Publicado el

Guía de macrobiótica en la revista Integral

Para quién quiera tener un documento donde se explique de forma sencilla en qué consiste la macrobiótica, la revista Integral publicó hace unos meses un monográfico sobre macrobiótica.

Integral-Extra-Guia-de-Macrobiotica
La guía de macrobiótica de la revista Integral es un importante documento para saber en qué consiste esta forma de alimentación

Integral es una revista dedicada a varios temas, apuntando todos ellos a una vida sana y sostenible. Encontramos artículos sobre salud, alimentación natural, salud ambiental, formas de vida alternativa, hogar, hábitos saludables, etc. La revista se publica desde hace más de 30 años y goza de la colaboración de gran cantidad de expertos: Jorge Riechmann, Manuel Rivas, Vandana Shiva o  Laura Kohan son algunos ejemplos. En resumen: en ella podemos encontrar contenidos que giran entorno a lo que en este blog escribimos: sintonizar con el mundo.

El monográfico en el que encontramos la guía sobre macrobiótica es el número 12, que se publicó en enero de 2012. Se titula “Guía de macrobiótica. Alimentación y salud al alcance de todos”, y su precio es de 4 euros. En este momento, no es probable que la encontremos en los quioscos, pero existe la posibilidad de pedirla vía online si accedéis a la página de mcediciones: www.revistas.mcediciones.com

Si accedéis a esta guía disfrutaréis de los conocimientos de tres profesionales de la macrobiótica, que son: Loli Curto, Montse Bradford y Marta Ruescas. Como todo buen consultor macrobiótico, adaptan los contenidos de la macrobiótica tradicional a nuestra cultura mediterránea, resuelven el desconocimiento y aclaran los prejuicios que a menudo existe entorno a ella.

La guía se divide en tres partes:

  1. “¿Qué es la macrobiótica?”. En este apartado leemos el porqué de este nombre tan raro, aprendemos en qué se basa esta dieta, cuáles fueron los personajes relacionados con su difusión y qué objetivos persigue.
  2. “En la cocina”. Después de una base teórica que nos permite entender la práctica, las autoras de la guía nos enseñan cuales son los ingredientes principales que podemos usar en la cocina macrobiótica: cereales, verduras, legumbres, fermentados, algas, frutos secos y semillas. También explican las diferentes formas de cocción y qué alternativas tenemos para la elaboración de dulces.
  3. “En la práctica”. Esta parte está formada por varios artículos que nos facilitan la aplicación de la macrobiótica en el día a día. Tipos de menú, recetas para cada época del año o consejos para la transición, son algunos de los contenidos que encontramos en esta parte de la guía.

La última página está dedicada a los recursos que podemos utilizar para saber más sobre macrobiótica: libros, páginas webs, blogs, consultores macrobióticos y escuelas de macrobiótica. Entre los muchos recursos que ofrecen, destacaría los siguientes:

  • Página web de Daniel Mayor, consultor macrobiótico y terapeuta de shiausu zen: nextmacro
  • Escuela de macrobiótica de Catalunya: Esmaca. Ofrecen una excelente formación y hacen posible el acceso a los más prestigiosos consultores de macrobiótica, como por ejemplo, Bill Tara y Edward Esko.
  • Los libros de Montse Bradford, para profundizar en el tema de las recetas
  • Restaurante Kinpira, si estáis por Valencia y os apetece comer macrobiótico

Si te ha servido esta entrada, te recomiendo que consigas el monográfico. Si quieres más información al respecto no dudes en escribirme.

Publicado el

Estreñimiento según la macrobiótica

estrenimiento en macrobiótica
Entendiendo el estreñimiento según la macrobiótica, nos puede aportar soluciones

Para entender el mundo recurrimos a teorías. Las teorías son herramientas, mapas de un territorio que en ocasiones queremos cambiar. Una de esas ocasiones se da cuando padecemos estreñimiento. La realidad es “no entro al aseo”. ¿Cómo cambio esa realidad? Es entonces cuando buscamos diferentes teorías y examinamos lo que nos recomienda hacer cada una.

Este blog trata sobre la teoría macrobiótica; no quiere decir que sea la única válida, ni que vaya a funcionar en todos los casos. Hay que probar, y a partir de ahí que sea nuestra experiencia la que nos guíe.

