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Mis notas del libro: Macrobiótica, la revolución sana

macrobiotica mediterranea y varatojo

Hace unos meses, en el Instituto Macrobiótico de España, en Valencia, tuve la oportunidad de asistir a varias clases del consultor macrobiótico Francisco Varatojo. Divertido y con mucha carisma, nos deleitó con numerosas reflexiones y anécdotas del mundo de la macrobiótica. En 2014 publicó un libro en español titulado Macrobiótica. La Revolución Sana. En este post podrás ver la revisión de mis notas sobre los contenidos del mismo.

Macrobiótica, la revolución sana from Macrobiótica Mediterránea on Vimeo.

Información adicional al vídeo:

LA BANDERA YIN-YANG

Varatojo muestra en su libro una lista de alimentos enumerados según sus efectos energéticos (yin-yang). Si son más contractivos estarán más cerca del extremo yang; si son más expansivos estarán cerca del extremo yin. La macrobiótica recomienda tomar regularmente alimentos del centro, ni muy yin ni muy yang. He llamado a esta lista “la bandera yin-yang”.

 EXTREMO YANG

  • Sal
  • Huevos
  • Carne (cerdo, ternera)
  • Quesos curados y salados
  •  Aves
  • Pescado azules (salmón, atún, caviar)
  • Pescados (trucha, merluza, lenguado, emperador, sardina)
  • Moluscos y mariscos (calamares, ostras,, gambas, mejillones, almejas)
  • Cereales integrales (arroz, cebada, maíz, trigo, centeno, avena)
  • Derivados de los cereales integrales (pasta integral, cuscús)
  • Legumbres (judías, garbanzos, lentejas, habas)
  • Algas
  • Vegetales (cebolla, zanahoria, nabo, calabaza, col, brócoli, berros, puerros)
  • Semillas y oleaginosas (nueces, cacahuetes, almendras, pipas de calabaza, sésamo)
  • Frutos de clima templado (manzana, pera, melocotón, fresa, castañas) 
  • Vegetales de origen tropical (patata, tomate, calabacín, pespárrago, berenjena, pimiento)
  • Queso fresco y requesón
  • Leche
  • Yogur
  • Frutos tropicales (plátano, mango, piña, papaya, níspero)
  • Nata
  • Especias (pimienta, pimentón, guindilla, curri)
  •  Bebidas alcohólicas
  •  Azúcar
  • Refrescos
  • Chocolate
  • Helados
  • Pasteles
  • Químicos (aditivos fertilizantes, medicamentos)

EXTREMO YIN

NO HAY RESPUESTAS ABSOLUTAS

Este es el fragmento al que hago referencia en el vídeo y donde Varatojo habla sobre la necesidad de la gente de tener respuestas absolutas sobre la dieta (p. 102):

Normalmente, cuando se intenta cambiar de la alimentación, la mayoría de las personas quieren encontrar una respuestas definitiva y absoluta a la pregunta: tenemos que ser completamente vegetarianos o comer carne todos los días, comer todo crudo o quizás todo cocinado, comer según nuestro grupo sanguíneo o ese es un criterio irrelevante…Así pues, la mayoría de los practicantes de cada corriente defiende su punto de vista de forma acérrima y muchas veces intransigente, sin considerar que las circunstancias externas están en transformación permanente y que, en ese sentido, debe haber una adaptación constante al medio.

Lo importante es empezar por conocer qué se adapta mejor a nosotros e ir probando; los resultados prácticos son la mejor y más clara manera de saber si lo que estamos haciendo es adecuado o no.

Conozco a personas vegetarianas desde hace décadas que gozan de una perfecta salud, así como a vegetarianos con deficiencias nutricionales serias. Conozco a personas macrobióticas que irradian brillo y alegría y también conozco a otras que no son claramente el ejemplo típico de la salud y el bienestar.

La macrobiótica se ha interpretado a menudo como una dieta estricta, con unos “sís” y unos “nos” muy claros, y eso era lo que mucha gente buscada (respuestas absolutas), pero decantarse por ese tipo de macrobiótica, desde mi punto de vista, es restarle capacidad sanadora a la misma. Para que la macrobiótica contribuya a la felicidad de la gente, ésta debe ser un conjunto de principios que nos ayude a tomar decisiones más que una lista de órdenes.

