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Diagnóstico oriental

macrobiótica y el diagnostico facial
Imagen del libro Your Body Never Lies, de M. Kushi (2007)

El diagnóstico oriental hace referencia a la disciplina que determina desequilibrios de salud a través de los rasgos físicos, principalmente los rasgos del rostro. Ha formado parte del curriculum de la macrobiótica desde principios de los 70. Michio Kushi escribió un libro entero sobre el tema: Your Body Never Lies.

DIAGNÓSTICO ORIENTAL SEGÚN KUSHI

En otro de sus libros, The Macrobiotic Path To Total Health, escrito con Alex Jack, Kushi realiza una breve pero completa descripción sobre el tema.

Dice así:

La fisionomía, el arte tradicional de juzgar carácteres y tendencias  a partir de los rasgos de la cara o del cuerpo, está basado en el entendimiento de la relación dinámica entre las estructuras y funciones complementarias y antagonistas del cuerpo y la mente. En el embrión todos los sistemas principales contribuyen en la formación de la estructura facial. A medida que el bebé crece, la parte superior e inferior del cuerpo experimentan un desarrollo paralelo, de la misma forma que lo hacen las regiones interna y externa, las partes blandas y las duras, y las más expandidas y contraídas. Cada área de la cara corresponde con un órgano y función, también con rasgos emocionales y de personalidad. Cuando aparecen desequilibrios internos, éstos se reflejan en el rostro. Por ejemplo, la nariz se corresponde con el corazón, los cuales crecen y se desarrollan juntos en el útero. Problemas en el corazón se reflejarán enseguida en la nariz. Una nariz roja e hinchada indica que el corazón está expandido e hinchado por tomar demasiada azúcar, frutas, líquidos o alcohol. Una punta de nariz endurecida indica que grasa y colesterol están acumulados en las arterias coronarias, lo que podría llevar a un ataque cardíaco. De esta manera, la enfermedad puede ser diagnósticada antes de que el dolor u otros síntomas aparezcan. Las relaciones básicas son las que siguen:

  • Las mejillas muestran la condición de los pulmones y las funciones respiratorias, también los pechos.
  • La punta de la nariz se corresponde con el corazón y las funciones circulatorias, mientras que las fosas nasales muestran la región bronquial de los pulmones.
  • La parte media de la nariz se corresponde con el estómago. La parte alta de la nariz con el páncreas
  • Los ojos muestran la condición de los riñones y los testículos en los hombres, y los riñones y los ovarios en las mujeres. El ojo izquiedo se asocia al bazo y las funciones linfáticas, y el derecho con el hígado y las funciones circulatorias.
  • El área entre las cejas muestra la condición del hígado y la vesícula biliar.
  • La frente en su totalidad muestra el intestino delgado, y la región periférica de la frente muesrta el intestino grueso.
  • La parte alta de la frente representa la vejiga.
  • Las orejas representan los riñones: la oreja izquierda el riñón izquierdo, y la oreja derecha el riñón derecho.
  • La boca muestra el sistema digestivo completo. El labio superior se corresponde con el esófago y el estómago, la zona interior del labio inferior se corresponde con el intestino delgado, y la parte exterior con el intestino grueso, y las esquinas muestran la condción del duodeno.
  • El área de alrededor de la boca y la barbilla muestra los orgános sexuales y sus funciones.

Lunares, manchas, decoloraciones, al igual que durezas o partes blandas, muestran el desarrollo de problemas en los correspondientes órganos y funciones.

El diagnóstico macrobiótco es simple, seguro y efectivo.

EXPERIENCIA PERSONAL Y MODO DE USARLO

Cuando conocí la macrobiótica, y con ella el diagnóstico oriental, también llamado algunas veces diagnóstico facial, quedé fascinado: Era la prueba que confirmaba que todo está conectado. Me permitía viajar a ese mundo , posiblemente idealizado, del viejo Oriente y su sabiduría. Y porque no decirlo, me daba una sensación de poder, de saber más que los otros, pues sólo con observar el rostro de una persona podía ver cosas que otros eran incapaces.

En la práctica, y tras observar a cientos de personas, he advertido que con el diagnóstico oriental se dan infinidad de casos de falsos positivos y falsos negativos, es decir, que el rasgo dice que debes de tener algún problema de hígado pero no lo tienes, o que el rasgo dice que tienes los pulmones perfectos pero existe un efísema pulmonar. ¿De qué sirve una herramienta diagnóstica si el número de falsos negativos y positivos es tan grande?

Pasé de la ilusión a la desilusión.

Pienso que el diagnóstico oriental pudo ser una herramienta útil en el pasado, donde los chamanes o médicos antiguos iban a ciegas, porque sí es verdad que existen muchos casos donde aparecen tales relaciones, pero hoy en día un diagnóstico de ese tipo no será suficiente para aplicar un tratamiento. A nadie se le ocurre medicarse para la diabetes por tener una línea horizontal en la parte alta de la nariz, o tomar medicamentos para el colesterol por tener una línea vertical en el entrecejo. Es anecdótico, y una pieza más de la histroia de la medicina de Oriente, pero inútil hoy en día.

