¡Nuevo libro! 100 preguntas sobre macrobiótica

macrobiotica moderna mario lopez

Me complace el presentaros el nuevo libro que, gracias a la colaboración de muchos de los lectores de Macrobiótica Mediterránea, ha visto la luz recientemente.

Las 100 preguntas y sus respuestas os permitirán configurar el concepto de esa nueva macrobiótica a la que he llamado macrobiótica moderna.

En este sentido la macrobiótica moderna consistiría en un sistema que utiliza la alimentación y el estilo de vida como principales herramientas para obtener salud y bienestar, teniendo en cuenta factores como el lugar donde se vive (clima y cultura), la constitución corporal, el estado de salud o la estación en la que nos encontramos. Disminuye la influencia de lo oriental, prevaleciente en la macrobiótica tradicional,  y aumenta la influencia de la ciencia de la nutrición, el efecto energético de los alimentos y las prácticas de los pueblos más longevos del planeta.

En las siguientes líneas os transcribo 3 preguntas que encontraréis en su interior como ejemplo de su estilo:

Pregunta 27:

HE OÍDO QUE SEGÚN LA DIETA MACROBIÓTICA NO SE PUEDE COMER FRUTA. ¿ES ESO CIERTO?

Se recomienda no comer frutas cuando estas no favorecen la adaptación al entorno. Las personas nos adaptamos porque comemos aquello que se cultiva en nuestra zona. Por poner un ejemplo extremo, un esquimal se moriría pronto comiendo frutas y verduras. ¿Qué hay en el Polo Norte? Animales. Por tanto, alimentarse de eso que existe de forma natural en un lugar sería favorecer nuestra adaptación al mismo. Lo que ocurre con las frutas es que existe un mercado donde aquí tenemos frutas de allí. Existen multitud de frutas tropicales (kiwi, piña, mango, etc.) que nacen en el trópico y son adecuadas para vivir allí, pero no para un clima templado como el mediterráneo (aunque en España por estar en el borde se podrían hacer excepciones, sobre todo en verano). Además, hoy en día cogen las frutas verdes y se utilizan productos químicos en su cultivo, lo que le resta calidad al alimento. También se argumenta que la fruta acidifica el organismo, pero según Christopher Vasey, en La importancia del equilibrio ácido-básico, la fruta es un alimento ácido pero cuyo efecto en la mayoría de las personas es el de alcalinizar, por tanto el que la fruta acidifique el organismo podríamos calificarlo como “mito macrobiótico”.

De todas formas, yo recomendaría mantener la fruta en nuestra dieta. En numerosos estudios se destaca el efecto positivo de su consumo. Trata de tomar aquella que aparece en el terreno de forma natural (no importada), que se coge madura y que no se trata con pesticidas.

Pregunta 33:

¿PUEDO TENER CARENCIAS AL DEJAR DE COMER CARNE Y PESCADO?

No tiene por qué, ya que los nutrientes que contienen la carne y el pescado también aparecen en otros alimentos de origen vegetal (excepto la vitamina B12).

Aun así, mi experiencia me dice que mucha gente cuando deja de comer carne experimenta lo siguiente:

  • Descenso del nivel energía
  • Pérdida de peso
  • Carácter más suave, a veces con pérdida de la capacidad para ser disciplinado

Estos síntomas indican carencias en algún u otro sentido. ¿A qué se deben? Creo que puede deberse a las sientes razones

1. ALIMENTACIÓN BASADA EN PLANTAS CON CARENCIAS

Seguir una alimentación basada en plantas no significa dejar de comer carne y pescado y ya está, sino que hemos de asegurarnos que en la dieta figuran todos los nutrientes necesarios para lograr y mantener la salud. Cereales integrales, legumbres, verduras frescas, frutos secos, semillas, algas productos fermentados, etc. deberían estar presentes casi a diario.

2. ALIMENTACIÓN BASADA EN PLANTAS CON PRESENCIA DE ALIMENTOS REFINADOS

Si dejamos de comer carne y pescado pero continuamos comiendo harinas refinadas y azúcar blanco puede que aparezcan carencias, pues son productos que necesitan minerales y vitaminas que “roban” de nuestro organismo.

3. TRANSICIÓN BRUSCA

Hay que tener cuidado con los cambios bruscos de alimentación. El cuerpo es algo material que se ha construido con aquello que hemos ingerido durante años. Cambiar de repente los materiales que le suministramos puede causar desorientación en los encargados de la construcción.

4. ACTIVIDAD FÍSICA MUY EXIGENTE

En el caso de realizar una actividad física exigente o estar expuesto a las inclemencias del tiempo, el cuerpo puede que necesite alimentos más densos como la carne y el pescado. En este caso estos alimentos estarían contribuyendo a acercarnos al equilibrio y sin duda notaremos de inmediato sus efectos.

Pregunta 58

¿VA LA MACROBIÓTICA CONTRA LA MEDICINA QUE SE PRACTICA EN LOS HOSPITALES?

No. La medicina de los hospitales es necesaria. La macrobiótica defiende la medicina de los hospitales en casos de emergencia, pues es una medicina de las emergencias. No te pongas a comer arroz integral cuando sufres de apendicitis, corre al hospital.

La macrobiótica va en contra de matar moscas a cañonazos, que es lo que en ocasiones ocurre con la medicina actual. A veces simplemente con comer de forma más ligera durante unos días y realizar algunos ajustes en el estilo de vida es suficiente para recuperarse de ciertas dolencias.

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100 preguntas de macrobiótica: Una aproximación a la macrobiótica moderna

10 Consejos macrobióticos para una Navidad saludable (sin que deje de ser Navidad)

macrobiotica y navidad

¿Qué podemos hacer para disfrutar la Navidad de una forma sana?

La Navidad es un momento complicado del año para quien quiere cuidarse y llevar una vida sana. ¿Por qué? Porque nos sentimos obligados a decidir entre lo que los expertos nos dicen sobre dieta sana y las costumbres de nuestro país y/o familias para esas fechas.

De forma tradicional se han tomado dulces como los turrones, los mazapanes, almendrados, y otros particulares de cada región. Al mismo tiempo se han celebrado grandes “comilonas” para celebrar que estamos reunidos con nuestros seres más queridos.

Quizás el problema no sea la Navidad, sino lo que hacemos el resto del año. Nuestros mayores no tomaban “comilonas” frecuentemente, ni abusaban de los dulces, ni alimentos procesados, sin embargo, en los tiempos modernos nos vemos tentados diariamente por multitud de alimentos o estilos de vida no saludables.

Como experto en macrobiótica te diría que evitases los productos refinados (pan blanco, arroz blanco, patatas), el azúcar y todos los productos cargados con aditivos. Como persona que tiene familia y amigos te diría que te olvides de la dieta sana y disfrutes del sentirte unido con los tuyos durante los días de Navidad. Pero me resisto a no poder ayudarte, y por ello he elaborado una lista de consejos para hacer de la Navidad una época saludable pero respetuosa con nuestra dimensión social.

1.-EVITA COMER UN 120%

No comas hasta hincharte. Los habitantes de la isla de Okinawa, conocidos por su longevidad, tienen el hábito de comer hasta estar un 80% llenos. En Navidad podemos hacer una excepción y comer hasta un 100% pero no sobrepasarnos. Aprende más sobre las costumbres de la gente más longeva en Longevidad, consecuencia de una vida macrobiótica.

2.-NO TE OLVIDES DEL POSTRE

Ten presente que después de la comida o cena llegará el postre. En muchas ocasiones, entretenidos por la conversación, nos olvidamos del postre y cuando ya no podemos más… ¡Tachán! Nos sorprenden con un maravilloso helado, tarta o turrón casero.

3.-DESAYUNA LIGERO

El desayuno es la comida que más libre de compromisos vamos a tener, pues en Navidad es habitual las comidas y cenas familiares o de empresa. Aprovecha el desayuno para favorecer los procesos de detox. Empieza por uno o dos vasos de agua templada y limón, te ayudará a limpiar el tracto digestivo. Tras 15 ó 20 minutos toma un té kukicha o té verde o infusión. Puedes acompañarlo de un poco de fruta, zumo de verduras o batido donde combinas ambas. Si no sientes hambre no desayunes.

