho con el hígado y las funciones circulatorias.
  • El área entre las cejas muestra la condición del hígado y la vesícula biliar.
  • La frente en su totalidad muestra el intestino delgado, y la región periférica de la frente muesrta el intestino grueso.
  • La parte alta de la frente representa la vejiga.
  • Las orejas representan los riñones: la oreja izquierda el riñón izquierdo, y la oreja derecha el riñón derecho.
  • La boca muestra el sistema digestivo completo. El labio superior se corresponde con el esófago y el estómago, la zona interior del labio inferior se corresponde con el intestino delgado, y la parte exterior con el intestino grueso, y las esquinas muestran la condción del duodeno.
  • El área de alrededor de la boca y la barbilla muestra los orgános sexuales y sus funciones.

Lunares, manchas, decoloraciones, al igual que durezas o partes blandas, muestran el desarrollo de problemas en los correspondientes órganos y funciones.

El diagnóstico macrobiótco es simple, seguro y efectivo.

EXPERIENCIA PERSONAL Y MODO DE USARLO

Cuando conocí la macrobiótica, y con ella el diagnóstico oriental, también llamado algunas veces diagnóstico facial, quedé fascinado: Era la prueba que confirmaba que todo está conectado. Me permitía viajar a ese mundo , posiblemente idealizado, del viejo Oriente y su sabiduría. Y porque no decirlo, me daba una sensación de poder, de saber más que los otros, pues sólo con observar el rostro de una persona podía ver cosas que otros eran incapaces.

En la práctica, y tras observar a cientos de personas, he advertido que con el diagnóstico oriental se dan infinidad de casos de falsos positivos y falsos negativos, es decir, que el rasgo dice que debes de tener algún problema de hígado pero no lo tienes, o que el rasgo dice que tienes los pulmones perfectos pero existe un efísema pulmonar. ¿De qué sirve una herramienta diagnóstica si el número de falsos negativos y positivos es tan grande?

Pasé de la ilusión a la desilusión.

Pienso que el diagnóstico oriental pudo ser una herramienta útil en el pasado, donde los chamanes o médicos antiguos iban a ciegas, porque sí es verdad que existen muchos casos donde aparecen tales relaciones, pero hoy en día un diagnóstico de ese tipo no será suficiente para aplicar un tratamiento. A nadie se le ocurre medicarse para la diabetes por tener una línea horizontal en la parte alta de la nariz, o tomar medicamentos para el colesterol por tener una línea vertical en el entrecejo. Es anecdótico, y una pieza más de la histroia de la medicina de Oriente, pero inútil hoy en día.

Aunque estoy de acuerdo con Michio Kushi en que es un método simple y seguro, disiento en cuanto a que es un método efectivo. No lo es. Mi práctica, con cerca de 900 personas al año, me confirma que el diagnóstico oriental no es una herramienta diagnóstica efectiva. ¿De qué me sirve que sea simple y seguro si en su objetivo, que es diferenciar lo sano de lo enfermo, falla?

Teniendo en cuenta lo dicho hasta ahora, si ya sabes algo sobre diagnóstico oriental, puedes utilizarlo para encontrar signos que apunten a ciertas enfermedades o trastornos en una exploración inicial, pero que debes corroborar en todos los casos con pruebas médicas. Un consultor macrobiótico nunca debe diagnósticar un problema de salud.

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Remedios macrobióticos: La historia de Yoshio

El alimento es nuestra mejor medicina, y todos los alimentos tienen efectos medicinales. Esto me fue demostrado durante una crisis en casa en 1964. Por aquel entonces, nosotros viviamos en Cambridge, Massachusetts. Una hermosa mañana de otoño, mi hijo de cinco años, Yoshio, estaba durmiendo una siesta en los dormitorios del segundo piso. Michio y yo estabamos abajo cuando oímos a Yoshio gemir. Subimos inmediatamente y encontramos a Yoshio retorciéndose de un lado para otro de dolor. Nunca habíamos visto a nadie actuar de esa manera antes, pensamos que podría haberse pinchado con una aguja.

Al sacarle la ropa, encontramos que parte de su intestino estaba sobresaliendo. Un segmento de un dedo de longitud estaba saliendo de su abdomen izquierdo. No sabíamos qué hacer, pero de forma instintiva corrí a la cocina y preparé un té bancha con una cucharadita de tamari, media ciruela umeboshi y un poco de jengibre fresco rallado. Mientras que Michio mantenía la boca de Yoshio abierta, yo le daba el té con una cuchara. En el instante en que una o dos gotas del té tocaron su lengua, el intestino de retrajo. Pasó muy rápido, como una serie de fotografías a cámara rápida mostrando como se abre y se cierra una flor. Todavía quedaba la mayor parte del té en la cuchara. Michio y yo quedamos sorprendidos de esta poderosa energía. Yoshio inmediatamente paró de llorar, se quedó dormido, y la hernia nunca regresó. Yo estaba muy agradecida e hice una reverencia al jengibre. En Japón, esta bebida se llama ume-sho-bancha, y es a menudo usada apara estimular la circulación y mejorar problemas del aparato digestivo. Aplicado externamente, en forma de compresas, el jengibre es usado a menudo para liberar el estancamiento y suavizar bloqueos en la parte baja del abdomen. Debido a que el jengibre calienta, lleva energía a todo el cuerpo. Pero nunca habíamos visto un efecto tan poderoso en tal corto período de tiempo.