Aunque estoy de acuerdo con Michio Kushi en que es un método simple y seguro, disiento en cuanto a que es un método efectivo. No lo es. Mi práctica, con cerca de 900 personas al año, me confirma que el diagnóstico oriental no es una herramienta diagnóstica efectiva. ¿De qué me sirve que sea simple y seguro si en su objetivo, que es diferenciar lo sano de lo enfermo, falla?

Teniendo en cuenta lo dicho hasta ahora, si ya sabes algo sobre diagnóstico oriental, puedes utilizarlo para encontrar signos que apunten a ciertas enfermedades o trastornos en una exploración inicial, pero que debes corroborar en todos los casos con pruebas médicas. Un consultor macrobiótico nunca debe diagnósticar un problema de salud.

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Remedios macrobióticos: La historia de Yoshio

El alimento es nuestra mejor medicina, y todos los alimentos tienen efectos medicinales. Esto me fue demostrado durante una crisis en casa en 1964. Por aquel entonces, nosotros viviamos en Cambridge, Massachusetts. Una hermosa mañana de otoño, mi hijo de cinco años, Yoshio, estaba durmiendo una siesta en los dormitorios del segundo piso. Michio y yo estabamos abajo cuando oímos a Yoshio gemir. Subimos inmediatamente y encontramos a Yoshio retorciéndose de un lado para otro de dolor. Nunca habíamos visto a nadie actuar de esa manera antes, pensamos que podría haberse pinchado con una aguja.

Al sacarle la ropa, encontramos que parte de su intestino estaba sobresaliendo. Un segmento de un dedo de longitud estaba saliendo de su abdomen izquierdo. No sabíamos qué hacer, pero de forma instintiva corrí a la cocina y preparé un té bancha con una cucharadita de tamari, media ciruela umeboshi y un poco de jengibre fresco rallado. Mientras que Michio mantenía la boca de Yoshio abierta, yo le daba el té con una cuchara. En el instante en que una o dos gotas del té tocaron su lengua, el intestino de retrajo. Pasó muy rápido, como una serie de fotografías a cámara rápida mostrando como se abre y se cierra una flor. Todavía quedaba la mayor parte del té en la cuchara. Michio y yo quedamos sorprendidos de esta poderosa energía. Yoshio inmediatamente paró de llorar, se quedó dormido, y la hernia nunca regresó. Yo estaba muy agradecida e hice una reverencia al jengibre. En Japón, esta bebida se llama ume-sho-bancha, y es a menudo usada apara estimular la circulación y mejorar problemas del aparato digestivo. Aplicado externamente, en forma de compresas, el jengibre es usado a menudo para liberar el estancamiento y suavizar bloqueos en la parte baja del abdomen. Debido a que el jengibre calienta, lleva energía a todo el cuerpo. Pero nunca habíamos visto un efecto tan poderoso en tal corto período de tiempo.

Los dos parráfos anteriores pertenecen al libro de Aveline Kushi y Alex Jack (1985). Aveline Kushi’s Complete Guide To Macrobiotic Cooking .

He querido empezar esta entrada con un fragmento de un libro clásico de la macrobiótica de Kushi. Se cuenta un acontecimiento de la vida de Michio Kushi y Aveline Kushi, narrado por ésta última.  En él se hace mención especial a los remedios macrobióticos.

Los remedios macrobióticos son bebidas, cataplasmas, condimentos o platos, preparados con alimentos que se utilizan con fines terapéuticos. A lo largo de su obra, Michio y Aveline Kushi,  nos enseñaron una amplia variedad de ellos.

Ejemplos de estos remedios macrobióticos son los expuestos en las entradas Té de umeboshi y Qué son los remedios macrobióticos.

A partir de hoy tienes la posibilidad de encontrar una colección de estos remedios en la sección “Productos” del blog Macrobiótica Mediterránea. Una colección de 19 remedios que irán aumentando a lo largo del año.

remedios macrobióticos
Nueva colección de vídeos donde se muestra cómo preparar los remedios macrobióticos más conocidos.

Con los remedios macrobióticos le darás un toque terapéutico a tu alimentación. Algunos ejemplos de los que ya puedes disfrutar en esta colección son:

  • Té agar-agar: para compensar la tendencia al estreñimiento
  • Té ume-sho-kuzu: para compensar tendencia a la diarrea, mejorar la digestión o reducir el reflujo gastroesofágico.
  • Té de daikon seco: para ayudar a expulsar el exceso de mucosidad.
  • Compresa de sal: para calentar una zona del cuerpo y aliviar el dolor.
  • Té de zumo de manzana con kuzu: para relajarse después de un día agitado y para aliviar dolores de cabeza en la parte posterior de la cabeza.

Utilizados puntualmente, y combinados con una alimentación saludable, te permitirán mantener y gozar de una salud de hierro.

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