4.-MASTICA BIEN

Comer poco será muy difícil, por tanto, el masticar cobrará importancia pues facilitaremos muchísimo la digestión. No es lo mismo encender un fuego con troncos grandes que con ramitas pequeñas. La digestión es nuestro fuego interno. En la macrobiótica tradicional se recomienda masticar cada bocado 50 veces. No es necesario llegar a este ese punto pero sí masticar suficientemente. En el post Masticar: una solución para el malestar emocional comento otras ventajas del masticar.

5.-COME LIGERO LOS DÍAS PREVIOS AL BANQUETE

Reduce el consumo de calorías habituales. Toma más verduras al vapor o salteadas, pescado, zumos de verduras, sopas por la noche,… De esta manera el cuerpo estará más preparado para los excesos.

6.-HAZ EJERCICIO

Busca un hueco entre las reuniones familiares y las compras: Camina, corre o dedica 30 minutos en el gimnasio a ejercicios como la bicicleta, la elíptica, la cinta o las pesas con muchas repeticiones y poco peso. Lo importante es activar la circulación y no sentirnos llenos y pesados. Elige la mañana porque sino es probable que acabes cambiando la hora de ejercicio por una cita o tarea. Nota sobre el gimnasio: Si no vives habitualmente donde vas a pasar la Navidad, y hace frío, considera la posibilidad de pagar sesiones individuales de gimnasio, con 2 a la semana será suficiente.

7.-NO PIQUES ENTRE HORAS

No piqués entre horas, mejor toma líquidos. El sistema digestivo necesita tiempo de inactividad para recuperarse, y más después de obligarlo a digerir cantidades importantes o mezclas raras. Por ello, durante la época de Navidad evita el picar entre horas y así llegar a la comida o cena con el sistema preparado. Si quedas para ponerte al día con amigos pide infusión, té o zumo; tomando líquidos permites al sistema digestivo seguir recuperando.

8.-SUPLEMENTOS ÚTILES

Suplementos útiles: (1) Enzimas digestivas. Son suplementos que encontrarás en farmacias o herboristerías y que supondrán una ayuda para digerir. Toma una cápsula antes de cada comida principal, especialmente comida y cena. Te ayudará a digerir los alimentos mejor, experimentando así menos síntomas del tipo gases, hinchazón o acidez. (2) Fibra. En forma de psyllium o semillas de lino molidas, compensará la falta de fibra en la dieta y facilitará en tránsito intestinal. (3) Probióticos. Tomados por la mañana, antes de desayunar, nos ayudarán a reparar y mejorar nuestra flora intestinal.

9.-AJUSTES EN EL MENÚ

Modificar el menú de los eventos sociales en Navidad en ocasiones puede ser complicado o imposible, pero sí que podemos tener en cuenta los siguientes puntos para hacerlo más sano:

  • Toma las ensaladas al principio de la comida y evita tomarlas por la noche, ya que en ese momento pueden producir más gases
  • Los productos lácteos dificultarán la digestión. Prefiere postres o salsas sin ellos.
  • Evita combinar grandes porciones de pescado o carne con carbohidratos (patatas, arroz, pan). Combínalos mejor con verduras.
  • Ten en cuenta que los fritos y la proteína (carne/pescado) sacia mucho y podemos equivocarnos al elegir las porciones. Mejor un plato pequeño y repetir que con un plato grande y no poder con él.
  • Toma una infusión de menta, melisa, hinojo o manzanilla al final de la comida, favorecerá la digestión. En los supermercados existen ya combinaciones de estas plantas con resultados excelentes.
  • También una pequeña cantidad de agua Vichy, tónica o sidra nos ayudará.

10.-REALIZA UN PROGRAMA DETOX

Después de la Navidad el cuerpo pedirá un período de depuración. Para ello podemos realizar un programa de detox de entre 3 y 7 días, donde combinar zumos de verduras, bebidas verdes (preparadas con espirulina o chlorella) por la mañana, ensaladas verdes al medio día y sopas por la noche. Entre horas puedes tomar infusiones o té. De esta manera el cuerpo se recuperará de los excesos y estarás al 100% para empezar el Año Nuevo. En este caso seguir las recomendaciones de la macobiótica tradicional durante una semana también tendría un efecto detox.

Tengo la certeza de que una Navidad puede ser sana y al mismo tiempo que siga siendo Navidad. Los puntos anteriores son un intento de que eso sea así.

¡¡Feliz Nochebuena y Feliz Navidad!!

La personalidad del macrobiótico estricto

¿Estás probando la macrobiótica y no sabes si lo estás haciendo bien? ¿Sientes que te apetecen mucho alimentos que no están incluidos en la dieta? ¿Te ha empezado a resultar incómodo acudir a reuniones sociales porque no te gusta lo que sirven para comer?

En este post encontrarás respuestas a estas preguntas.

Una de las asignaturas que más me gustó de la carrera de Psicología fue Psicología de la Personalidad. En su día me dolió admitirlo porque parecía un hecho en contra de la libertad, pero todos encajamos en uno u otro patrón, como salidos de un molde de magdalenas.

Durante mis años de estudiante de macrobiótica y otros tantos como consultor, sumado a mi experiencia personal, he podido identificar un tipo de personalidad que tiene más probabilidades de usar la macrobiótica de forma errónea, sacando de ella más problemas que beneficios, sobre todo a largo plazo. Veamos cuales son los rasgos de este tipo de personalidad al cual he llamado el Macrobiótico Estricto (ME).

PERFECCIONISTA

El ME es perfeccionista. Para él es fácil ser disciplinado, seguir unos pasos, por nuevos o complicados que parezcan confía a ciegas en los resultados y aplica lo que aprende con tesón. Ante una receta o recomendación realiza multitud de preguntas, como si de los detalles dependiese su vida.

BÚSQUEDA DE LO ALTERNATIVO

El ME no está conforme con el modo de vida establecido, con las convenciones. Le gusta sentirse diferente, pensar que piensa y actúa diferente, y está convencido de que esas diferencias le hacen mejor que los demás. Puede estar asociado a corrientes de pensamiento alternativo (hippies) o movimientos de protesta social.

INDEPENDIENTE

Al ME le da igual lo que los demás puedan pensar sobre él. Se apoya en las opiniones de su pequeño grupo y en las creencias de que es mejor que los demás o de que sabe más y los demás no entienden. Es habitual que se prepare la comida en casa y la lleve al trabajo o a las reuniones sociales, sin importarle los comentarios. A veces los esfuerzos que supone el comer su propia comida conlleva más problemas que los propios beneficios que se derivan de su consumo; por ejemplo: tener que madrugar para prepararla, o la falta de tiempo para otras cosas porque ha de cocinar.

GUIADO POR LO CONCEPTUAL

El ME reduce la comunicación con su cuerpo y empieza a decidir qué comer desde su mente. En momentos puntuales el cuerpo se revela y puede tomar un alimento concreto. Recuerdo que en momentos puntuales durante mi época de macrobiótica estricta me apeteció intensamente queso fresco en invierno y melón o sandía en verano. No me pude resistir y ambas cosas me sentaron de maravilla. Ahora entiendo que eran reflejo de deficiencias que mi cuerpo reconocía pero mi mente no.

En este sentido Steve Gagné señala respecto a la macrobiótica:

Debido a la asociación entre la dieta y la recuperación de la salud y el miedo a la enfermedad  que a menudo acompaña su practica, sus seguidores están especialmente dispuestos a renunciar a su propio criterio y siguen las reglas dictadas por otros a los que perciben como conocedores de la verdad.

La causa de que la gente se vuelva desequilibrada con una dieta macrobiótica es la misma que con cualquier otra dieta de moda: la gente elije su comida desde un conjunto de criterios estrictamente dictados y limitados.