Los dos parráfos anteriores pertenecen al libro de Aveline Kushi y Alex Jack (1985). Aveline Kushi’s Complete Guide To Macrobiotic Cooking .

He querido empezar esta entrada con un fragmento de un libro clásico de la macrobiótica de Kushi. Se cuenta un acontecimiento de la vida de Michio Kushi y Aveline Kushi, narrado por ésta última.  En él se hace mención especial a los remedios macrobióticos.

Los remedios macrobióticos son bebidas, cataplasmas, condimentos o platos, preparados con alimentos que se utilizan con fines terapéuticos. A lo largo de su obra, Michio y Aveline Kushi,  nos enseñaron una amplia variedad de ellos.

Ejemplos de estos remedios macrobióticos son los expuestos en las entradas Té de umeboshi y Qué son los remedios macrobióticos.

A partir de hoy tienes la posibilidad de encontrar una colección de estos remedios en la sección “Productos” del blog Macrobiótica Mediterránea. Una colección de 19 remedios que irán aumentando a lo largo del año.

remedios macrobióticos
Nueva colección de vídeos donde se muestra cómo preparar los remedios macrobióticos más conocidos.

Con los remedios macrobióticos le darás un toque terapéutico a tu alimentación. Algunos ejemplos de los que ya puedes disfrutar en esta colección son:

  • Té agar-agar: para compensar la tendencia al estreñimiento
  • Té ume-sho-kuzu: para compensar tendencia a la diarrea, mejorar la digestión o reducir el reflujo gastroesofágico.
  • Té de daikon seco: para ayudar a expulsar el exceso de mucosidad.
  • Compresa de sal: para calentar una zona del cuerpo y aliviar el dolor.
  • Té de zumo de manzana con kuzu: para relajarse después de un día agitado y para aliviar dolores de cabeza en la parte posterior de la cabeza.

Utilizados puntualmente, y combinados con una alimentación saludable, te permitirán mantener y gozar de una salud de hierro.

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Julio Basulto, el enemigo

En una visión dicotómica de la realidad, donde solo existiesen buenos y malos, Julio Basulto sería nuestro enemigo.

Julio Basulto, es nutricionista. Su labor labor fundamental es el consejo nutricional a través de los medios de comunicación (Rne, El País, Cadena Ser). Es un francotirador que apunta a la dieta macrobiótica con el rifle de la ciencia. Hace una semana publicó en la sección digital del periódico El País, Nutrir con Ciencia, un artículo que criticaba duramente a la macrobiótica. El vídeo del principio de este post pertenece a dicho artículo. Este texto supone una respuesta a Basulto.

LO POSITIVO Y LO NEGATIVO DE LA MACROBIÓTICA

En primer lugar hemos de intentar comprender el porqué del mensaje de Basulto, cuyas intenciones hemos de suponer no son malignas, sino que intentan protegernos de algo.

¿De qué intentan protegernos las palabras de Basulto? Creo que de un comportamiento alimenticio sectario que suponga un peligro para nuestra salud. ¿Se refleja eso en la macrobiótica? Siento decir que, según mi experiencia personal, SÍ.

Estos son algunos de los rasgos de la macrobiótica que yo considero negativos:

  • Las barbaridades afirmadas por el fundador de la macrobiótica, George Ohsawa, y otros profesores. Existen ejemplos, y gordos, como afirmar que los que adoptan un régimen macrobiótico están inmunizados contra las enfermedades, o que puedes comer los cereales estropeados y descompuestos sin ningún peligro, o que el cuerpo puede transmutar los elementos químicos (producir potasio a partir de sodio). Para más detalles puedes visitar la entrada El Zen Macrobiótico.
  • Las recomendaciones de profesionales dedicados a la macrobiótica de no acudir ni seguir el consejo médico. Es habitual que las personas asociadas a la macrobiótica vean la medicina occidental como un enemigo, opuesta a lo natural y lo biológico. Por esa razón, desaconsejan lo que la medicina puede ofrecer que, desde mi punto de vista, es mucho.
  • La insuficiencia de la macrobiótica de Michio Kushi, que en muchas ocasiones no aporta los nutrientes necesarios para disfrutar de una salud sólida, lo que lleva a menudo a síntomas de deficiencia del tipo: frío, delgadez extrema, mal aspecto, hipotiroidismo, artritis, hipotensión arterial, aspecto pálido, anemia, etc. Ver la entrada Cómo la macrobiótica me congeló las manos.
  • Deshidratación debida a la recomendación de no beber agua, a no ser en forma de té o sopas. Esta práctica es cada vez menos frecuente, por suerte.