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Yo también tomo café, o cómo tomarlo de forma macrobiótica

el cafe en ela macrobiotica
El café es natural, pero… ¿Es macrobiótico? ¿Existe alguna manera macrobiótica de tomarlo?

No he tomado café hasta hace un año. En serio. Hace apenas un año no sabía la diferencia entre un café sólo, un americano, un cortado y un bombón; incluso hoy te diría que no lo tengo del todo claro.

POR QUÉ EMPECÉ A TOMAR CAFÉ CON 37 AÑOS

Por fatiga, lo tomé por fatiga. Permíteme que lo describa en segunda persona:

Un día te levantas, te sientes sin energías y desanimado, si pudieses elegir no irías al trabajo, sin embargo hay que ir. Has oído hablar del café, llevas viéndolo a tu alrededor durante años.

Lo tomas un día, el instantáneo, el del armario, el típico Nescafé, y te va bien. Rindes más y te anima en unos minutos. A partir de ahí parece que los días de fatiga aparecen con más frecuencia. Te preguntas si es fatiga real o si es el efecto adictivo del café que ya ha empezado a actuar. Otro día te tomas un café de cafetera y notas aún más su efecto. Con los días el sabor te empieza a gustar.

Ya lo has hecho. Eres uno más. Has convertido al café en una de tus bebidas. Ya tomas café.

LOS EFECTOS NEGATIVOS DEL CAFÉ

Al empezar a tomar café noté que mi concentración y mi capacidad de trabajo aumentaba, pero también comprobé, personalmente, que el consumo de café conlleva efectos negativos:

DOLOR DE CABEZA

Me di cuenta de que durante 3 semanas seguidas,  siempre el mismo día, me dolía la cabeza. ¿Qué extraño, no? ¿Tres semanas seguidas el mismo día? Hasta que advertí que ese día era el día que no tomaba café. Era un dolor de cabeza incapacitante que duraba unas 24hrs.

MOLESTIAS DIGESTIVAS

Durante los primeros minutos de la jornada laboral sentía molestias en el estómago. Una sensación difusa pero molesta que duraba alrededor de una hora. A los pocos días noté granitos en la parte alta de la mejilla. En macrobiótica sabemos que el aparato digestivo está muy relacionado con el aspecto de la piel. Los mismos granitos desaparecen cuando dejo de tomar café.

DISFORIA

Al dejar de tomar café comencé a sentir disforia. La disforia es un estado desagradable o molesto que a veces se puede definir como  tristeza, irritabilidad, ansiedad o inquietud, es justo lo opuesto a la euforia. Contribuye a que busquemos tomar otro café. Mi estado de ánimo volvía al bienestar habitual al cabo de dos días sin café. Supongo que puede durar más en personas que lo hayan estado tomando durante años.

SENSACIÓN DE “COMO SI ESTUVIESE NERVIOSO”

En alguna ocasión me he sentido “como si estuviese nervioso”. Y digo “como si estuviese nervioso” porque sé que se debía al efecto de la cafeína. En mi época de estudiante de psicología recuerdo leer un experimento en el que un grupo de personas tomaba una pastilla creyendo que era vitamina C, pero en realidad era cafeína. Mientras que a otro grupo se le decía la verdad: que era cafeína. Al final del día se les preguntaba cómo se habían sentido. El primer grupo afirmaba haber estado nervioso, y en muchos casos atribuían ese nerviosismo a eventos del día. Mientras que el segundo grupo refería estar “como nervioso”, una sensación de inquietud pero independiente de lo que les había pasado ese día. Así me sentí yo al tomar café (sólo algunos días, no todos), era un día como otro cualquiera pero yo estaba “como nervioso”.

CÓMO MINIMIZO SUS EFECTOS NEGATIVOS

Para evitar en lo posible los efectos negativos del café procuro llevar a cabo lo siguiente:

COMER BIEN

Para vivir necesitamos energía. La energía puede ser el resultado de una buena dieta o puede venir de estimulantes como el café. Para asegurar bienestar y ausencia de enfermedades la dieta es la mejor opción. Tomar café al mismo tiempo que comemos bien lo hace automáticamente menos perjudicial.

El peligro del café es que enmascare la falta de nutrición real.

SIEMPRE DESPUÉS DE COMER ALGO

El café es un irritante de la capa gástrica. Al comer algo antes de tomarnos un café estamos protegiendo esa capa aunque no del todo.