TENDENCIA A LO NATURAL

El ME profesa un alto aprecio por los alimentos naturales, creyendo que por el hecho de ser naturales serán buenos y suficientes para su organismo. Esta tendencia hacia los alimentos naturales puede llevarle a enmascarar una falta de nutrición, es decir, a una carencia en proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas, minerales, y otros nutrientes. El hecho de que coma natural no quiere decir que no pueda tener carencias. Puedes ver más en A pesar de la macrobiótica come proteínas o La macrobiótica también necesita cambios.

CUERPOS DELGADOS

El ME suele tener un cuerpo delgado por naturaleza. Ese tipo de cuerpo se relaciona con rasgos como el perfeccionismo y la autodisciplina. Debido a la falta de proteínas y grasas en la dieta macrobiótica estricta la delgadez de acentúa aún más, lo cual trae discusiones con familiares o amigos.

Montse Bradford cita como posibles causas de un exceso de delgadez a las dietas muy estrictas, saladas, con mucho cereal y poca variedad (como algunas versiones de macrobiótica estricta). También el adoptar una dieta únicamente de origen vegetal podría ser causa de un descenso brusco de peso; dice a este respecto: “El cuerpo no está habituado y es peligroso. Es mejor hacer una transición”.

¿CÓMO USAR ESTA DEFINICIÓN?

Elaboro esta definición para poder detectar con mayor facilidad los casos en los que la macrobiótica se utiliza de forma errónea. La macrobiótica constituye una herramienta para la promoción de la salud y la energía,  y como toda herramienta puede usarse mal o bien. Que tengamos uno o varios de estos rasgos no quiere decir que estemos utilizando la macrobiótica mal, del mismo modo que el no tenerlos no asegura que lo vayamos a hacer bien. Estos rasgos son simplemente señaladores que nos pueden ayudar a ver lo que en muchas ocasiones puede ser invisible para nosotros mismos: que la macrobiótica me está apartando de la vida (cuando se supone que tiene que ser lo opuesto).

La OMS declara cancerígenos la carne y los productos cárnicos procesados

macrobiotica cancer carne

¿Tomo o no tomo carne entonces? ¿Qué aconseja la macrobiótica moderna?

Justo el mismo día en que me encontraba repasando las líneas que Marvin Harris escribió sobre el papel sagrado que desempeña la carne en la mayoría de las culturas, la OMS reconoce el efecto cancerígeno de la misma.

Cuando dos hechos opuestos se dan simultáneamente tiendo a pensar que existen variables que lo pueden llegar a explicar. Estos son los dos aspectos contradictorios que en este caso se dan al mismo tiempo.

LA CARNE, UN ALIMENTO RESPETADO

Según el antropólogo Marvin Harris, la carne es un alimento buscado y respetado por la mayor parte de las culturas alrededor del mundo.  En el capítulo “Ansia de carne” de su libro Bueno para comer encontramos los siguientes puntos a favor del consumo de carne:

1. “Pese a los modernos descubrimientos que vinculan el exceso de consumo de grasas animales y colesterol en las sociedades opulentas con ciertas enfermedades degenerativas, los alimentos de origen animal tienen una importancia más decisiva para una alimentación sana que los de origen vegetal. No quiero decir que los primeros sean tan buenos para comer que podamos prescindir completamente de los segundos. Lo mejor que podemos hacer es consumir ambos. Trato de afirmar, más bien, que aunque la vida puede sustentarse en alimentos vegetales, el acceso a los de origen animal asegura la salud y el bienestar mucho más allá de la mera supervivencia”. p26-27

Sólo el 1 por 100 de la población mundial desdeña voluntariamente cualquier tipo de comida cárnica y menos de una décima parte de ese porcentaje se compone de veganos auténticos (p.30)

2. Muchos antropólogos encontraron aprecio y anhelo de carne en muchos de los pueblos que estudiaron; no olvidemos que la macrobiótica moderna se fija en las costumbres y hábitos de dichos pueblos, los cuales gozaban de buena salud. Varios ejemplos:

  • Los sharanahuas están continuamente preocupados por el problema de la carne; hombres, mujeres y niños pasan un tiempo exagerado hablando de ella.
  • Para los kaingang la carne es el producto principal de la dieta, todo lo demás es guarnición.
  • Los amahuacas dicen que no hay comida completa sin carne.
  • Para los sirionos la carne es el producto más deseado
  • La carne supera a todas las demás formas de comida en la estima y conversaciones de los shavantés.
  • Incluso en muchas tribus existe una palabra específica para designar al hambre de carne. Entre los canaes de la Amazona ii mo plan siginifica “tengo hambre”, pero iiyate siginifica “tengo hambre de carne”.

3. Tanto los humanos como nuestros primos los primates prestan una especial atención a este tipo de alimentos [de origen animal] porque éstos reúnen unas características especiales que los hacen excepcionalmente nutritivos. ¿Qué es lo que los hace especialmente nutritivos?

  • En primer lugar, constituyen una fuente de proteínas mejor, por porción cocinada, que la mayor parte de los alimentos de origen vegetal.
  • La carne, el pescado, las aves de corral y los derivados lácteos constituyen, además, fuentes concentradas de vitaminas, tales como la A, el complejo vitamínico B en integridad y la vitamina E. Y son la única fuente de vitamina B12, cuya carencia produce anemia perniciosa, trastornos nerviosos y comportamientos psicóticos”.
  • Los alimentos de origen animal aportan, asimismo, fuentes concentradas de los minerales esenciales. El hierro, indispensable para el transporte del oxígeno en la sangre, se presenta en mayor abundancia y en una forma más utilizable en los alimentos de origen animal -con excepción de la leche- que en hojas de las espinacas y demás plantas comestibles de carácter hojoso.

4. Añadir pequeñas cantidades de alimentos de origen animal puede evitar trastornos como el beri beri (causado por falta de B1, ocurre cuando refinan la harina) o la anemia (causada por el consumo de fibra excesiva).

LA CARNE, CAUSA DE ENFERMEDADES

El mismo Marvin Harris reconoce que “una de las carencias notorias de este tipo de productos [la carne] es la fibra, la cual, paradójicamente, no es un nutriente. La fibra añade masa y relleno al contenido del intestino grueso, facilita el movimiento peristáltico y se excreta sin ser asimilada. Los indicios de una posible relación entre las dietas deficientes en fibra y el cáncer de colon no deben tomarse a broma”.

Macrobiotica y consumo de carne

En el ejemplar de septiembre de 2014 de National Geographic, en el cual hablan de la evolución de la dieta, citan varios estudios sobre el efecto perjudicial del consumo de carne:

Estudios recientes confirman que aunque los humanos llevan dos millones de años comiendo carne roja, consumirla en gran cantidad aumenta la prevalencia de la aterosclerosis y el cáncer en la mayoría de las poblaciones, y no solo por culpa de las grasas saturadas y el colesterol. Nuestras bacterias intestinales digieren un nutriente de la carne llamado L-carnitina disparaba la formación de placas de ateroma. Las investigaciones también han demostrado que el sistema inmunitario humano ataca a un azúcar de la carne roja llamado Neu5Gc, una respuesta cuyos efectos inflamatorios son mínimos en los jóvenes, pero que con el tiempo pueden a llegar ser carcinógenos.

LAS VARIABLES QUE HACEN LA CARNE BUENA O MALA

Al encontrar argumentos a favor y en contra del consumo de carne, nos vemos obligados a profundizar en el asunto y así poder llegar, o al menos acercarnos, a saber en que situaciones es beneficiosa y en cuáles no.

Las variables que se desprenden de mis lecturas, como las citadas más arriba, y otras fuentes son:

1. La calidad de la carne. A mayor frescura, vida al aire libre, criado con pastos, etc. menos efecto perjudicial.
2. Las sustancias añadidas: nitratos, clembuterol, potenciadores del sabor, azúcar, colorantes (puedes miras los ingredientes del salchichón de tu nevera)… A menos sustancias añadidas, mejor será la carne para nuestra salud.
3. Consumo de fibra. Llevar una dieta baja en fibra haría la carne más perjudicial. Cuando desde la tendencia Paleo nos recomiendan tomar grandes cantidades de carne, están olvidando que nuestros ancestros no se alimentaban solo de carne, la mayoría de las veces no daban con la presa y reducían su dieta a tubérculos y otras verduras y frutos. La carne suponía un 30% de su consumo total calórico, pero pasaban períodos de escasez. Las plantas suponían un 70% de su ingesta calórica.
4. El ejercicio. Al realizar ejercicio físico intenso tendría más sentido para el organismo el tomar alimentos concentrados (alimentos de procedencia animal, incluyendo la carne).
5. La frecuencia con la que vamos al baño. Si hacemos de vientre una o más veces al día, el tiempo que permanecería los restos de la carne en nuestro sistema digestivo sería reducido y las toxinas generadas harían menos daño (los animales carnívoros tiene el intestino muy corto).