Que Julio Basulto intente protegernos de los puntos anteriores lo considero acertado por su parte. Pero también me gustaría destacar que la macrobiótica no es sólo lo que Basulto critica, sino mucho más. Estos son algunos de los elementos que hacen de la macrobiótica una buena opción:

  • Predominancia de lo vegetal sobre lo animal.
  • Recomendación de los productos biológicos.
  • Utilización de los alimentos como remedios que pueden ayudar a mejorar la salud, pero sin sustituir nunca a un medicamento que prescriba el médico. Ver la entrada Qué son los remedios macrobióticos.
  • Nos mueve a tomar la responsabilidad de nuestra propia salud y no ser un ente pasivo. Por ejemplo, si nos diagnostican colesterol, movemos ficha e intentamos cambiar la dieta y el estilo de vida para reducirlo.
  • Estar abiertos a otras formas de ver la vida, diferente a la adoptada por nuestra cultura, en este caso la cultura oriental y sus conceptos de yin-yang, cinco transformaciones o elementos.
  • A preferir lo menos procesado, sin caer en el error que lo natural está exento de peligros.

EVOLUCIÓN DE LA MACROBIÓTICA

Me gustaría tranquilizarte y decirte que para disfrutar de lo positivo de la macrobiótica no es necesario acarrear con lo negativo. ¿Por qué? Porque la macrobiótica ha evolucionado y existen, y se están elaborando, nuevas formulaciones de la misma que intentan dejar fuera esos aspectos más sectarios y opuestos a los paradigmas médicos.

Las críticas de Basulto a la macrobiótica, desde mi punto de vista, son parcialmente correctas, o incorrectas, porque ignora la existencia de varias versiones de la misma. Las críticas que él arroja en su post encajarían muy bien con la macrobiótica de George Ohsawa, a veces la más nombrada por sus extravagancias, pero no tanto con las versiones posteriores.

Presento un esquema, escrito a mano, sobre la evolución de la macrobiótica según mi formación y experiencia. Lo explico en los párrafos siguientes.
macrobiótica evolución

1.-George Ohsawa (1893-1966)

En mi opinión el principio de la macrobiótica. Aunque en otras fuentes se cite que la macrobiótica es mucho más antigua que Ohsawa y se remonte a Hipócrates, la macrobiótica tal y como nos llega empieza con Ohsawa. Lo que se remonta a Hipócrates es una forma de alimentarse y de vivir que se parece más a las formas citadas en los libros que tratan las Zonas Azules (Dan Buettner) que la práctica macrobiótica.

2.-Michio Kushi (1926-2014)

Principal estudiante de Ohsawa. Gran labor divulgativa en forma de libros, charlas y escuelas (Kushi Institute). Sus recomendaciones son menos estrictas que las de Ohsawa, no tan peligrosas, pero en ocasiones siguen llevando a casos de deficiencia nutricional.

a.-Continuadores

Con este término me refiero a estudiantes de Kushi que, una vez convertidos en profesores, han seguido las enseñanzas del mismo. Aquí podrían encajar consultores macrobióticos como Denny Waxman, Francisco Varatojo o el Dr. Jorge Pérez Calvo-Soler. Con el tiempo algunos de los continuadores se han ido suavizando, pasando así a la siguiente categoría.

b.-Suavizadores

Hace referencia a estudiantes de Kushi que, a la hora de impartir sus propios contenidos, han suavizado los originales de Kushi, haciéndolos así menos estrictos. Este sería el caso de Verne Varona, Montse Bradford o Simon Brown.

3.-Nuevas formulaciones

Una vez se ven claras las deficiencias de la macrobiótica de Ohsawa y Kushi, comienzan a surgir nuevas formulaciones de la misma. Una de estas formulaciones es la llevada a cabo por el profesor John Kozinski, que distingue entre una macrobiótica a la que llama pseudomacrobiótica o macrobiótica estrecha de finales del siglo XX, y otra macrobiótica amplia que refleja la práctica de los pueblos tradicionales y que siempre está relacionada con una mayor longevidad. Este enfoque es el adoptado en Macrobiótica Mediterránea.
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Lo que Basulto hace en su artículo, con muy buenas intenciones por cierto, es advertirnos y protegernos de las versiones estrictas de la macrobiótica (Ohsawa, Kushi y Continuadores), mientras que, por desconocimiento, deja fuera otras versiones (Suavizadores y Nuevas formulaciones) que encajarían perfectamente en lo que hoy en día llamamos “dieta saludable”.

NOTAS
  1. Enlace al artículo escrito por Julio Basulto y publicado el 19 de Octubre de 2017 en la sección digital Nutrir con ciencia, del periódico El País. Título: Los riesgos ocultos de la dieta macrobiótica. https://elpais.com/elpais/2017/10/19/ciencia/1508411268_172778.html