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Macrobiótica en “Mis recetas anticáncer”

Mis recetas anticáncer y macrobiotica

Conocí  a Odile Fernández en un Congreso de Alimentación Consciente que organizaron en la Universidad Miguel Hernández de Elche.

Fue en mayo o junio del 2012 y ese día Odile ofreció en una charla de 30 minutos;  un resumen de todo lo que había aprendido y recopilado sobre alimentación y cáncer.

Odile sufrió un cáncer en fase avanzada que le obligó a revisar su estilo de vida y su alimentación.  Investigó sobre alimentación y cáncer en las bases de datos de estudios científicos como PubMed

Fruto de esas investigaciones resultó su primer libro que adquirí en ese mismo congreso, que a la fin se convertiría en otro mucho más completo: Mis Recetas Anticáncer.

dieta macrobiótica y anticáncer

Odile, en su libro, da una breve descripción de lo que es la macrobiótica de Michio Kushi y a continuación nombra los inconvenientes. Los cito seguidos de mis comentarios.

INCONVENIENTES DE LA MACROBIÓTICA

1.-Limita la ingesta de crudos por considerarlos indigestos

La macrobiótica de Michio Kushi apenas recomienda la ensalada y la fruta. Esto es cierto. No tomar crudos puede vernir bien cuando alguien tiene muchos problemas digestivos y en especial gases o hinchazón, pero no tiene porque ser tan restringido si disfrutamos de una buena salud.  Mi experiencia, otros estudios y el consejo reciente de consultores experimentados,  me hacen recomendar una cantidad mayor de crudos. Si existiesen problemas digestivos o casos de un organismo “congelado” o muy deficiente, se reduciría temporalmente, pero nunca del todo.

2.-Escasa ingesta de fruta (5%)

Para la macrobiótica de Michio Kushi la fruta es demasiado Yin, muy expansiva, una fuente de energía muy rápida como para usarla de forma constante. Este consejo de Michio Kushi puede ir muy bien para personas que de por si ya comen muchas verduras y pocos productos animales, pero para personas que han estado comiendo mucha carne en el pasado, o con síntomas de exceso, tomar 2-3 piezas al día de fruta tendría un efecto positivo.

3.-No limita el uso del trigo

Odile propone limitar el consumo del trigo por el efecto inflamatorio del gluten. En la macrobiótica de Kushi apenas se hace mención al gluten; éste se consume de forma natural a través de los granos integrales de centeno, avena, trigo o cebada… que dan muchos menos problemas que las harinas. La macrobiótica de Kushi no utiliza ni mucho pan ni muchos granos con gluten.

4.-Se cocina mucho con olla exprés.

Leído tal y como lo expresa la Dra. Fernández parece que en macrobiótica se cocina todo con olla exprés, cuando en realidad sólo se utiliza para cocinar los cereales y las legumbres, y no siempre. En verano, por ejemplo, se recomienda el uso de métodos de cocción más ligeros como el vapor o el hervido en olla convencional.

Cuando se usa la olla a presión se usa de una manera particular, la mayor parte del tiempo con la mínima presión, simulando la forma tradicional de cocinar cereales integrales en Japón; con una tapa muy pesada.

Las verduras nunca se cocinan en olla exprés, pues perderían su más preciada caracerística: la ligereza y la frescura.

5.-Muchos condicmentos utilizados son japoneses y difíciles de encontrar

Odile señala aquí una de las contradicciones de base de la macrobiótica de Michio Kushi: recomendar productos locales y productos japoneses al mismo tiempo. Ello se resuelve con una macrobiótica mediterránea, donde los alimentos utilizados sean productos tradicionales de la región mediterránea. Al respecto visitar: Primera definición de Macrobiótica Mediterránea.

MACROBIÓTICA, UNA EXCELENTE FILOSOFÍA DE VIDA

Tras exponer los inconvenientes que observa en la macrobiótica, Odile termina diciendo:

Como conclusión deciros que me parece una filosofía de vida excelente: buscar el equilibrio físico y emocional es lo que nos va a ayudar a alejar la palabra cáncer de nuestra vida. En este libro de “recetas” adopto algunos principios de la filosofía macrobiótica, pero no estoy de acuerdo en todos, así que una vez más me quedo con lo que me resulta más positivo a mi entender.

Como resumen diré que:

  1. Odile señala dos características de la macrobiótica de Kushi, falta de crudos y poca fruta, que pueden ser adecuadas o no según la condición de la persona de la que estemos hablando
  2. Tiene una idea equivocada del uso del gluten y de la olla a presión, pues no se usa tanto como dice.
  3. Señala una contradicción de base de la macrobiótica de Michio Kushi que resuelvo con la macrobiótica mediterránea.

¿SIRVE LA MACROBIÓTICA PARA TRATAR EL CÁNCER?