LA CARNE PROCESADA ES PEOR QUE LA CARNE

En su nota de prensa la OMS distingue entre carne roja, que clasifica en el grupo “Probablemente carcinógena para los humanos”, y la carne procesada, que clasifica en el grupo de “Carcinógena para los humanos”. Describen los dos tipos de carne como sigue:

Carne roja se refiere a todos los tipos de carne muscular de mamíferos, tales como la carne de res, ternera, cerdo, cordero, caballo o cabra.

Carne procesada se refiere a la carne que se ha transformado a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación. La mayoría de las carnes procesadas contienen carne de cerdo o de res, pero también pueden contener otras carnes rojas, aves, menudencias o subproductos cárnicos tales como la sangre.

Ejemplos de carnes procesadas incluyen frankfurters (perros calientes/hot dogs/salchichas), jamón, salchichas, carne en conserva (corned beef), y cecina o carne seca, así como carne en lata, y las preparaciones y salsas a base de carne

CONCLUSIÓN

De acuerdo a una macrobiótica moderna, donde se integran las formas de alimentarse de los pueblos más longevos y los avances científicos, se recomendaría el consumo de carne roja, pero menos o nada el consumo de los alimentos cárnicos procesados. Esta carne roja debería de ser de la mejor calidad posible y alimentada con pastos.

Para asegurarnos de que la ingestión de carne nos aporte más equilibrio y salud del que nos quita, deberíamos regular su cantidad en función de variables como por ejemplo: el clima, la cantidad de ejercicio, la frecuencia con la que vamos al baño, la cantidad de fibra que ingerimos y el padecer o no enfermedades específicas que desaconsejan o aconsejan su consumo.

La lista de la compra macrobiótica

Empezar por la lista de la compra facilitará que llevemos a cabo una dieta sana.

Con la lista de la compra empieza todo.

“Lo más importante es la lista de la compra” es lo que me dicen muchos de mis clientes cuando están a punto de lanzarse a la aventura de la dieta sana. Lo que se compra marcará las acciones posteriores, por ello, atender a lo que se compra es tan importante.

Para facilitar la tarea, suponiendo que la dieta macrobiótica sea nueva para ti, he diseñado una lista de la compra que te podrás descargar pinchando en el siguiente enlace:

¡DESCARGAR!  ⇒⇒⇒  Lista de la compra de Macrobiótica Mediterránea

La lista de la compra no es algo fijo e intocable, irá cambiando en función de tu conocimiento sobre la dieta sana y también podrá cambiar en función de la estación en que te encuentres y también del lugar donde estés viviendo. Por eso, toma mi modelo como un punto de partida, un modelo a partir del cual diseñar tu propia lista de la compra. Quizás quieras añadir algunos alimentos y quitar otros, está bien, siempre y cuando el grueso de la alimentación se base en verduras (incluyendo legumbres), cereales, frutas, frutos secos y productos animales de buena calidad.

La lista de la compra te permite ser consciente de la “existencia” de alimentos nuevos, que has podido conocer a través de un libro, un curso o un vídeo pero, que en el día a día, y debido a tus costumbres, los olvidas. También ayuda a reducir el estrés frente a lo desconocido, ya que la lista convierte lo nuevo y amenazante en algo concreto y específico.

Con esta lista de la compra tendrás que ir principalmente a 3 tiendas:

  1. La verdulería, donde comprarás las verduras. Procura el tener un equilibrio entre verduras de hoja, verduras de raíz y verduras redondas.
  2. La pescadería, pues el pescado constituye es uno de los pilares de la dieta sana, recomendado 1 vez a la semana por la macrobiótica tradicional (más depurativa) y de 2 a 4 por la macrobiótica moderna.
  3. La herboristería, donde irás a por un arsenal de cereales, legumbres, semillas, tamari, vinagre de arroz o de manzana, vinagre de umeboshi, tahín, etc. Algunos de estos productos también podrás obtenerlos en el mercado o  supermercado.

Con la cesta llena volvemos a casa. ¡Toca cocinar!

Para cocinar usa los siguientes materiales, ya que otros como el teflón, el PVC, el PC, el cobre o el aluminio, pueden generar y transmitir toxinas a la comida. Usa ollas, cazos y sartenes fabricados con:

  • Acero inoxidable
  • Vidrio
  • Cerámica
  • Titanio

Los alimentos conservan más sus nutrientes cuando los preparamos:

  • Crudos. Me refiero a las ensaladas. En este caso será mejor tomarla al medio día, y evitarla por la noche si sufres de gases o hinchazón. Más en verano que en los meses fríos.
  • Hervidos. Existen dos tipos: 1) El escaldado, en el que se hierven las verduras durante unos segundos o minutos. P.ej. añade unas acelgas troceadas, solo las hojas, a un cazo con agua hirviendo  y manténlas durante 45 segundos. Importante: que haya la suficiente agua. 2) El hervido más largo, que se usa para hacer sopas o estofados, a veces en combinación con cereales, legumbres o pescado o carne.
  • Al vapor: Se parte la verdura en trozos iguales y se cocina al vapor. Podemos usar brocoli, palitos de zanahoria o nabo, rabanitos, acelgas o espinacas, coliflor, etc.

Y por último, en nuestra mesa, tendremos una dieta macrobiótica, sana y natural que nos hará sentirnos bien y poder con los quehaceres del día a día.

Por qué la dieta de la piña sí y la macrobiótica no, o la necesidad de un plan semanal

macrobiótica y plan semanal

La dieta de la piña es un plan específico, claro y sencillo. ¿Podemos hacer lo mismo con la macrobiótica?

A la dieta macrobiótica le falta lo que tienen todas las dietas: un plan semanal. Todas las dietas, incluso la dieta de la piña, la de la alcachofa o la del pepino, tienen un plan específico, instrucciones claras que nos indican lo que tenemos que comer para el desayuno, la comida y la cena.

¿Qué pasa con la dieta macrobiótica que no tiene ese plan?

En las escuelas donde estuve se nos explicaban los beneficios de los alimentos recomendados, las situaciones en que convienen unos u otros, cómo cocinarlos, cómo se relacionan con los diferentes órganos del cuerpo o  en qué cantidad tomarlos, pero nunca un plan semanal del tipo Lunes X, Martes Y, Miércoles Z…

POSIBLES RAZONES DE LA AUSENCIA DE UN PLAN MACROBIÓTICO SEMANAL

Estas son algunas de las razones por las cuales la dieta macrobiótica no se caracteriza por un plan concreto:

  1. Porque la dieta macrobiótica por definición ha de ser distinta en cada persona, pues cada persona necesita alimentos distintos y cantidades distintas para alcanzar el equilibrio.
  2. En la dieta macrobiótica no existe un objetivo claro y específico en pos del cual descartar todas las consecuencias que se puedan derivar de llevar un dieta concreta. Por ejemplo, en la dieta de la piña el objetivo es perder peso, que más da si la persona se queda sin vitaminas y minerales, que más da si la persona se enfría y pasa un frío de muerte en invierno, que más da si el azúcar en sangre sufre subidas y bajadas espectaculares. Eso permite dar unas instrucciones claras y precisas.
  3. Otro factor es que la dieta macrobiótica estándar está compuesta por alimentos y formas de cocinar poco habituales en nuestra cultura. Dar un plan preciso en esas circunstancias echaría para atrás hasta al más motivado “freaky” de las dietas.