El estreñimiento,  podemos definirlo como la ausencia de movimiento intestinal, que provoca una defecación poco frecuente, o bien, una defecación frecuente pero con mucho esfuerzo. Las heces suelen ser escasas, duras y pequeñas, parecidas a las de un conejo. Lo normal, según la medicina convencional, es ir al baño de 2 veces al día a 3veces a la semana.    El estreñimiento conllevaría menos frecuencia. Las sensaciones y síntomas que provoca son, entre otras, hinchazón, dolor abdominal, dolor de cabeza, fatiga, falta de concentración… y en ocasiones trae consigo otras alteraciones como diverticulitis y hemorroides. Las causas con que se relaciona son:

  • Consumo excesivo de carne
  • Consumo excesivo de alimentos procesados y/o secos
  • Falta de ejercicio físico
  • Falta de líquido
  • Consumo excesivo de líquidos con las comidas
  • Comer en exceso
  • Comer tarde, por la noche

La teoría macrobiótica utiliza dos polaridades para entender la realidad. En todo fenómeno existen dos polaridades, el yin y el yang, lo expansivo y lo contractivo. A partir de aquí, y sin querer profundizar mucho en lo filosófico, veamos como se entiende el estreñimiento según la macrobiótica.

Existen dos tipos de estreñimiento:

ESTREÑIMIENTO YIN-EXPANSIVO

En este tipo encontramos unos intestinos débiles y sueltos o flojos. Mediante el diagnóstico facial, en ocasiones, podemos detectarlo en un labio inferior expandido. A nivel dietético las causas serían la falta cereales en grano, legumbres, verduras frescas y algas, o bien, el consumo excesivo de azúcar refinada, harinas blancas, dulces, aceites y otros productos con grasa.

ESTREÑIMIENTO YANG-CONTRACTIVO

En el estreñimiento yang los intestinos están atascados, bloqueados y son duros. Mediante el diagnóstico facial vemos un labio inferior contraído y fino. En lo que respecta a la dieta, se puede deber al consumo excesivo de productos animales, comida horneada y sal

Para cada uno de estos tipos de estreñimiento existen unas recomendaciones particulares para la dieta y el estilo de vida que, un consultor macrobiótico, personaliza según la condición concreta de cada persona. Aquí vamos a dejar una serie de recomendaciones que podrían aplicarse en ambos casos:

  1. Los cereales integrales en grano deben de forman parte del plato principal de la comida y la cena
  2. Reduce los productos elaborados con harina, tipo bollería, cocas saladas, pan, cereales industriales, etc.
  3. Toma pasta sólo unas pocas veces a la semana
  4. Elimina de tu dieta el azúcar refinado
  5. Reduce el consume de aceite crudo
  6. Toma hojas verdes cada día: acelgas, las hojas de las zanahorias, las hojas de los rábanos, etc.
  7. Toma verduras de raíz como la zanahoria o la chirivía cada día
  8. Mastica bien
  9. Evita las comidas cuantiosas 2-3 horas antes de acostarte

A parte de estas recomendaciones también existe la posibilidad de utilizar un remedio macrobiótico, que podemos definir como un alimento preparado con la intención de curar un aspecto en concreto de nuestra condición. Este tipo de remedio es más eficaz cuando seguimos una dieta natural, pues el cuerpo responde más fácilmente a los efectos que estos preparados provocan. Uno de estos remedios para el estreñimiento sería el consumo de brotes de soja, con tallos incluidos. Una pequeña ración cada día durante 3-5 días sería suficiente.

La macrobiótica nos ofrece una forma de mirar a diversos trastornos que, en muchos casos, ha resultado eficaz. Si te atrae esta forma de ver el mundo, prueba sus recomendaciones y experimenta por ti mismo.

Publicado el

La rutina diaria macrobiótica

Empezaremos diciendo que el ser humano puede adaptarse a cualquier horario y lugar. Por esa razón, somos la especie que ha poblado todo el planeta. Esa capacidad de adaptación tiene su cara y su cruz. Por un lado, nos ayuda a sobrevivir, nos sintoniza con el entorno, somos uno con él y de ahí surge una experiencia de bienestar. Por otro lado, puede que nos acostumbremos a lo que no nos conviene, y … en ese caso… ¿Cómo saber lo que nos conviene si el hecho de acostumbrarse ya implica estar a gusto con aquello a lo que nos hemos acostumbrado?