La macrobiótica se hizo famosa por utilizarse para tratar el cáncer en los años 80 en Estados Unidos, no de forma oficial, sino por aquellos que buscaban tratamientos alternativos o ayuda en la dieta. En los 80 la medicina apenas era consciente de lo importante que era la dieta para tratar enfermedades como el cáncer. Hoy en día se ha avanzado en esta cuestión, pero aún así vemos que falta camino por recorrer; Odile Fernández tuvo que investigar por ella misma, ya que los consejos de su oncólogo sobre alimentación eran insuficientes.

¿Recomendaría la macrobiótica de Michio Kushi a una persona con cáncer?

Posiblemente no, pues en mi opinión es insuficiente para cubrir las necesidades energéticas y nutricionales de una persona con esa condición. Sí que utilizaría muchos de los conocimientos que me aporta la macrobiótica de Kushi: el uso de los cereales integrales, de verduras, legumbres, semillas… la macrobiótica me puede ayudar a descubrir esos alimentos, qué efectos tienen y cómo prepararlos.

A una persona con cáncer le diría que acudiese a un dietista, nutricionista, o médico especializado, para que le diseñase el plan general de alimentación y, en ese marco general, aplicaría las enseñanzas macrobióticas.


NOTAS / Estudios sobre macrobiótica y cáncer
  1. Kushi LH, et al. The macrobiotic diet in cancer. J Nutr. 2001 Nov;131(11Suppl):3056S-64S.
  2. Lerman RH. The macrobiotic diet in chronic disease. Nutr Clin Pract. 2010 Dec;25(6):621-6.
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Desempaquetado del kuzu

Hasta la fecha la entrada más leída de Macrobiótica Mediterránea es sobre el kuzu.

En consulta mucha gente pregunta qué es el kuzu. Esta entrada pretende ser una primera respuesta a esa pregunta.

En el siguiente vídeo sabrás qué aspecto tiene y cómo tratarlo para preparar las bebidas clásicas de la macrobiótica.

Este es el enlace a la entrada más leída de Macrobiótica Mediterránea, donde aprenderás más sobre el Kuzu:

⇒  Kuzu, el remedio macrobiótico por excelencia

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Macrobiótica en “No más dieta”

basulto y macrobiótica

La macrobiótica es famosa.

La macrobiótica aparece citada en numerosos libros, a veces hablan bien de ella y a veces hablan mal. Comprendo a unos y a otros porque he llegado a entender la macrobiótica.

En esta entrada examinaremos qué dice Julio Basulto en su libro “No más dieta”.

Los siguientes títulos resumen lo que Basulto comenta sobre la macrobiótica; los he seguido con mis comentarios.

EL YIN-YANG CARECE DE VALIDEZ CIENTÍFICA

Para Julio Basulto la teoría Yin-Yang no es científica, y por tanto, invalida lo que pueda venir de ella.

El Yin-Yang es un elemento más de la macrobiótica. Si no te merece credibilidad puedes centrarte en otros elementos como la utilización de alimentos integrales, el uso mayoritario de vegetales, los productos locales, los remedios a base de alimentos, etc.

Francisco Grande-Covián, pionero de la nutrición en España y profesional muy respetado por los de su gremio, afirmaba refiriéndose al Yin-Yang que: “Como yo no soy experto en conceptos de esta filosofía, espero que el lector me perdone si no me ocupo de esta cuestión”.

RETRASOS EN EL CRECIMIENTO DE LOS NIÑOS

Mi experiencia personal me dice que personas que han sido criadas con la macrobiótica de Michio Kushi no son muy altos. Mi experiencia puede ser limitada y la muestra no ser lo suficientemente grande. Sin embargo, sí que existe un estudio en una comunidad macrobiótica holandesa donde sí que se respalda esta afirmación.

La línea negra representa el crecimiento de un niño de 8 años con dieta macrobiótica. La flecha indica el momento en que se introduce en su dieta pescado y productos lácteos. El incremento repentino de altura y peso puede estar indicando deficiencias previas.

Gráfico sobre el estudio nutricional con niños macrobióticos
Gráfico extraído del artículo de Dagnelie y Van Staveren (1984) sobre la dieta macrobiótica en niños

 

Si quieres más información sobre el estudio, visita la entrada: Deficiencias en niños con una dieta macrobiótica.

BAJA EN GRASAS Y PROTEÍNAS

Durante mis estudios en el Instituto Kushi, John Kozinski (profesor senior), comentaba una y otra vez que la macrobiótica al uso, la macrobiótica de Michio Kushi, no incluía sufientes grasas y proteínas, y que estos nutrientes, a pesar de haber estado “marginados” durante años, eran necesarios para realizar importantes funciones en el organismo. Puedes ver más en A pesar la macrobiótica come proteínas.