Patrick Horford en su libro Improve Your Digestion comenta: “Nunca empieces tu día con un estimulante (café, té o un cigarrillo). El estrés [la activación provocada por el estimulante] inhibirá la digestión. Toma solo un desayuno basado en carbohidratos, como fruta y cereal, solo fruta, o una tostada integral de pan de centeno.

DE CALIDAD Y RECIÉN MOLIDO

Lo ideal es no tomarlo todos los días y a todas horas, pero cuando lo tomes que sea de calidad y recién molido. El dueño de la tienda de café La Mexicana, la tienda que más café vende del mundo, comentaba en una entrevista radiofónica el gusto que daba comprar café recién molido cada semana para así aprovechar al 100% sus propiedades y su sabor.

LO QUE ALGUNOS AUTORES DICEN DEL CAFÉ

La mayoría de los autores que he consultado reconocen las dos caras del café, la buena y la mala, incluso los autores clásicos de macrobiótica.

Michio Kush y Alex Jack, en The Macrobiotic Path To Total Health, afirman que el café tiene un fuerte efecto expansivo o yin, causando un incremento de energía en el cuerpo que nos permite estar más despiertos. El café estimula el pensamiento, la conversación y otras actividades intelectuales y sociales. Pero, por otro lado, también aumenta el ritmo cardíaco, hace perder la fuerza contractiva de los intestinos, aumenta el colesterol y debilita la función reproductiva. Si a estos efectos le añadimos los efectos del azúcar o la leche que acompaña frecuentemente al café, entonces aumentamos sus efectos negativos.

En una publicación reciente, el consultor macrobiótico Francisco Varatojo responde a la pregunta “¿Por qué debemos evitar tomar café o té negro?” con las siguientes líneas:

Como elemento positivo hay que señalar que estas bebidas son ligeramente antidepresivas (sobre todo el café) y estimulan la capacidad intelectual y creativa. A mí me gusta mucho el sabor del café y su efecto estimulante, pero he comprobado que su uso regular me crea ansiedad y me pone nervioso.

Desde el punto de vista de la macrobiótica y la medicina oriental, el café y el té son alimentos originarios de un clima tropical y afectan al funcionamiento de las glándulas suprarrenales, los riñones y la vejiga y que, por eso, no deberían consumirse regularmente, sobre todo si tiene un problema de salud específico.

De la misma manera y desde un punto de vista energético (energía ki), el café y el té agotan las reservas de energía vital acumuladas más rápidamente y acaban por disminuir la vitalidad y la inmunidad.

Además de aumentar el nerviosismo, el uso abusivo del café provoca a menudo una sensación de gran cansancio y, consecuentemente, una pérdida de vitalidad.

En el lado de la ciencia, Kris Verburgh, autor de La pirámide de la salud, corrobora que el café es una bebida saludable si no se abusa de ella. El café demuestra tener un efecto protector frente a varias enfermedades de vejez como el alzhemier, el parkinson y la diabetes (ver referencias al final del post). Sin embargo, también ofrece efectos negativos. Una vez que aparece una enfermedad cardiovascular tomar café puede aumentar el riesgo de ataque cardíaco. El café es adictivo y puede provocar síntomas de abstinencia, como problemas de concentración, fatiga muscular o trastornos del sueño. Un exceso puede dañar la mucosa del estómago y de los intestinos, lo cual empeora la digestión. Verburgh acaba recomendando su consumo con moderación, como máximo 3 tazas al día.

Y para el terminar el post me gustaría citar las palabras de L. Jimenez que, en su libro Lo que dice la ciencia para adelgazar, nos ofrece un enfoque que me parece acertado:

No crea todo lo que le digan sobre el café, ni para bien, ni para mal. Recientes estudios han relacionado su ingesta con efectos positivos, así que es probable que tomado con moderación no sea malo en absoluto ni afecte negativamente a su pérdida de peso ni a su salud, pero todavía está por demostrar que sea realmente beneficioso. Y a veces tomarse un buen café es un momento especial del que no tiene porqué prescindir.

Referencias de los estudios que demuestran el efecto protector del café ante el alzheimer, parkinson y diabetes. No olvidar que hay otros estudios que también demuestran los efectos adversos en otras dolencias como por ejemplo las cardiovasculares.