Eso mismo me pregunté después de unos meses de seguir las recomendaciones de un consultor macrobiótico. “Vale, ya está, me he acostumbrado al arroz integral, las legumbres, veruduras, etc., etc. ¿Ahora qué?” Y a continuación me pregunté: “¿Existe algo aparte del bienestar del “acostumbramiento”?” Después de unos momentos comprobación pude responder. Sí, la diferencia estaba en los frutos. Me sentía mucho más vital, los árboles brillaban más y la vida tenía sentido por sí misma. Todo eso no existía con el anterior “acostumbramiento”, pero sí con este, con el del arroz integral, las verduras, el ejercicio diario, el dormir regular…

Todo esto me hace sospechar que existe un estilo de vida natural. Sí, es verdad, podemos adaptarnos a todo, diseñar la forma de vida que nos plazca, pero no podemos olvidar que alguien ya lo diseñó por nosotros, pero al mismo tiempo nos dio la libertad de poder cambiarlo a nuestro antojo, y eso lo hizo porque sabía que amar significaba dar libertad.

¿Cuál es esa forma de vida natural? Aquella que pone a todas las fuerzas del planeta a trabajar a nuestro favor. Para concretar y poder sacar algo práctico de estas reflexiones miremos qué pasa a lo largo de un día, cómo distribuimos nuestras actividades. Existen unos momentos en los que el cuerpo está diciéndonos: “¡Vamos, vamos, hazlo porque estoy preparado!” Y el ejemplo más sencillo que se me ocurre es el dormir. Al llegar la noche sólo hemos de dejarnos llevar. Existen más indicadores que nos aconsejan hacer ciertas cosas en determinados momentos.

ritmos circadianos en macrobiotica
En macrobiótica estudiamos los ritmos circadianos para hacer lo que toca en su mejor momento

El seguir un ritmo natural, junto con una dieta macrobiótica,  nos puede ayudar a recuperar la salud y a prevenir enfermedades. A este respecto, el terapeuta Andreas Moritz, sugiere en su libro “Los secretos eternos de la salud. Medicina de vanguardia para el siglo XXI” una rutina diaria ideal. A continuación la resumo:

MAÑANA

  • Levantarse pronto (antes de la salida del Sol). Para ello, como veremos al final, uno tiene que acostarse temprano
  • Lavarse los dientes, raspar y limpiar la lengua
  • Beber un vaso de agua tibia
  • Beber un vaso de agua con limón y miel
  • Evacuar el intestino y la vegija
  • Cepillarse el cuerpo en seco. En macrobiótica te recomendamos utilizar una esponja de calabaza o un crin. En seco  la exfoliación de la piel es más eficaz. Después con la ducha eliminamos los restos de células muertas.
  • Tomar un baño o ducha de agua caliente, seguido de una breve ducha de agua fría
  • Hacer ejercicio
  • Meditar
  • Tomar un desayuno ligero antes de las 8 am
  • Trabajo o estudio

Diréis que son muchas cosas; estoy de acuerdo. Andreas Moritz incorpora en esta rutina conocimientos que posee sobre la salud y sobre tradiciones como la Ayurveda. Para empezar, nosotros podemos tener en cuenta que, tras levantarnos pronto, lo ideal sería: lavarnos, hidratarnos, evacuar, hacer ejercicio, calmar la mente, desayunar y trabajar. Veamos que dice respecto a la tarde y la noche.

TARDE

  • Almorzar entre las 12 y 13 horas
  • Tomar un breve descanso después de comer, seguido de un paseo de 10-15 minutos
  • Trabajo o estudio
  • Ejercicio
  • Meditar

NOCHE

  • Cena ligera entre las 18 y 19 horas
  • Breve paseo de 10 a 15 minutos
  • Actividad agradable
  • Acostarse temprano, antes de las 22 horas

Lo que más destaca, si tenemos en cuenta que vivimos en España, es el horario de las comidas. Hay una tendencia natural del cuerpo para encontrarse preparado para comer a esas horas (12 y 18h), ya que a esas horas es cuando mayor cantidad de enzimas digestivos tenemos  listos para entrar en acción. Al mismo tiempo, el aparato digestivo pierde fuerza por la noche, por lo que no conviene cenar tarde. En cuanto al ejercicio, la región mediterránea nos ofrece un clima y unos parajes que facilitan mucho que lo llevemos a cabo, especialmente en verano. Podemos pasear por la playa, pasar una tarde en el campo, hacer ciclismo, nadar, etc. Y sobre la meditación, decir que no es necesario sentarse con las piernas cruzadas, ojos cerrados y semblante serio, sino que será suficiente con dedicar unos minutos al día a mirarnos a nosotros mismos y decir “¡Uy! Estoy respirando, mejor dicho, la respiración ocurre… entra, sale, entra…”,  “¡Eh! Un pensamiento, y otro…”. Así unos minutos, y comprobaremos como la calma del observar aterriza en nosotros.

Hasta aquí han sido unas pocas sugerencias para sincronizar nuestras vidas con los relojes de las plantas, del sol, la tierra, el mar y el resto de seres con los que compartimos esta vida. Como se suele decir en las películas de acción para que los planes salgan bien: ¡Sincronicemos nuestros relojes!

 

Publicado el

Introducción a la macrobiótica en 10 puntos

Hoy en día, la macrobiótica disfruta de varios consultores con amplia experiencia alrededor del mundo. Un consultor macrobiótico de reconocido prestigio es Verne Varona, el cual estudió macrobiótica en los 70 con Michio y Aveline Kushi, y más tarde con Herman y Cornelia Aihara. Verne es autor de varios libros, entre los que destaca Macrobiotics for Dummies. En este libro nos regala diez consejos para mejorar nuestra salud. Considero estos puntos una buena forma de aprender en que consiste la macrobiótica. No se ocupa sólo de la dieta, sino de varias prácticas que podrían englobarse dentro del estilo de vida. Permitidme contextualizar estos consejos para la región mediterránea, y en concreto para la zona donde vivo. Haz lo mismo para tu lugar de residencia, convierte los consejos en algo concreto. Ahí van:

1. Realiza un mínimo de 15 minutos al día de actividad física. Por ejemplo: caminar por el margen del río o por la playa, puedes irte también a la montaña. Práctica natación. Elche disfruta de varias piscinas municipales de reciente construcción. Apúntate a un gimnasio y entrena con pesos o bicicleta estática, hoy en día son centros muy accesibles.

2. Reduce el volumen de comida que consumes cada vez y aumenta el número de comidas. Intenta comer cuatro comidas al día, en vez de las tres comidas tradicionales. Introduce el almuerzo o la merienda si tus horarios te lo permiten. Esto no es una recomendación para toda la vida pero puede ayudar a tener resultados positivos en un corto período de tiempo.

3. No comas antes de irte a dormir, deja por lo menos tres horas desde la última comida. En nuestra cultura, y sobre todo en la zona de Alicante, es habitual cenar tarde Por lo tanto realiza ajustes, no elimines la cena de un plumazo porque ello te puede privar de momentos con la familia y amigos. Come menos o más ligero, hasta que cenar temprano sea algo natural para todos.

4. Intenta acostarte antes de la media noche y levantarte temprano por la mañana. Esto te permite tener un sueño más reparador. En verano puedes alargarlo, ya que acostarte tarde te permite evitar el calor.

5. Convierte los momentos de comer en un ritual. Nosotros, normalmente, realizamos los rituales con más atención y respeto. Limpia la mesa, siéntate con buena postura, toma tu tiempo, da gracias por todos los factores que han hecho posible que la comida estuviese en tu mesa, mastica la comida, respira hondo y disfruta de este tiempo.

6. Frota tu cuerpo diariamente para mejorar la circulación linfática. Puedes usar un cepillo, una toalla, un crin o esponja de calabaza. Dedica cinco minutos al día para ayudar a tu sistema desintoxicador.

7. Intentar llevar ropa interior de algodón, limitando la cantidad de fibras artificiales en contacto con tu piel. Esto también se aplica a las sábanas de la cama, las toallas, los muebles y la iluminación.

8. Dedica un tiempo a estar en la naturaleza; al menos una vez a la semana. He notado que un paseo en bicicleta diariamente en un parque cercano tiene efectos energetizantes y relajante. Nuestro entorno nos ofrece varios lugares: la ladera del río Vinalopó, la sierra de Santa Pola o Crevillente, el pantano de Elche, las playas cercanas, etc. Al menos una vez a la semana, camina descalzo en la hierba, siéntate junto a un gran árbol. Encuentra formas para sorprenderte del milagro de la vida.