UN PLAN SENCILLO PARA INICIARSE, DESPUÉS NO ES NECESARIO

Pero a pesar de todas esas razones que nos llevan a no tener un plan semanal, concreto y preciso, el tenerlo contribuiría a que muchas personas se iniciasen en un modo de alimentarse que traería consigo numerosas ventajas. Para que ese plan fuese útil debería tener las siguientes características:

  1. Estar compuesto de alimentos conocidos, al menos, la mayor parte.
  2. Utilizar poco tiempo para cocinar, pues la mayoría de nosotros estamos muy ocupados.
  3. Recetas con pasos sencillos y no muy elaborados.
  4. Que tengan buen sabor, o al menos que respeten la intensidad de sabores a la que estamos acostumbrados.
  5. Que “cuadren” con nuestras costumbres culturales

Cuando buceamos por la bibliografía macrobiótica podemos encontrar algunos planes, algunos se ajustan más que otros a los requisitos citados. Dos ejemplos:

Michio Kushi, la macrobiótica más tradicional

Michio Kushi y Alex Jack escriben en su libro The Macrobiotic Path To Total Health:

Lunes:

  • Desayuno: Mijo (cocinado con bastante agua para que quede cremoso)  con semillas de calabaza, sopa de miso con col china y seta shitake, col rizada al vapor, bebida caliente (normalmente té kukicha o bancha).
  • Comida: Estofado de cebada con verduras, Algas arame con cebolla y maíz, ensalada hervida con cebolla, zanahoria, col y nabo.
  • Tentempié a media tarde: Mochi tostado en la sartén, bebida de verduras dulces.
  • Cena: Sopa de arroz y garbanzos con cebolla y calabaza, condimento de alga nori, nishime con raíz de loto, daikon y kombu, zanahoria y sus hojas, ensalada prensada con col china y rabanito rojo.

Es el ejemplo de un día de su plan semanal. Comprobamos que lleva tiempo cocinarlo, algunos de los ingredientes son desconocidos, algunos platos no se adaptan a nuestras costumbres culturales (sopa en el desayuno) y son sabores poco intensos.

Montse Bradford, una macrobiótica más moderna

Montse Bradford en su libro La Nueva Cocina Energética escribe:

Lunes:

  • Desayuno: Crema de cereales (avena y cebada) con pasas, canela y almendras tostadas. Rodajas de pepino y manzanas frescas, café de cereales con leche de arroz.
  • Comida: Pasta integral con verduras y tofu.
  • Cena: Sopa de lentejas. Ensaladilla de arroz. Seitán a la plancha. Ensalada con hierbas aromáticas y wakame. Compota de manzanas a la vainilla.

Esta versión de la macrobiótica respeta más la cultura mediterránea y utiliza más ingredientes conocidos. En el siguiente enlace tienes una fotografía donde puedes ver el plan semanal completo: Plan semanal, dieta macrobiótica de Montse Bradford.

La versión sencilla de Macrobiótica Mediterránea

El plan semanal que propongo para finalizar esta entrada intenta cumplir con los requisitos escritos más arriba (sencillo, rápido, adaptado a nuestra cultura,…). No lo explico de forma exhaustiva porque pretende ser una orientación general de lo que debería ser un plan semanal para iniciarse en un tipo de alimentación natural y sana, en el cual ir profundizando con el tiempo.

Pinchar a continuación para descargarse el plan: Plan Semanal de Macrobiótica Mediterránea (ejemplo)

Este plan es un ejemplo y nunca puede sustituir a una dieta diseñada específicamente por un consultor macrobiótico.

La digestión es la cuestión y 5 formas de vencer al estreñimiento

macrobiotica y digestión

La digestión es la cuestión, mi lectura favorita de verano.

 

Mi lectura favorita de este verano ha sido La digestión es la cuestión, de la autora alemana Giulia Enders. ¿Por qué? Pues porque escribe de forma amena y divertida sobre un tema que nos incumbe a todos, que está detrás de muchos problemas de salud y que nadie nos habla de él lo suficiente. Muchos síntomas y signos que padecemos están, sin saberlo, relacionados con nuestra digestión.

En el prólogo Giulia cuenta como a los 17 años le salió una pequeña herida en la pierna derecha. La herida no se curaba y acudió a varios médicos sin éxito alguno. Como no daban con la solución empezó a investigar, por casualidad encontró un informe de un caso muy parecido al suyo, en el que a un hombre le había salido la misma herida después de tomar antibióticos, y justo ella también había estado tomando antibióticos dos semanas antes de la primera herida. Giulia afirma:

Desde ese momento dejé de tratar mi piel como la de un enfermo de la piel y lo hice como la de un enfermo del intestino. Dejé de comer productos lácteos, apenas tomaba gluten, ingerí diferentes bacterias y, en general, me alimentaba de forma más sana. […]  Fue un éxito y experimenté en mi propia carne que el saber puede ser poder.

5 FORMAS DE VENCER AL ESTREÑIMIENTO

El libro trata varios temas, desde la acidez y el mal aliento  hasta los estados de ánimo cambiantes. Para ser concretos y aportar información útil, en este post resumiré lo que Giullia nos cuenta para poder lidiar con el estreñimiento, algo habitual cuando viajamos o vamos de vacaciones, sobre todo los primeros días. El estreñimiento aparece en esos momentos por dos razones principales:

  1. Cambio de costumbres. Los nervios intestinales registran todas nuestras actividades y costumbres dietéticas y están habituados a realizar sus funciones de forma regular. Cuando todo eso cambia necesitan unos días hasta volver a regularse.
  2. El “síndrome de este no es mi baño”. La idea de que no podemos ir a un baño distinto al de costumbre o al menos que guarde unas medidas higiénicas mínimas hacen que reprimamos el impulso a ir al baño, con lo cual el cuerpo empieza a aprender ese hábito.

Nota sobre la hidratación: El beber la cantidad suficiente de agua es imprescindible para dar volumen a las heces. Cuando viajamos el ambiente suele ser seco, por la calefacción, aires acondicionados en aviones, aeropuertos y otros medios de transporte. Al no ir al baño el agua de las heces comienza a reabsorberse y aún quedan más secas, lo que dificulta el hecho de ir al baño.

MÁS FIBRAS

La fibra nos ayuda a ir al baño, todo el mundo sabe eso. ¿Donde encontrar la fibra? En frutas, verduras, cereales integrales o legumbres, alimentos de uso habitual en la macrobiótica. Pueden ir bien especialmente las verduras de raíz, como por ejemplo el nabo, la remolacha, la cebolla o la raíz de apio. Las semillas de lino son otra fuente de fibra que nos ayuda a ir con regularidad al baño.

Existen dos tipos de fibra, soluble en agua y no soluble,  que encontramos en distintas proporciones en varios alimentos. Ambas ayudan a aliviar el estreñimiento. Algunas fuentes:

  1. Fibra soluble en agua: copos de avena con los que podemos preparar una crema, psyllium (plantago ovata) o semillas de lino molidas o algas agar-agar que podemos tomar con agua.
  2. Fibra no soluble en agua: salvado de trigo, la piel de la mayor parte de verduras, frutas y cereales integrales. Estimulan movimientos más intensos del bolo alimenticio pero también puede dar más dolor de barriga.

La autora destaca las propiedades de las ciruelas secas, las cuales contienen principios activos que atraen más líquido a los intestinos, dándole al contenido una consistencia más blanda y por tanto más fácil de evacuar.

Los remedios específicos como el psyllium, las semillas de lino molidas o el salvado de trigo pueden tardar entre dos y tres días hasta que hagan pleno efecto, así que puede ser buena idea tomarlas un día antes de emprender el viaje. Importante: bebed el agua suficiente, sino la fibra no hará el efecto deseado.