Eskelinen, M.H.; Ngandu, T.; Tuomilehto, J.; Soininen, H.y Kivipelto, M., “Midlife coffee and tea drinking and the risk of late-life dementia: a population-based CAIDE study”, J. Alzheimers. Disc., nº 16 (2009), pp. 85-91
Ross, G. W.; Abbott, R. D.; Petrovich, H., et al., “Association of coffee and caffeine intake with the risk of Parkinson disease”, JAMA, nº 283 (2000), pp. 2674-2679.
Salazar-Martínez, E.; Willet, W. C.; Ascherio, A., et al., “Coffee consumption and risk for type-2-diabetes mellitus”, Ann. Inter. Med., nº 140 (2004), pp. 1-8.

 

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Entrevista con Federico Marro, cocinero, consultor y viajero macrobiótico

macrobiotica entrevista

 

La macrobiótica no tiene dueños. Puede ser propiedad de hippies y alternativos o de gente con dinero y bien posicionados. La suerte es que la naturaleza no hace distinciones y los beneficios los da a unos y otros.

En mi viaje por el mundo de la macrobiótica he coincidido con personas únicas, que me han aportado conocimientos, entendimientos y formas de vivir la macrobiótica que han configurado lo que constituye hoy mis enseñanzas. Entre estas personas se encuentra Federico Marro, un italiano afincado ahora en la Costa Blanca, y que lleva a sus espaldas más de 12.120 kilómetros de ruta macrobiótica, sin contar el viaje de vuelta. Hace unos días tuve la suerte de reunirme con él y disfrutar de sus historias a lo largo y ancho del planeta. Federico contestó a las siguientes preguntas:

  1. ¿Cómo empezaste en la macrobiótica?
  2. ¿Notaste algún cambio cuando empezaste a comer de forma macrobiótica?
  3. ¿Cómo reaccionaron los de tu alrededor, familia y amigos?
  4. ¿Cómo ha sido el camino que seguiste tras ese primer contacto con la macrobiótica? ¿En qué escuelas has estado?
  5. ¿Qué es la macrobiótica para ti?
  6. ¿Hay algún profesor o consultor de macrobiótica que recuerdas en especial?
  7. A veces hablo de la macrobiótica tradicional y la macrobiótica moderna… ¿Crees que es útil hacer esa distinción?
  8. ¿Qué cambiarías de la macrobiótica?
  9. ¿Qué le dirías a alguien que simplemente quiere comer un poco más sano, perder algo de peso o tener más energía y está considerado la macrobiótica como una opción?
  10. ¿Cómo es un día normal en la vida de Federico Marro?

A continuación puedes escuchar la entrevista mantenida con él. Más abajo encontrarás información complementaria.

MACROBIÓTICA ZEN o EL ZEN MACROBIÓTICO

El zen macrobiótico es el primer libro que Federico leyó sobre macrobiótica. Su primera lectura fue casi un jeroglífico para él, pues estaba lleno de ingredientes que desconocía. Para saber más acerca del libro puedes pinchar en él y te llevará a un post escrito sobre el mismo.

CUISINE ET SANTÉ

Cuisine et Santé es una escuela de macrobiótica localizada en el sur de Francia, en un pueblecito llamado Saint Gaudens, a noventa kilómetros al sur de Toulouse. Esta escuela fue fundada por René Lévy, estudiante de George Ohsawa. Constituye el primer centro en el que Federico estudia la macrobiótica en profundidad.

ONE WORLD CAMP

One World Camp es el nombre que reciben una serie de campamentos en los que se difunden las enseñanzas macrobióticas. Se organizan en varios países como por ejemplo Inglaterra, Portugal, Italia o España. Normalmente en verano. Aparte de servir comida macrobiótica también se ofrecen charlas y actividades que promueven la salud y el bienestar. En ellos Federico conoció a la persona que le acabaría llevando a su actual centro de trabajo.

INSTITUTO MACROBIÓTICO DE PORTUGAL

El Instituto Macrobiótico de Portugal está dirigido por Francisco Varatojo, consultor macrobiótico de renombrado prestigio internacional. Profesor incansable y carismático, que participa en numerosos cursos de formación tanto en España como fuera de ella. Federico estudia en este instituto “los niveles” o formación macrobiótica oficial.