En una macrobiótica amplia puedes incluir los siguientes alimentos:

  • Grasas: aceite de oliva extra virgen, aguacate, frutos secos, semillas, productos lácteos enteros y biológicos (mantequilla, yogur, kéfir, quesos).
  • Proteínas: pescado, marisco, carne y huevos (aportan proteínas de alto valor biológico que no están presentes en los vegetales).

DÉFICIT DE VITAMINA B12

Estudios recientes demuestran la necesidad de suplementarnos con vitamina B12 si queremos seguir una dieta vegetariana o vegana, ya que los productos animales son las únicas fuentes de vitamina B12.

En el pasado, algunos libros de macrobiótica recomendaban productos como las algas, el tempeh o el miso como fuentes de B12. Hoy en día sabemos que no la contienen. Por ejemplo, las algas contienen sustancias muy parecidas a la vitamina B12, que incluso compiten con ella a la hora de ser absorbidas por el organismo, pero que no son vitamina B12.

Por tanto, si seguimos una dieta macrobiótica estricta con nada o muy poco de pescado, podríamos llegar a tener déficit de vitamina B12. Ver la entrada: ¿Carece la dieta macrobiótica de vitamina B12?

ALTERACION DE LA FUNCIÓN TIROIDEA

La tiorides incrementa su actividad a medida que crece la absorción del yodo. Las algas son muy ricas en yodo, de este modo, si incluimos muchas algas en nuestra dieta corremos el peligro de sufrir hipertiroidismo. Por ese motivo, en la macrobiotica amplia recomiendo usar las algas en pequeña cantidad y en sopas.

Ver la entrada: ¿Es buenos tomar algas? ¿Qué dice la macrobiótica?

COMENTARIOS FINALES

En la mayoría de sus afirmación Basulto está en lo cierto: la dieta macrobiótica de Michio Kushi se relaciona con retrasos en el crecimiento de los niños, es baja en proteínas y grasas, conlleva a largo plazo un déficit de B12 y puede alterar la función tiroidea si consumimos muchas algas. También es cierto que la teoría del yin-yang no tiene validez científica.

Lo comentado por Basulto en su libro respalda uno de los puntos clave en Macrobiótica Mediterránea: la diferenciación entre la macrobiótica de Michio Kushi y la macrobiótica amplia. La macrobiótica de Michio Kushi, más estricta y japonizada, constituye una herramienta terapéutica útil en casos muy concretos y durante períodos de tiempo cortos. Este tipo de macrobiótica es al que se refiere Basulto en su libro, y cuyas críticas están bien fundamentadas. Por otro lado, existe la macrobiótica amplia que refleja las prácticas de los pueblos que más viven. En este caso es una macrobiótica más variada, que responde a las necesidades de más personas y que presenta elementos culturales conocidos. Puedes aprender más sobre la macrobiótica amplia en entradas como Los pueblos más longevos del Mediterráneo y Primera definición de Macrobiótica Mediterránea o bien en el texto que regalo al suscribirte al blog (ver la página Empieza aquí).

Por último, afirmar que el mismo Basulto señala que “la dieta macrobiótica presenta ciertas ventajas” pero no dice cuáles.

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Cocina según las estaciones

cocina estacional macrobiótica

En uno de los primeros cursos de macrobiótica recuerdo haber oído: “Debes comer según la estación en la que te encuentres”. Segundos después pensé: “Sí, vale, lo veo lógico, pero… ¿cómo lo hago?”

Si has estado toda la vida comiendo de la misma manera en invierno que en verano, aquí te propongo una herramienta que te permitirá adaptarte a la estación en la que te encuentras.

A esta herramienta la he llamado: La adaptación estacional de 4 pasos.

PASO 1: CUÁNTO DE ANIMAL

La primera diferencia que haría si quiero adaptar mi alimentación a las estaciones sería esta:

En los meses fríos ⇒ Más alimentos de procedencia animal

En los meses calurosos ⇒ Menos alimentos de procedencia animal

Su tu alimentación sigue una macrobiótica amplia, aquella que siguen los pueblos más longevos del mundo, seguramente incluye varios alimentos de origen animal (carne, pescado, aves, huevos, lácteos y otros). Todos estos alimentos deberían predominar en los meses fríos, mientras que deben reducirse en los calurosos.

Si sigues la macrobiótica de Michio Kushi sólo puedes jugar con el pescado. En ese caso toma más pescado en los meses fríos.

PASO 2: CUÁNTO DE CRUDO

Sabemos por la macrobiótica que los alimentos crudos enfrían el organismo. Así, de forma natural, solemos comer más frutas y ensaladas en verano que en invierno.

Simplemente hay que darse cuenta de este hecho y aplicarlo conscientemente.