NO TE REPRIMAS

Este punto se refiere al “síndrome de este no es mi baño”. Nos vamos de viaje o estamos en territorio extraño, cambiamos nuestras rutinas, cambiamos nuestra dieta… todo son obstáculos que impiden el ir al baño como teníamos costumbre. Aún así hay cuerpos inteligentes que se adaptan con facilidad y nos comunican que “hay que ir al baño”. Si en ese momento nos negamos, le estamos enseñando a nuestro organismo a estar estreñido. Giulia comenta:

Con hacer volver el bolo alimenticio dos veces a la cola de espera ya se están entrenando a los nervios y músculos para que den marcha atrás. La consecuencia puede ser que cada vez resulte más difícil volver a cambiar de dirección. Además, en la cola de espera, se tiene aún más tiempo para extraer agua, lo que puede dificultar cada vez más la futura evacuación. Reprimir las ganas de ir al baño puede provocar estreñimiento tras un par de días. Por lo tanto, si tienen por delante una semana de vacaciones en un camping, superen el miedo a la letrina antes de que sea demasiado tarde.

PROBIÓTICOS Y PREBIÓTICOS

No todas las bacterias son malas. Las bacterias se hicieron famosas porque combatiéndolas nos dimos cuenta que podíamos evitarnos muchas enfermedades, pero existen otro tipo de bacterias que nos ayudan a estar sanos, a esas bacterias les llamamos pro-bióticos (porque favorecen la vida). Los probióticos los podemos encontrar de forma natural en alimentos como el yogur, el kéfir, el chucrut (col fermentada), las olivas y otros encurtidos, el tamari o shoyu, el miso, el tempeh.

Los prebióticos son partes de algunos alimentos que no asimilamos en el intestino delgado y que cuando llegan al intestino grueso constituyen comida  para las bacterias buenas. Los prebióticos los encontramos en alimentos como las zanahorias, la alcachofa, los espárragos, la endivia, los plátanos, el ajo, la cebolla, la chirivía, el trigo integral, el centeno la avena o el puerro.

Tener una cantidad adecuada de bacterias intestinales contribuye a tener un movimiento intestinal regular, y por tanto, no padecer de estreñimiento.

ALGO DE MOVIMIENTO

“Lo que es arriba es abajo” dice un dicho antiguo. Si nos movemos, realizamos ejercicio, caminamos o corremos estaremos contribuyendo a que nuestros intestinos también se muevan. La falta de ejercicio afecta especialmente a quienes en el pasado hayan practicado deporte.

Y POR ÚLTIMO, UN MINUTOS DE BALANCEO

Una técnica poco convencional para ayudar a evacuar es el balancearse cuando uno está sentado en el retrete durante unos minutos. Como dice Giulia Enders: “en el baño nadie nos ve y tenemos tiempo: las condiciones perfectas para un experimento tan poco convencional”.

Balacneo para reducir estrenimiento

Técnica del balanceo para favorecer la evacuación (La digestión es la cuestión, de Giulia Enders, 2015)

Otras entradas que tratan el tema del estreñimiento:

El Zen Macrobiótico

mario y zen macrobiotico

Hace poco leí una nueva edición de El Zen Macrobiótico, de George Ohsawa, un clásico que analizo en este post.

George Ohsawa es considerado por muchos el padre de la macrobiótica. ¿Por qué? Porque fue él quien le puso el nombre, que cogió de un médico alemán, y fue él quien se encargó de recopilar unos contenidos para enseñarlos como “macrobiótica”. Esos contenidos provienen de la antigua sabiduría del pueblo japonés y de la medicina tradicional china.

Ohsawa fue un pionero, un hombre avanzado a su tiempo que promovió la alimentación natural y el ser responsable de la propia salud, pero al mismo tiempo también cometió algunos errores o afirmaciones que, desde mi punto de vista, son descabelladas.

Recientemente se ha publicado una nueva traducción del libro El Zen Macrobiótico, libro que Ohsawa publicó en 1959 y que está vez ha traducido al español Dolors Mussons, estudiante de René Levy en Cuisine et Santé (Saint Gaudens, Francia). La tradución es excelente, nada que ver con la anterior. Desde aquí agradecer la labor a Dolors y quienes han hecho posible la nueva edición.

El libro lo recomiendo a todo aquel que quiera tener un conocimiento más profundo de la macrobiótica y sus orígenes, pero no para quien quiera tener una guía práctica o un texto más adaptado a nuestros tiempos.

Para dar una visión general y lo más completa posible del contenido del libro me dispongo a citar lo bueno y lo malo de sus afirmacones.

LO BUENO

La macrobiótica de Ohsawa, tanto en sus cursos como en sus libros, permitió experimentar salud y bienestar a jóvenes que posteriormente se convertirían en consultores macrobióticos; los cuales mejorarían la práctica y teoría macrobiótica. Ejemplo de ello son las vidas de John Kozinski, Verne Varona, Adelbert Nelissen o Denny Waxman.

Promovió el uso de una alimentación natural para el tratamiento de las enfermedades, enumerando una serie de puntos a seguir (p.60-61), algunos de los cuales son:

  1. No tomes alimentos ni bebidas industriales con azúcar, bebidas enlatadas, alimentos con colorantes químicos, huevos no fertilizados ni conservas.
  2. Sala con sal marina sin refinar y sin enriquecer.
  3. No comas frutas y verduras cultivadas con ayudas de fertilizantes químicos ni tratadas con insecticidas.
  4. No tomes alimentos originarios de regiones alejadas de donde vivas. .
  5. No comas ninguna verdura fuera de la estación.Prefiere los animales salvajes a los tratados con productos químicos.

Animaba a los asistentes a sus charlas o los lectores de sus libros a tomar responsabilidad de su propia salud. Este punto es ahora más patente porque la facilidad que tenemos hoy en día de acceder a la información (libros, charlas, Internet, televisión) no era la que existía en el tiempo de Ohsawa. En este sentido fue un pionero. Hoy en día podemos hacer mucho por nuestra salud sin necesidad de ir al médico. Sabemos por diferentes medios que, por ejemplo, tomar demasiada azúcar, carne roja o pan blanco no es bueno.

Su obra supone un medio a través del cual comparte su experiencia e intenta que otros también obtengan el mismo resultado. Eso le honra.

La macrobiótica que propone Ohsawa en El Zen Macrobiótico funciona en algunos casos, no en todos, y puede ser recomendada para períodos cortos de tiempo, a modo de dieta depurativa, pero nunca como un régimen a largo plazo.

LO MALO

Ohsawa menosprecia la cultura Occidental indenficándola con los hábitos modernos y pasando por alto la sabiduría antigua que, como en Japón, también existe:

Existe en Occidente una medicina popular, al igual que nosotros tenemos la nuestra de 5000 años de antigüedad, pero la vuestra carece de fundamentos filosóficos y lógicos y está cargada de convicciones personales sin el filtro de la “selección natural” tras miles de años de experiencia. (p.171)

El que le funcionase a él no significa que funcionará a todo el mundo, pero en varias ocasiones afirma que su método sirve para todos y casi todo.  Atribuye a la dieta macrobiótica “poderes” que no tiene:

Comprenderás rápidamente que quienes adoptan el régimen macrobiótico están perfectamente inmunizados contra las enfermedades. (p.138)

Y si estos “poderes” no funcionan es porque existe algún “defecto” en quien lo prueba.

Realiza afirmaciones contra toda evidencia y sentido común:

Apoplejía: No la padecerás jamás si sigues un régimen macrobiótico. (p.139)

El cáncer es la enfermedad más Yin y no hay nada tan fácil de curar, al igual que las demás enfermedades, volviendo a la forma más natural de alimentarse, o sea, la nº 7. (p.141)

Puedes comerte los cereales estropeados y descompuestos sin ningún peligro. Si están descompuestos el estómago te lo agradecerá, ya que no necesitará digerirlo (la digestión es una descomposición). Si el arroz está cubierto de moho se absorberá muy fácilmente. (p.169)

Promueve en diferentes puntos del libro la famosa dieta nº7, que es una dieta que consiste en alimentarse de cereales, principalmente arroz integral, y beber lo menos posible. Este tipo de dieta prolongada en el tiempo lleva a importantes deficiencias nutricionales que pueden desencadenar enfermedades. En ocasiones las principales críticas a la macrobiótica se centran en este tipo de dieta, la nº 7, cuya práctica está obsoleta en la macrobiótica moderna.