IONIA, COMUNIDAD MACROBIÓTICA EN ALASKA

Ionia es una comunidad macrobiótica en Alaska, o mejor dicho, una comunidad que busca otra forma de vivir a la convencional, en sintonía con el medio ambiente, y en esa búsqueda se utiliza la macrobiótica. Federico pasa allí una temporada como voluntario donde no sólo aprende de alimentación sino sobre una nueva forma de estar en el mundo.

SHA WELLNESS CLINIC

Sha Wellness Clinic es el lugar de trabajo de Federico Marro en el momento en que se realiza esta entrevista. Sha es una clínica del bienestar ubicada cerca de Altea, donde se utilizan algunos de los principios de la macrobiótica como base para diseñar un tipo de nutrición saludable, alejada de las versiones antiguas y poco flexibles, y acercándola a un estilo más mediterráneo y gourmet.

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Por qué la dieta de la piña sí y la macrobiótica no, o la necesidad de un plan semanal

macrobiótica y plan semanal
La dieta de la piña es un plan específico, claro y sencillo. ¿Podemos hacer lo mismo con la macrobiótica?

A la dieta macrobiótica le falta lo que tienen todas las dietas: un plan semanal. Todas las dietas, incluso la dieta de la piña, la de la alcachofa o la del pepino, tienen un plan específico, instrucciones claras que nos indican lo que tenemos que comer para el desayuno, la comida y la cena.

¿Qué pasa con la dieta macrobiótica que no tiene ese plan?

En las escuelas donde estuve se nos explicaban los beneficios de los alimentos recomendados, las situaciones en que convienen unos u otros, cómo cocinarlos, cómo se relacionan con los diferentes órganos del cuerpo o  en qué cantidad tomarlos, pero nunca un plan semanal del tipo Lunes X, Martes Y, Miércoles Z…

POSIBLES RAZONES DE LA AUSENCIA DE UN PLAN MACROBIÓTICO SEMANAL

Estas son algunas de las razones por las cuales la dieta macrobiótica no se caracteriza por un plan concreto:

  1. Porque la dieta macrobiótica por definición ha de ser distinta en cada persona, pues cada persona necesita alimentos distintos y cantidades distintas para alcanzar el equilibrio.
  2. En la dieta macrobiótica no existe un objetivo claro y específico en pos del cual descartar todas las consecuencias que se puedan derivar de llevar un dieta concreta. Por ejemplo, en la dieta de la piña el objetivo es perder peso, que más da si la persona se queda sin vitaminas y minerales, que más da si la persona se enfría y pasa un frío de muerte en invierno, que más da si el azúcar en sangre sufre subidas y bajadas espectaculares. Eso permite dar unas instrucciones claras y precisas.
  3. Otro factor es que la dieta macrobiótica estándar está compuesta por alimentos y formas de cocinar poco habituales en nuestra cultura. Dar un plan preciso en esas circunstancias echaría para atrás hasta al más motivado “freaky” de las dietas.

UN PLAN SENCILLO PARA INICIARSE, DESPUÉS NO ES NECESARIO

Pero a pesar de todas esas razones que nos llevan a no tener un plan semanal, concreto y preciso, el tenerlo contribuiría a que muchas personas se iniciasen en un modo de alimentarse que traería consigo numerosas ventajas. Para que ese plan fuese útil debería tener las siguientes características:

  1. Estar compuesto de alimentos conocidos, al menos, la mayor parte.
  2. Utilizar poco tiempo para cocinar, pues la mayoría de nosotros estamos muy ocupados.
  3. Recetas con pasos sencillos y no muy elaborados.
  4. Que tengan buen sabor, o al menos que respeten la intensidad de sabores a la que estamos acostumbrados.
  5. Que “cuadren” con nuestras costumbres culturales

Cuando buceamos por la bibliografía macrobiótica podemos encontrar algunos planes, algunos se ajustan más que otros a los requisitos citados. Dos ejemplos:

Michio Kushi, la macrobiótica más tradicional

Michio Kushi y Alex Jack escriben en su libro The Macrobiotic Path To Total Health:

Lunes:

  • Desayuno: Mijo (cocinado con bastante agua para que quede cremoso)  con semillas de calabaza, sopa de miso con col china y seta shitake, col rizada al vapor, bebida caliente (normalmente té kukicha o bancha).
  • Comida: Estofado de cebada con verduras, Algas arame con cebolla y maíz, ensalada hervida con cebolla, zanahoria, col y nabo.
  • Tentempié a media tarde: Mochi tostado en la sartén, bebida de verduras dulces.
  • Cena: Sopa de arroz y garbanzos con cebolla y calabaza, condimento de alga nori, nishime con raíz de loto, daikon y kombu, zanahoria y sus hojas, ensalada prensada con col china y rabanito rojo.