Práctica macrobiótica: paseo por la naturaleza
Práctica macrobiótica: Pasar tiempo en la naturaleza. Fotografía: Shauna Trupps

9. Mantén tu casa limpia y ordenada, especialmente tu cocina. No hay nada que inspire menos que una cocina sucia con un fregadero lleno de platos.

10. Revisa los productos que usas para mantener tu cocina limpia, higiene y autocuidado. Te sorprenderías de saber cuantas sustancias van en contra de tu sistema inmune y tu salud. Busca soluciones naturales. Todo lo que pongas en tu piel finalmente entra en tu hígado, aumentando su trabajo, almacenamiento y peligro potencial.

Todos estos consejos apuntan en una misma dirección: aumentar nuestra vitalidad. Son un resumen de las áreas que contempla la macrobiótica. La dieta, el cuidado de nuestro entorno inmediato, nuestra ropa, nuestra relación con el medio ambiente y la forma de hacer las cosas, especialmente el comer. Revisa todos estos factores y pregúntate dónde te sitúas en cada uno de ellos.

Publicado el

Descubre en Macrobiótica Mediterránea: ¿Cómo sé si estoy sano?

¿Te ha pasado alguna vez que tus analíticas de sangre salen perfectas y te extrañas porque te sientes sin energía? ¿Es entonces una percepción errónea de uno mismo? ¿Existe algo más aparte de nuestra composición sanguínea para saber si estamos sanos o no? En macrobiótica mediterránea te damos respuesta a estas cuestiones.

La medicina alopática (es la que usan en los hospitales) tiene diferentes medios para dictaminar si una persona está sana o no. Tenemos analíticas de sangre, análisis de orina, técnicas de neuroimagen como los rayos X, el TAC o el PET, etc. No hay nada de malo en todos esos medios, diariamente salvan millones de vidas. Lo que ocurre es que a veces ese análisis de lo pequeño deja al margen otros aspectos más globales que también nos dan información acerca de nuestro estado de salud.

Verne Varona, autor, conferenciante y consultor macrobiótico, en su libro Macrobiotic for Dummies nos ofrece 12 criterios para comprobar si estamos sanos o no. Estos son  6 de ellos:

1. Energía. Se refiere a la energía que tenemos a lo largo del día para nuestro quehaceres. Recuerdo que de pequeño esa energía estaba presente desde el inicio del día hasta el final. Ya de adulto, se fue para volver recientemente con la aplicación de los principios de la macrobiótica.

2. Estabilidad de los estados de ánimo. Los estados de ánimo se relacionan en la mayoría de las ocasiones con el nivel de glucosa en sangre. Bajadas de azúcar en sangre correlacionan con estados de ánimo depresivos. Una alimentación a base de productos refinados y estimulantes contribuye a un nivel en sangre en continua oscilación.

3. Regularidad intestinal. Si nuestro cuerpo cumple con regularidad su entrega de desechos, favorece el buen funcionamiento de muchas otras funciones. Existe espacio libre y el nivel de tóxinas derivadas de un alimento demasiado degradado disminuye.

4. Sueño reparador. Un cuerpo sano duerme bien, lo que contribuye a mantener ese estado de salud. Durante el sueño se producen la mayoría de tareas de reparación y mantenimiento del organismo.

5. Ausencia de deseos intensos por estimulantes. Un cuerpo sano es un cuerpo equilibrado y un cuerpo equilibrado, no busca alimentos extremos como por ejemplo el café y el azúcar. Ojo, porque no comer estos alimentos extremos no hace que estemos sanos.

6. Relaciones sociales. Una persona sana se relaciona. Como decía Krishnamurti: No existe la no-relación, la vida es relación. De la misma forma que es necesaria una relación entre células para un buen funcionanmiento del organismo, es necesario una buena relación entre personas para el buen de la sociedad, y un buen funcionamiento de la sociedad contribuye a un buen funcionanmiento del individuo. En resumen, cuidar a los demás es cuidarse a uno mismo.

Espero que estos seis criterios os hayan servido para saber si estáis sanos. Podéis combinarlos con los de la medicina alopática, de forma que la teoría macrobiótica y medicina moderna colaboren en pos del bienestar.