Aún estando en contra de algunas de las afirmación de Ohsawa, me gusta pensar que inició un movimiento mejorado posteriormente por sus alumnos, al igual que ocurrió con otros movimientos, como el psicoanálisis o el pilates, en psicología y la actividad física. Su inicio ha permitido que hoy en día miles de personas mejoren su salud.

Cereales en grano para una mente lúcida

macrobiotica cereales y lucidez
Una de mis profesoras de macrobiótica en Kushi Institute contaba:

-La planta del cereal está erguida.
-Las personas también lo estamos.
-La planta del cereal tiene lo más importante en la parte alta: el grano.
-Las personas tenemos el cerebro, principal órgano del sistema nervioso.
-Las antenas del cereal le permiten a la planta captar la fuerza del cielo (según la Medicina Tradicional China).
-El cerebro es una especie de antena receptora que capta ideas y pensamientos.

Por todo ello, el comer cereales favorecería el tener una mente lúcida. Esta es una explicación basada en el enfoque energético de los alimentos; no en cuanto a calorías, sino en cuanto a cualidades que nos transmite un alimento por su “forma de ser”. Es un enfoque que me gusta tener en cuenta y que comparto con otros enfoques más comunes. A continuación te muestro otras razones por las cuales los cereales nos ayudan a tener una mente más lúcida.

CARBOHIDRATOS COMPLEJOS

Existen carbohidratos simples que provocan un aumento del azúcar en sangre muy brusco. Nos sentimos bien. A continuación el cuerpo produce insulina que se encarga de guardar toda esa azúcar. El azúcar baja por debajo del nivel inicial. Nos sentimos mal.

Estos vaivenes en el azúcar en sangre no nos permite rendir con de forma estable. Pasamos de estar eufóricos a somnolientos. El consultor macrobiótico Verne Varona lo expresa gráficamente de este modo.

curva glucémica con macrobiótica

Arriba observamos un nivel de glucosa en forma de sierra que provoca estados de ánimo inestables. Abajo vemos un nivel de glucosa estable debido a una alimentación macrobiótica. Gráfico: Verne Varona, 2009

Los cereales integrales son hidratos de carbono complejos. Lo que quiere decir que no provocan un aumento brusco del azúcar en sangre, o al menos no tanto como los refinados. Por ello, su consumo contribuye a que nos sintamos mejor, que no haya esas subidas y bajadas, y podamos utilizar mejor nuestra mente.

Para ver más sobre la diferencia entre hidratos de carbono simples y complejos puedes ir a la entrada Carbohidratos complejos en una dieta macrobiótica.

UN APUNTE SOBRE EL GLUTEN

En los libros Cerebro de Pan y Sin trigo, gracias, atribuyen a los cereales diferentes signos y síntomas como por ejemplo: somnolencia, cansancio, peor estado de ánimo, migrañas,… En el análisis que realicé tras su lectura indicaba que los autores no se referían a los cereales, sino al gluten contenido en el trigo moderno. Puedes verlo en Conclusiones Cerebro de Pan y Sin trigo, gracias.

NOS PERMITEN PRESCINDIR DE LAS HARINAS (sobre todo pan)

El cuerpo humano necesita consumir diferentes porcentajes de los principales macronutrientes, que son: hidratos de carbono, proteínas y grasas. Cada uno de ellos cumple funciones específicas y diferentes. Los carbohidratos cumplen la función energética. En la sociedad actual los carbohidratos nos llegan a través del pan, la pasta, el arroz, patatas. Muchos de esos alimentos tienen efectos adversos para la salud, como por ejemplo:

  • Un índice glucémico elevado.
  • Alto contenido en gluten (pan, pasta).
  • Empeoran o provocan  estreñimiento.
  • Aumento de peso.

El incluir en la dieta cereales integrales nos va a permitir prescindir o tomar pequeñas cantidades de los alimentos citados más arriba.

FUENTE DE VITAMINAS DEL GRUPO B

A menudo se recomienda complejos de vitamina B para tratar la memoria. ¿Por qué? Porque las vitaminas B contribuyen al adecuado funcionamiento del sistema nervioso. Respecto a ese tema, el consultor macrobiótico John Kozinsky dice lo siguiente en una de sus recientes conferencias:

El arroz integral ha sido un alimento muy valioso y es un alimento que desde la macrobiótica moderna ser recomienda tomarlo como alimento básico. Tiene maravillosas propiedades. Desde un nivel nutricional está compuesto de vitaminas. El arroz integral puede considerarse un suplemento de vitamina B, un gran complejo vitamínico. La mayoría de las vitaminas B son muy buenas para tu cerebro, tu sistema nervioso, y están presentes en el arroz integral. Si tomas una pastilla no tienes los mismos efectos. La pastilla no te está dando el complejo vitamínico que tomas del arroz integral.

CUIDAN NUESTRO INTESTINO, EL SEGUNDO (o quizás el primer) CEREBRO

El primer capítulo del libro de la doctora Irina Matveikova se titula “Tu segundo cerebro”. Con ello hace referencia a la importancia de los intestinos en nuestra forma de pensar, en nuestra agilidad mental y forma de ver las cosas. Escribe:

Os confirmo que poseemos un verdadero cerebro dentro de nuestras entrañas, y su función neuronal es muy parecida a la actividad cerebral de la cabeza, de donde surge todo lo bello. El sistema digestivo posee una red extensa de neuronas, que se encuentran entre las dos capas musculares de sus paredes. La estructura de las neuronas digestivas es totalmente idéntica a la estructura de las neuronas cerebrales y tienen la capacidad de liberar los mismos neurotransmisores, hormonas y moléculas químicas.

El tomar cereales en grano contribuye a mejorar la salud intestinal debido a su contenido en fibra y por no generar en su descomposición toxinas como ocurre con otros alimentos, como por ejemplo, la carne.

UN APUNTE PRÁCTICO: ¿CUÁNTOS CEREALES TOMO?

Ya sabemos que los cereales nos ayudarán a tener más lucidez, pero ¿cuántos cereales tomo al día? Tomar demasiados cereales podría anular sus beneficios, puedes leer mi experiencia al respecto en la entrada Comer muchos cereales no es macrobiótica.

Como referencia he creado 3 categorías donde podrían encajar la mayor parte de las personas:

  1. Si quieres perder peso o tu metabolismo es lento, toma un máximo de 60 g (pesado en seco) de cereales en grano al día.
  2. Eres una persona adulta, sin problemas de sobrepeso: entre 60 y 100 g de cereales en grano al día como cantidad habitual.
  3. Realizas ejercicio físico intenso o tu  metabolismo es rápido:  100g o más de cereales en grano al día.

Para unas recomendaciones más personalizadas habría que considerar varios factores personales como: objetivos, tipos de constitución, intolerancias, lugar de residencia, estación en la que nos encontramos, alimentación anterior, etc.

Macrobiótica vs Nutrición, o el efecto MasterChef

Masterchef y criticas a la macrobiotica

Hace varias semanas, uno de los capítulos del famosísimo programa de televisión MasterChef, se emitió desde el  Sha Wellness Clinic, clínica de bienestar que utiliza la alimentación macrobiótica como uno de sus pilares para el cuidado de la salud.

En el programa se describió de forma muy breve qué era la dieta macrobiótica. Durante la explicación, Lidia Folgar, una de las concursantes y nutricionista, criticó la falta de rigor científico de la dieta. A raíz de esos comentarios, un aluvión de críticas a la dieta macrobiótica surgió en diferentes medios. ¿De dónde salen todas esas críticas? ¿Quién las escribe? ¿En qué se basan?

En las siguientes líneas intentaré aportar algo de luz sobre el asunto.

En mi opinión esto fue lo que pasó:

1. Emiten el programa, con la breve explicación sobre macrobiótica más la crítica de la concursante.

2.  El colectivo de nutricionistas respalda a la consursante con comentarios en redes sociales, artículos en páginas webs/blogs, y entrevistas en medios de comunicación.

3. Los nutricionistas, como expertos en dietas que son, tienen que mostrar una opinión al respecto. No van a profundizar en la macrobiótica, no tienen tiempo; las entrevistas o los comentarios son de hoy para mañana. Entonces, realizan una investigación “exprés” sobre macrobiótica, principalmente recurriendo a un texto elaborado por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid  que habla de las Dietas mágicas.

4. Se crea una opinión acerca de la macrobiótica en función de los artículos escritos y las entrevistas realizadas.

De esta secuencia se desprenden varios temas que me dispongo a comentar en 6 puntos:

AUTOCRÍTICA

Comentan que la macrobiótica puede provocar carencias nutricionales (vitaminas, minerales, proteínas, etc.) siendo así peligrosa para la salud. Desde mi experiencia, como estudiante y profesor de macrobiótica, afirmo que tienen razón. Esto puede ocurrir y de hecho, no sería el primer consultor macrobiótico en admitirlo.

Verne Varona, John Kozinski o Montse Bradford son sólo algunos ejemplos de consultores relacionados con la macrobiótica que han reconocido, en un momento u otro de su carrera, las carencias nutricionales que podría suponer la dieta macrobiótica.

Yo mismo he escrito sobre ello en posts como:

A pesar de la macrobiótica come proteínas

Comer muchos cereales no es macrobiótica

La macrobiótica también necesita cambios

¿QUÉ ES LA MACROBIÓTICA?

En este punto es importante saber qué es la macrobiótica, porque, evidentemente, si consultores como John Kozinski han criticado la macrobiótica y han seguido desempeñando su función como consultor macrobiótico, es porque han podido diferenciar varios tipos de macrobiótica.

La macrobiótica que se crítica es la macrobiótica estricta, la macrobiótica que recomienda comer mucho arroz integral, nada de carne o huevos, pescado 2 veces al mes, y casi nada de agua.

La macrobiótica que se defiende, la macrobiótica moderna, es aquella que hace referencia a las costumbres de los pueblos antiguos, que consumían una dieta basada en cereales, verduras, legumbres, semillas y frutos secos, productos animales criados naturalmente y productos procesados artesanalmente como los encurtidos. Todo respetando en ritmo de las estaciones e incluso las diferencias en sexo, edad o tipos de trabajo.

En mi opinión, la macrobiótica tradicional (versión estricta) sirvió para que estudiantes y posteriormente consultores de macrobiótica construyesen los fundamentos de una macrobiótica moderna, carente de las carencias de las primeras versiones y con efectos positivos en la salud.

COMPETENCIA PROFESIONAL

Ambos profesionales, nutricionistas y consultores macrobióticos, recomiendan qué comer; eso lleva de forma casi inmediata a un conflicto de intereses.

En la sociedad actual se tiende a un solo profesional para una misma tarea. Si tienen que haber médicos que sea siempre el mismo tipo de médicos, si tienen que haber personas que asesoren sobre la alimentación que sea siempre el mismo tipo de personas,… Es la herencia romana de un mismo jefe de estado (el Emperador) y un mismo dios (Cristianismo). Se mira con recelo al “otro”. Sólo tenemos que preguntar cuál es la opinión de los médicos sobre las medicinas alternativas. Aún así, muchas personas en nuestros días buscan las medicinas alternativas, no para sustituir a las primeras, sino para obtener una visión más completa de la realidad y así tener más herramientas para cambiarla.

Macrobiótica y  nutrición están ahí para recomendar a la gente qué comer y ambos pueden decirle al paciente argumentos en contra del “otro bando”. A lo largo de mi carrera me he encontrado personas que no han solucionado sus problemas con la nutrición y sí con la macrobiótica. Pero también he encontrado los casos opuestos, que la macrobiótica no les funcionó pero sí la nutrición. ¿Quién soy yo para negar esa realidad? El hecho de reconocerla creo que me hace más útil para mis pacientes.

ELLOS NO HAN ESTADO ALLÍ

Los nutricionistas a los que se ha preguntado acerca de la macrobiótica, o aquellos que han escrito sobre ella en sus blogs, no han estado allí, sólo han leído una veintena de líneas acerca de la macrobiótica. Durante varios años recorrí varias escuelas, realicé multitud de talleres… España, Francia, Estados Unidos, Holanda… Ellos no estuvieron conmigo. No saben que:

  • La mayor parte de las escuelas se aleja de esas primeras versiones espartanas de la macrobiótica. Puedes viajar por medio mundo, de escuela en escuela, y no oír ni una sola palabra del sistema de dietas macrobiótica que va desde -3 a 7, argumento que se utiliza en la mayoría de las críticas.
  • Se centran en las recomendaciones de la dieta macrobiótica estándar enriqueciéndola con aportes provenientes de  la nutrición y de las costumbres de los pueblos antiguos.
  • Se realizan ajustes constantes por adaptarse al ritmo de vida moderno.
  • Puede recomendarse tomar pescado todos los días, o carne 1 ó 2 veces a la semana, o huevos biológicos, dependiendo del estado de la persona.
  • Que se sirven postres y se cuida el que la dieta también guste.
  • Que se complementa con la enseñanza de otras actividades también importantes para la salud como el ejercicio físico, el contacto con la naturaleza o la meditación.

¿YIN-YANG? ¿DE QUÉ VA ESO?

Existen multitud de formas de conocer la realidad. Un sistema de conocimiento tan antiguo como la Medicina China no ha salido de la imaginación de la gente, al igual que el conocimiento sobre los nutrientes no es ninguna historieta.

El Yin-Yang supone una ayuda que nos puede guiar para saber qué alimentos pueden ser los más recomendados en situaciones concretas, al igual que lo puede hacer la clasificación de los alimentos según su PH (alcalinidad-acidez) o su contenido en una vitamina particular. Para entender estas clasificaciones y poder usarlas en nuestra práctica profesional,  tenemos  que estar entrenados/educados sobre ello.

Muchas veces, y para entenderlo mejor, se sustituye Yin-Yang por Contractivo-Expansivo. Existen unos alimentos que tienden a contraer tu energía mientras otros la expanden. Por ese motivo, el azúcar te relaja, y la carne/huevos/pescado te permite combatir el invierno o compensar la actividad física intensa. La ciencia comprueba esos mismo efectos, pero da otra explicación. Puedes escoger la más acorde con tu formación o incluso contemplar las dos al mismo tiempo.

EL PORQUÉ DE LA FALTA DE RIGOR CIENTÍFICO

Ningún científico se ha ocupado de: 1) Definir lo que es la dieta macrobiótica, es decir, hacerla operativa, 2) Diseñar el método experimental (experimento), 3) Comprobar los resultados y 4) Concluir si es eficaz para X (perder peso, mejorar la calidad de vida del enfermo de cáncer, aumentar la energía, etc.). Esa es una de las razones de la falta de su rigor científico, así como todo lo que no se ha estudiado todavía, lo cual no quiere decir que no sirva.

Por otro lado, sí que encontramos estudios científicos que muestran beneficios para nuestra salud derivados del consumo de cereales integrales en grano, legumbres, verduras, algas, setas y otros muchos alimentos que se recomiendan en la macrobiótica. Del mismo modo, encontramos estudios científicos que refieren los efectos negativos del consumo de azúcar, harinas refinadas o diferentes aditivos en la dieta; alimentos que no se recomiendan la macrobiótica.

Conforme vayamos progresando en el conocimiento, creo que las diferencias entre la nutrición y la macrobiótica deberían disminuir, porque el objetivo de ambas disciplinas es mejorar la salud de las personas a través de su alimentación.  No estoy aquí para defender ninguna religión, dentro o fuera de la ciencia, sino para crear herramientas útiles que ayuden a la gente. Escucho lo que la nutrición tiene que decirme, estaría loco si no lo hiciera. Pero también he de decir con humildad que, muchas personas en consulta han mejorado con la macrobiótica, a veces por dejar de consumir solanáceas,  lácteos o verduras crudas, a veces por introducir en su dieta cereales integrales en grano o más verduras en vez de productos elaborados con harinas o platos precocinados.

Blogs/Webs donde aparecen críticas a la macrobiótica a raíz de su aparición en MasterChef:

 

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