Publicado el

Tomates en macrobiótica

Macrobiotica sin tomates
¿Por qué los tomates tienen mala fama en macrobiótica? [Foto: Aaron Corey, Flickr]
La mayoría de las personas se sorprenden cuando en su primer encuentro con la macrobiótica les dicen que los tomates NO están recomendados. “¿Por qué? Si los tomates son una verdura y todas las verduras son sanas? Tienen pocas calorías, son refrescantes, ingrediente fundamental de la ensalada.”

¿Por qué no se recomienda el tomate?

YIN-YANG Y FAMILIA BOTÁNICA

En la macrobiótica tradicional el tomate se considera un alimento extremo Yin. Los alimentos Yang son los que hacen que nuestra energía vaya hacia el centro, es decir se contraiga (carne, huevos, alimentos salados, etc.) mientras que los alimentos extremos Yin hacen que nuestra energía se disperse (alcohol, azúcar, café… y también tomates). Al provocar este efecto dispersador, que se podría manifestar como debilidad, enfriamiento o dolor articular, no se recomienda.

Si nos dejamos guiar por la botánica, aprendemos que el tomate forma parte de una familia de plantas que contiene alcaloides,  sustancias tóxicas para el ser humano que las plantas utilizan para defenderse de los animales herbívoros. Esta es la familia de las solanáceas. De esa misma familia también son el tabaco, la belladona, la madrágora. Olga Cuevas nos comenta que la solanina es muy estable y no se destruye con la cocción ni con la digestión, por lo que se almacena en el cuerpo. En cantidades altas, la solanina es muy tóxica. Muchas personas sensibles a la solanina sufren trastornos en su estado de salud físico y psíquico, destacando la calcificación de los tejidos blandos, proceso que sucede en la artritis, la artritis reumatoide, la arteriosclerosis, la insuficiencia coronaria, la esclerosis cerebral, los cálculos renales, la bronquitis crónica, alosteoporosis, la hipertensión y el lupus eritematosos. Puede ocurrir que tras una comida donde abunden los tomates (también patatas y pimientos) tener dolores musculares y calambres que se atribuyen a la falta de calcio en sangre (la solanina lo retira).

El Dr. Peréz -Calvo Soler corrobora lo aportado por la anterior autora:

Si tomamos una cantidad importante de tomate y patata durante unos días, podemos notar alguna molestia en la esfera musculoesquelética, cuya causa no sabremos explicar y que no será otra que la acumulación de solanina. Si uno tiene una vida sedentaria y sufre de la espalda o de las rodillas, lo mejor es renunciar al tomate ya las patatas.

Tanto su clasificación como alimento extremo Yin, como su contenido en alcaloides (sustancias tóxicas para el ser humano), hacen del tomate un “NO recomendado” como alimento habitual por la macrobiótica.

NUEVAS TENDENCIAS APRUEBAN EL TOMATE

Autores como Beliveau y Gingras, en su libro Alimentos contra el cáncer, comentan que aunque es verdad que proviene de una familia de plantas muy tóxicas, el tomate maduro tiene tan reducidas cantidades de estas sustancias que no afectaría a la salud. Afirman que las raíces, tallos, hojas e incluso en el fruto verde, existe grado de toxicidad pero no así en el fruto maduro. Recomiendan su consumo por su contenido en licopeno, un potente anticancerígeno. Para aprovechar el licopeno al máximo sugieren tomate maduro y frito en aceite de oliva.

Montse Bradford, autora de libros de cocina de línea claramente macrobiótica, utiliza los tomates en algunas de sus recetas.

Hace unas semanas, en un encuentro que hubo en Portugal donde participaron numerosos consultores macrobióticos a nivel internacional, se sugirió el dejar de “prohibir” los tomates ya que eso espantaba a personas que pudiesen estar interesadas en la macrobiótica. Por el contrario recomendaron poner énfasis en la recomendación de una dieta rica en verduras, cereales y legumbres.

BUENO Y MALO

“El significado depende del contexto” se dice en semántica. Muchas veces el significado de una palabra depende de las palabras que la rodean. De la misma manera el significado de un alimento dependerá de la situación y condición del que lo coma. Steve Gagné nos ayuda en este sentido y nos habla de los efectos positivos y negativos del tomate.

1) Positivos: (a) El tomate puede ayudar a reducir el exceso de grasa acumulada en el cuerpo; (b) Puede enfriar un organismo excesivamente calentado; (c) Calma y limpia el exceso de calor del hígado.

2) Negativos: (a) Su consumo en exceso está relacionado con la artritis  y los problemas de piel, especialmente las semillas; (b) Contribuyen a la rigidez de las articulaciones y músculos; (c) Dan a la piel un aspecto sucio, oscuro y  acartonado.

¿Conoces algún otro efecto -positivo o negativo- del tomate? ¿Has observado algún síntoma al consumirlo? ¿Cómo te sienta el tomates? ¿Cuál es tu experiencia? Participa y enriquece este post con tus comentarios =)

Be Sociable, Share!

3 comentarios en “Tomates en macrobiótica

  1. Una lectora del blog nos comenta por email:

    Buenos días Mario, gracias por el trabajo recopilado es de gran ayuda para recordar lo estudiado, se lo paso a mis contactos.
    Mi experiencia con el tomate es la siguiente: desde hace años lo elimine de mis comidas pq. la mayoría de recetas tradicionales lleva tomate (me refiero a las comidas que hacía mi madre que yo adapte a la macro) como lentejas, macarrones, canelones, paella, todo tipo de guisos que ahora sin tomate saben igual de bien.

    Yo consumo el tomate en verano y en las ensaladas, compensando con cereales integrales para conseguir su equilibrio.

    Un abrazo

  2. Hola a todos los lectores de este muy útil espacio:
    Es la primera vez que leo esta página y me parece muy apreciable su esfuerzo. Respecto a los tomates (o jitomates, como les decimos en México) también hay que considerar que son uno de los cultivos más castigados con agroquímicos. Por lo que, considerando todo lo que se ha escrito en este artículo, habría que añadir que estamos hablando de tomates orgánicos.

    Un saludo y un abrazo para todos

    1. Hola Gonzalo, gracias por tus comentarios acerca del blog.

      Totalmente de acuerdo en tu comentario sobre los tomates. Recomendable que sean de cultivo biológico o, al menos, artesanal (en el campo de uno).

      Saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *