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Cocinar tempura en macrobiótica

Si tenemos curiosisdad por la macrobiótica y nos proponemos darle una oportunidad tendremos que saber primero de dónde partimos. Saber de dónde parto me ayudará a saber cuáles han de ser mis primeros pasos. Para alguien que coma todos los días carne y embutidos, altas cantidades de sal y un postre dulce tras cada comida, los primeros pasos en macrobiótica serán distintos que para alguien que es vegetariano durante 10 años.  En este caso, los métodos de cocina suponen una herramienta imprescindible para ajustar en cada caso particular los primeros meses de una dieta macrobiótica mediterránea.

En la entrada titulada Transición hacia la dieta macrobiótica mediteránea vimos algunos consejos para pasar de una dieta convencional a una dieta macrobiótica. Uno de los puntos era el aumento en el consumo de verduras y la forma de cocinarlas. Hoy vamos a ver una forma de cocinar las verduras que nos permitirá disfrutar del sabor y, al mismo tiempo, recibir las mismas calorías que con otros alimentos más densos. Con esta forma de cocinar podemos darle a la comida formas llamativas y una textura muy singular. De este modo, la transición a una dieta basada en plantas se llevará a cabo de manera más suave y divertida.

El método del que estamos hablando es la tempura. La tempura es una forma de cocinar multitud de alimentos que se originó en Portugal, siendo exportada en el siglo XVI a Japón. Una vez repartida por el mundo, cada cultura le dio su propio toque. La tempura consiste en elaborar una pasta de agua y harina con la que se cubre un alimento, y posteriormente se frie a alta temperatura en abundante aceite. Esta es la forma rápida de explicarlo, pero a partir de ahí existen infinidad de detalles: la sal, el uso de diferentes tipos de harina, diferentes tipos de aceite, uso de especias, etc. Como esta entrada consiste en una introdución a este método de cocina, nos limitaremos a dar una receta básica y algunas indicaciones para poder hacer pruebas en casa.

Aveline Kushi, en su libro “Macrobiotic Cooking”, imprescindible para cualquier chef macrobiótico, nos presenta una receta básica de tempura que considero un buen punto para empezar. Los ingredientes que propone son:

  • 1 vaso de harina de trigo integral
  • 1 ó 2 cucharadas de kuzu o arruruz
  • Una pizca de sal
  • 1 vaso de agua

Se combinan los ingredientes secos (harina, kuzu y sal) y se vierte el agua en ellos. Se mezcla todo, pero de forma muy suave. El resultado debe ser una pasta, ni muy líquida, ni muy densa, que al sumergir y sacar el alimento que elijamos la pasta se quede pegada en su superficie.

Algunos comentarios personales sobre la receta:

  • Normalmente utilizo harina blanca porque queda más crujiente y se adhiere mejor a los alimentos
  • En vez de kuzu o arruruz, que suelen ser muy caros en los comercios donde encontramos productos de macrobiótica en Elche, yo utilizo maicena
  • A menudo, en vez de agua mineral, uso agua con gas porque aumenta el crujiente y hace que dure más.

¿Qué alimentos podemos cocinar mediante el método de la tempura?

Todos aquellos que se nos ocurran, con la excepción de aquellos que son aguados, como por ejemplo un tomate. En esta entrada el objetivo es usar la tempura para enriquecer en calorías, sabor y textura a nuestras verduras. Por lo tanto, podemos utilizar zanahorias, alcachofas, chirivía, cebolla o brócoli. Corta las verduras en trozos pequeños, más o menos del mismo tamaño, sumérgelos en la pasta y ponlos en abundante aceite caliente. Es aconsejable que el aceite cubra el alimento. Una forma muy llamativa de cocinar tempura es montar paquetes con trozos de diferenes verduras. En la fotografía se muestra el resultado. ¿Apetece verdad?

tempura macrobiotica
En el Insituto Kushi (USA) una vez a la semana nos regalaban esta fantástica tempura macrobiótica

Para cocinar esta maravilla tienes que partir la verdura en trozos pequeños, coger un palito de zanahoria, otro de chirivía, otro de alcahofa… los sumerges en la pasta, los coges todos de una y los colocas en el aceite con cuidado para que no se separen. Después de unos segundos quedan unidos por la pasta que se solidifica al entrar en contacto con el aceite caliente. Sigue friendo hasta que quede dorado.

Conocer este método de cocina macrobiótica hace surgir muchas otras preguntas: ¿Con cuánta frecuencia debo de comer tempura? ¿Para quién está indicado? ¿Qué tipo de aceite uso? etc., etc. De estas y más cuestiones nos ocuparemos en futuras entradas. Hasta ese momento, vamos a disfrutar de una deliciosa tempura. ¡Qué aproveche!