PASO 3: CÓMO COCINO

Este paso es una versión refinada del anterior. Un alimento puede estar crudo, cocinado muy ligeramente, cocinado ligeramente, cocinado, muy cocinado…

En las estaciones calurosas nos inclinaremos por métodos de cocción ligeros, mientras que en las estaciones frías por métodos de cocción más largos e intensos.

Aveline Kushi nos da algunas pistas:

  • Invierno: Fritos, tempura, salteado largo o kinpira, estofados de cereales, legumbres, seitán y verduras, más jengibre, más sal, miso y tamari.
  • Primavera: añadir algunos crudos, horneado corto, empezar con el vapor, salteado corto, menos sal, fermentados de menos tiempo, ensaladas prensadas o hervidas en vez de más frutas.
  • Verano: alimentos crudos, marinados, ensaladas prensadas, ensaladas de verduras hervidas, frutas locales, vapor, salteado corto, platos templados o fríos, menos condimentos fuertes.
  • Otoño: Empezar con los potajes de legumbres, alimentos fritos, estofados con cereales, método nishime, salteado largo o kinpira, un poco más de sal y aceite, reducir lo crudo.

PASO 4: QUÉ ALIMENTOS UTILIZO

El ser humano es capaz de vivir en cualquier parte del planeta porque es capaz de comer lo que allí crece y se cría. El comer alimentos autóctonos, a parte de ser más sostenible, provoca en nuestro organismo adaptaciones que nos permiten lidiar eficientemente con las condiciones del entorno, lo que significa tener más salud y tener más energía.

¿Qué alimentos crecen de forma natural en invierno en el lugar donde vives? ¿Y en verano? ¿En Otoño? ¿Primavera?

Utiliza más alimentos estacionales para indicarle a tu organismo en que estación te encuentras.

UN EJEMPLO

Montse Bradford nos ofrece una receta que podemos adaptar fácilmente a las estaciones. La versión que veréis en el vídeo es una versión intermedia, ni para mucho calor ni para mucho frío. Tras el vídeo propongo las adaptaciones correspondientes.

Para los meses más fríos se puede incorporar a la receta pollo, o bien utilizar un caldo que se haya preparado previamente con algunas verduras y gallina u otros huesos. También se le puede añadir pimienta o jengibre.

Para los meses más calurosos a la receta del vídeo podemos quitarle la cebada y reducir la cantidad de aceite. Añadimos casi al final maíz dulce y unos germinados como aderezo.


NOTAS

  1. La imagen del post y las adaptaciones para cada estación del paso 3 pertenecen al libro de Aveline Kushi,  Aveline Kushi’s Complete Guide To Macrobiotic Cooking (1985). New York: Grand Central Life & Style.
  2. La receta del vídeo es una adaptación de la receta “Estofado de cebada”, que aparece en el libro de M. Bradford,  La nueva cocina energética (1999). Barcelona: Océano.
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Sopa de corazones de alcachofa

La macrobiótica amplia es aquella que se ocupa de las prácticas de los pueblos que más viven en el mundo. En el Mediterráneo tenemos dos zonas donde la longevidad está por encima de la media. Uno de ellos es la región de Barbagia, en Cerdeña.

Desde Cerdeña nos llega esta receta. Para su preparación vamos a necesitar:

(Estos ingredientes dan para 4 raciones)

  • Aceite de oliva, 3 cdas.
  • 1 cebolla pequeña picada
  • 2 ajos
  • 350 g de corazones de alcachofa (en la verdulería debemos pedir 1 Kg)
  • 5oo g de tomates
  • 1 litro de agua
  • 1-2 cdtas de sal

Elaboración:

  1. Saltear la cebolla, después el ajo y poco después la alcahofa
  2. Añadir los tomates, el agua, la sal y cocinar 20 minutos.

Es una sopa suave y ligera, ideal para quien esté realizando una dieta para rebajar excesos. Las alcachofas y los tomates le dan ese toque depurativo.

Sobre los tomates

Los tomates están prohibidos en la macrobiótica de Michio Kushi por considerarse demasiado yin. Desde mi punto de vista, los tomates estarían contraindicados en caso de tener siempre frío, bajo peso, bajo metabolismo, anemia,… en ese caso los tomates contribuyen a enfriar más el cuerpo y debilitarlo.

No pasa nada si tomamos tomates cuando nuestra condición es buena, incluso a veces sería un remedio perfecto para personas con exceso de calor corporal o aquellas que han tomado mucha carne en el pasado. También nos ayuda a llevar mejor el calor del verano. Mejor maduros. Más sobre los tomates en Tomates en macrobiótica.

Nota: Receta extraída y adaptada del libro de Viktorija Todorovska, The Sardinian Cookbook. The Cooking and Culture of a Mediterranean Island (2013).