Es el ejemplo de un día de su plan semanal. Comprobamos que lleva tiempo cocinarlo, algunos de los ingredientes son desconocidos, algunos platos no se adaptan a nuestras costumbres culturales (sopa en el desayuno) y son sabores poco intensos.

Montse Bradford, una macrobiótica más moderna

Montse Bradford en su libro La Nueva Cocina Energética escribe:

Lunes:

  • Desayuno: Crema de cereales (avena y cebada) con pasas, canela y almendras tostadas. Rodajas de pepino y manzanas frescas, café de cereales con leche de arroz.
  • Comida: Pasta integral con verduras y tofu.
  • Cena: Sopa de lentejas. Ensaladilla de arroz. Seitán a la plancha. Ensalada con hierbas aromáticas y wakame. Compota de manzanas a la vainilla.

Esta versión de la macrobiótica respeta más la cultura mediterránea y utiliza más ingredientes conocidos. En el siguiente enlace tienes una fotografía donde puedes ver el plan semanal completo: Plan semanal, dieta macrobiótica de Montse Bradford.

La versión sencilla de Macrobiótica Mediterránea

El plan semanal que propongo para finalizar esta entrada intenta cumplir con los requisitos escritos más arriba (sencillo, rápido, adaptado a nuestra cultura,…). No lo explico de forma exhaustiva porque pretende ser una orientación general de lo que debería ser un plan semanal para iniciarse en un tipo de alimentación natural y sana, en el cual ir profundizando con el tiempo.

Pinchar a continuación para descargarse el plan: Plan Semanal de Macrobiótica Mediterránea (ejemplo)

Este plan es un ejemplo y nunca puede sustituir a una dieta diseñada específicamente por un consultor macrobiótico.

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Cereales en grano para una mente lúcida

macrobiotica cereales y lucidez
Una de mis profesoras de macrobiótica en Kushi Institute contaba:

-La planta del cereal está erguida.
-Las personas también lo estamos.
-La planta del cereal tiene lo más importante en la parte alta: el grano.
-Las personas tenemos el cerebro, principal órgano del sistema nervioso.
-Las antenas del cereal le permiten a la planta captar la fuerza del cielo (según la Medicina Tradicional China).
-El cerebro es una especie de antena receptora que capta ideas y pensamientos.

Por todo ello, el comer cereales favorecería el tener una mente lúcida. Esta es una explicación basada en el enfoque energético de los alimentos; no en cuanto a calorías, sino en cuanto a cualidades que nos transmite un alimento por su “forma de ser”. Es un enfoque que me gusta tener en cuenta y que comparto con otros enfoques más comunes. A continuación te muestro otras razones por las cuales los cereales nos ayudan a tener una mente más lúcida.

CARBOHIDRATOS COMPLEJOS

Existen carbohidratos simples que provocan un aumento del azúcar en sangre muy brusco. Nos sentimos bien. A continuación el cuerpo produce insulina que se encarga de guardar toda esa azúcar. El azúcar baja por debajo del nivel inicial. Nos sentimos mal.

Estos vaivenes en el azúcar en sangre no nos permite rendir con de forma estable. Pasamos de estar eufóricos a somnolientos. El consultor macrobiótico Verne Varona lo expresa gráficamente de este modo.

curva glucémica con macrobiótica
Arriba observamos un nivel de glucosa en forma de sierra que provoca estados de ánimo inestables. Abajo vemos un nivel de glucosa estable debido a una alimentación macrobiótica. Gráfico: Verne Varona, 2009

Los cereales integrales son hidratos de carbono complejos. Lo que quiere decir que no provocan un aumento brusco del azúcar en sangre, o al menos no tanto como los refinados. Por ello, su consumo contribuye a que nos sintamos mejor, que no haya esas subidas y bajadas, y podamos utilizar mejor nuestra mente.

Para ver más sobre la diferencia entre hidratos de carbono simples y complejos puedes ir a la entrada Carbohidratos complejos en una dieta macrobiótica.