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Contaminación electromagnética y macrobiótica

Buenos días:

Lo primero que he hecho esta mañana nada más sentarme en el despacho, ha sido apagar el WIFI y conectar mi portátil -por cable- al router. Ayer asistí a una charla titulada: Consejos útiles para la reducción de la contaminación electromagnética. Una vida macrobiótica no se trata solamente de comer arroz integral, sino de intenta realizar todos los ajustes pertinentes para residir en un estado equilibrio consigo mismo, y también con el entorno. Por naturaleza, el ser humano está orientado a comer ciertos alimentos (nos gusta, nos conviene y nos apetece más comer unos alimentos que otros). De la misma manera, por naturaleza el ser humano está diseñado para tener unas radiaciones electromagnéticas y no otras, a su alrededor. Si aumentamos o disminuimos esas radiaciones de forma artificial, lo estaremos sacando de su punto de equilibrio y eso nos acarreará consecuencias.

Actualmente vivimos rodeados de un excedente de radiaciones electromagnéticas. Muchos estudios científicos relacionan este excedente de radiaciones con diferentes problemas de salud. ¿Qué podemos hacer para reducir sus efectos perjudiciales? La respuesta a esta pregunta la encontramos en la charla que ayer tuvo lugar en “Herbia bienestar”.

herbia tienda macrobiótica
Tienda con sección macrobiótica

“Herbia bienestar” es una herboristería y centro de actividades, un lugar donde encontrar productos de macrobiótica en Elche. En ella podemos encontrar: multitud de cereales y legumbres, salsa de soja, miso, algas,… incluso verduras ecológicas. También se realizan cursos de cocina, yoga, tai chi y charlas gratuitas sobre temas que nos interesan para nuestra salud.

La charla la impartió Blanca Herrerías, ingeniera agrónoma y estudiante de ingeniería industrial. Al inicio de su exposición nos contó cómo se inició en el estudio de la radiaciones electromagnéticas. Hace varios años, al cambiar de piso, advirtió que tenía una antena de telefonía móvil justo encima de su nuevo apartamento. A partir de ahí, quiso averiguar si eso le influiría de algún modo. Sus intenciones eran encontrar un número,  un valor, una medición que le aconsejase acerca de su nueva compañera de piso: una antena. Desde ese día Blanca ha recabado información acerca de sus efectos sobre la salud, se ha puesto en contacto con profesores y técnicos nacionales e internacionales y ha estudiado las normativas al respecto. Todo ello le ha permitido saber cuál era ese número que se propuso encontrar. Ahora comparte sus  conocimientos adquiridos en ese viaje a través de charlas como la que impartió ayer en Herbia, y al mismo tiempo también le ocupa profesionalmente. Aquí la vemos al finalizar la charla, guardando varios aparatos de medición que utilizan en sus estudios.

Blanca MYBI ingenieria charla macrobiótica
Reducir la contaminación electromagnética es un elemento importante del estilo de vida en macrobiótica

Blanca pertenece a una empresa de joven creación llamada “MYBI ingeniería”. Esta empresa está formada por un equipo interdisciplinar de ingenieros que cubren una amplia gama de necesidades, todo ello con una idea de fondo: que sus proyectos sean sostenibles y compatibles con una forma de vida saludable. Las áreas de las que se ocupan son: consultoría agroalimentaria, estudios electromagnéticos, proyectos de ingeniería y soluciones informáticas.

La charla fue natural y fluida, repleta de conocimientos y aplicaciones sencillas para reducir las radiaciones electromagnéticas. Algunos consejos que se desprendieron de la misma fueron los siguientes:

  • Utiliza internet por cable en vez de WIFI, eso mismo he hecho yo esta mañana, trabajo igual y evito contaminación electromagnética
  • Cuida tu área de descanso. Cuando vayas a dormir asegúrate de que no tienes alrededor aparatos eléctricos funcionando o conectados a la red eléctrica
  • Utiliza un despertador tradicional en vez del móvil. Evita tener el móvil encendido en la mesita de noche
  • Reduce el uso del móvil en el coche. El coche aumenta la potencia de las radiaciones electromagnéticas porque nos estamos moviendo y el móvil tiene que buscar antena, y porque al ser una caja metálica concentra aún más las radiaciones
  • Evita usar walkie talkies para escuchar a tu bebé desde la otra habitación. El walkie talkie próximo al bebé actúa como si fuese un móvil. Dado la fragilidad de los recién nacidos a este tipo de radiaciones se desaconseja su uso
  • Es preferible el teléfono fijo al inalámbrico. El teléfono inalámbrico a nivel de radiaciones emitidas funciona como un móvil

Estos son algunos de los consejos que aparecieron durante la charla; hay más. Por ese motivo, si estás interesado en este tema, ponte en contacto con MYBI ingeniería, realizan estudios desde sólo 80 euros. ¿Cuando solicitar un estudio? Existen varios motivos por los que puedes solicitar un estudio. Como ejemplo citamos dos de ellos: 1) Cuando sospechas que tu salud está siendo perjudicada por radiaciones electromagnéticas. A las personas nos afectan de diferentes maneras, mientras que a unas parece no afectarles, otras pueden padecer dolores de cabeza, malestar general, mareos, etc.; 2) Otra situación que hace recomendable un estudio de este tipo es si estás pensando cambiar de casa. Blanca nos comentaba en la charla que en Alemania, cuando alguien va a comprarse una casa, es normal informarse acerca de los niveles de radiaciones que existen en ella.

Macrobiótica consiste en la aplicación de aquellos conocimientos que tenemos, para acercarnos a un punto de equilibrio, desde el cuál, sea más fácil la consecución de nuestros  sueños. Una alimentación natural, un estilo de vida saludable y un entorno libre de contaminación hacen posible que todo ello se convierta en una realidad.

 

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Introducción a la macrobiótica en 10 puntos

Hoy en día, la macrobiótica disfruta de varios consultores con amplia experiencia alrededor del mundo. Un consultor macrobiótico de reconocido prestigio es Verne Varona, el cual estudió macrobiótica en los 70 con Michio y Aveline Kushi, y más tarde con Herman y Cornelia Aihara. Verne es autor de varios libros, entre los que destaca Macrobiotics for Dummies. En este libro nos regala diez consejos para mejorar nuestra salud. Considero estos puntos una buena forma de aprender en que consiste la macrobiótica. No se ocupa sólo de la dieta, sino de varias prácticas que podrían englobarse dentro del estilo de vida. Permitidme contextualizar estos consejos para la región mediterránea, y en concreto para la zona donde vivo. Haz lo mismo para tu lugar de residencia, convierte los consejos en algo concreto. Ahí van:

1. Realiza un mínimo de 15 minutos al día de actividad física. Por ejemplo: caminar por el margen del río o por la playa, puedes irte también a la montaña. Práctica natación. Elche disfruta de varias piscinas municipales de reciente construcción. Apúntate a un gimnasio y entrena con pesos o bicicleta estática, hoy en día son centros muy accesibles.

2. Reduce el volumen de comida que consumes cada vez y aumenta el número de comidas. Intenta comer cuatro comidas al día, en vez de las tres comidas tradicionales. Introduce el almuerzo o la merienda si tus horarios te lo permiten. Esto no es una recomendación para toda la vida pero puede ayudar a tener resultados positivos en un corto período de tiempo.

3. No comas antes de irte a dormir, deja por lo menos tres horas desde la última comida. En nuestra cultura, y sobre todo en la zona de Alicante, es habitual cenar tarde Por lo tanto realiza ajustes, no elimines la cena de un plumazo porque ello te puede privar de momentos con la familia y amigos. Come menos o más ligero, hasta que cenar temprano sea algo natural para todos.

4. Intenta acostarte antes de la media noche y levantarte temprano por la mañana. Esto te permite tener un sueño más reparador. En verano puedes alargarlo, ya que acostarte tarde te permite evitar el calor.

5. Convierte los momentos de comer en un ritual. Nosotros, normalmente, realizamos los rituales con más atención y respeto. Limpia la mesa, siéntate con buena postura, toma tu tiempo, da gracias por todos los factores que han hecho posible que la comida estuviese en tu mesa, mastica la comida, respira hondo y disfruta de este tiempo.

6. Frota tu cuerpo diariamente para mejorar la circulación linfática. Puedes usar un cepillo, una toalla, un crin o esponja de calabaza. Dedica cinco minutos al día para ayudar a tu sistema desintoxicador.

7. Intentar llevar ropa interior de algodón, limitando la cantidad de fibras artificiales en contacto con tu piel. Esto también se aplica a las sábanas de la cama, las toallas, los muebles y la iluminación.

8. Dedica un tiempo a estar en la naturaleza; al menos una vez a la semana. He notado que un paseo en bicicleta diariamente en un parque cercano tiene efectos energetizantes y relajante. Nuestro entorno nos ofrece varios lugares: la ladera del río Vinalopó, la sierra de Santa Pola o Crevillente, el pantano de Elche, las playas cercanas, etc. Al menos una vez a la semana, camina descalzo en la hierba, siéntate junto a un gran árbol. Encuentra formas para sorprenderte del milagro de la vida.

Práctica macrobiótica: paseo por la naturaleza
Práctica macrobiótica: Pasar tiempo en la naturaleza. Fotografía: Shauna Trupps

9. Mantén tu casa limpia y ordenada, especialmente tu cocina. No hay nada que inspire menos que una cocina sucia con un fregadero lleno de platos.

10. Revisa los productos que usas para mantener tu cocina limpia, higiene y autocuidado. Te sorprenderías de saber cuantas sustancias van en contra de tu sistema inmune y tu salud. Busca soluciones naturales. Todo lo que pongas en tu piel finalmente entra en tu hígado, aumentando su trabajo, almacenamiento y peligro potencial.

Todos estos consejos apuntan en una misma dirección: aumentar nuestra vitalidad. Son un resumen de las áreas que contempla la macrobiótica. La dieta, el cuidado de nuestro entorno inmediato, nuestra ropa, nuestra relación con el medio ambiente y la forma de hacer las cosas, especialmente el comer. Revisa todos estos factores y pregúntate dónde te sitúas en cada uno de ellos.