UN APUNTE SOBRE EL GLUTEN

En los libros Cerebro de Pan y Sin trigo, gracias, atribuyen a los cereales diferentes signos y síntomas como por ejemplo: somnolencia, cansancio, peor estado de ánimo, migrañas,… En el análisis que realicé tras su lectura indicaba que los autores no se referían a los cereales, sino al gluten contenido en el trigo moderno. Puedes verlo en Conclusiones Cerebro de Pan y Sin trigo, gracias.

NOS PERMITEN PRESCINDIR DE LAS HARINAS (sobre todo pan)

El cuerpo humano necesita consumir diferentes porcentajes de los principales macronutrientes, que son: hidratos de carbono, proteínas y grasas. Cada uno de ellos cumple funciones específicas y diferentes. Los carbohidratos cumplen la función energética. En la sociedad actual los carbohidratos nos llegan a través del pan, la pasta, el arroz, patatas. Muchos de esos alimentos tienen efectos adversos para la salud, como por ejemplo:

  • Un índice glucémico elevado.
  • Alto contenido en gluten (pan, pasta).
  • Empeoran o provocan  estreñimiento.
  • Aumento de peso.

El incluir en la dieta cereales integrales nos va a permitir prescindir o tomar pequeñas cantidades de los alimentos citados más arriba.

FUENTE DE VITAMINAS DEL GRUPO B

A menudo se recomienda complejos de vitamina B para tratar la memoria. ¿Por qué? Porque las vitaminas B contribuyen al adecuado funcionamiento del sistema nervioso. Respecto a ese tema, el consultor macrobiótico John Kozinsky dice lo siguiente en una de sus recientes conferencias:

El arroz integral ha sido un alimento muy valioso y es un alimento que desde la macrobiótica moderna ser recomienda tomarlo como alimento básico. Tiene maravillosas propiedades. Desde un nivel nutricional está compuesto de vitaminas. El arroz integral puede considerarse un suplemento de vitamina B, un gran complejo vitamínico. La mayoría de las vitaminas B son muy buenas para tu cerebro, tu sistema nervioso, y están presentes en el arroz integral. Si tomas una pastilla no tienes los mismos efectos. La pastilla no te está dando el complejo vitamínico que tomas del arroz integral.

CUIDAN NUESTRO INTESTINO, EL SEGUNDO (o quizás el primer) CEREBRO

El primer capítulo del libro de la doctora Irina Matveikova se titula “Tu segundo cerebro”. Con ello hace referencia a la importancia de los intestinos en nuestra forma de pensar, en nuestra agilidad mental y forma de ver las cosas. Escribe:

Os confirmo que poseemos un verdadero cerebro dentro de nuestras entrañas, y su función neuronal es muy parecida a la actividad cerebral de la cabeza, de donde surge todo lo bello. El sistema digestivo posee una red extensa de neuronas, que se encuentran entre las dos capas musculares de sus paredes. La estructura de las neuronas digestivas es totalmente idéntica a la estructura de las neuronas cerebrales y tienen la capacidad de liberar los mismos neurotransmisores, hormonas y moléculas químicas.

El tomar cereales en grano contribuye a mejorar la salud intestinal debido a su contenido en fibra y por no generar en su descomposición toxinas como ocurre con otros alimentos, como por ejemplo, la carne.

UN APUNTE PRÁCTICO: ¿CUÁNTOS CEREALES TOMO?

Ya sabemos que los cereales nos ayudarán a tener más lucidez, pero ¿cuántos cereales tomo al día? Tomar demasiados cereales podría anular sus beneficios, puedes leer mi experiencia al respecto en la entrada Comer muchos cereales no es macrobiótica.

Como referencia he creado 3 categorías donde podrían encajar la mayor parte de las personas:

  1. Si quieres perder peso o tu metabolismo es lento, toma un máximo de 60 g (pesado en seco) de cereales en grano al día.
  2. Eres una persona adulta, sin problemas de sobrepeso: entre 60 y 100 g de cereales en grano al día como cantidad habitual.
  3. Realizas ejercicio físico intenso o tu  metabolismo es rápido:  100g o más de cereales en grano al día.

Para unas recomendaciones más personalizadas habría que considerar varios factores personales como: objetivos, tipos de constitución, intolerancias, lugar de residencia, estación en la que nos encontramos, alimentación anterior, etc.

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