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¿Es bueno tomar algas? ¿Qué dice la macrobiótica?

macrobiotica platos con algas

Tres hechos hicieron que cambiase mi opinión sobre las algas:

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Un amigo nutricionista me comentó que a sus clientes que querían ganar peso no podía recomendarles algas. La razón: que su metabolismo aumentaba.

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Una señora a la que pasé consulta me contó el caso de su hija, la cual a raíz de aumentar su consumo de algas desarrolló un hipertiroidismo inducido por algas. Ya querían operarla. Afortunadamente, otro médico, consciente de la relación algas-hipertiroidismo, recomendó dejar las algas y esperar a ver qué pasaba. Tras dejar las algas el hipertiroidismo desapareció y no fue necesaria la operación.

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La lectura de un artículo escrito por el nutricionista Julio Basulto como respuesta a una lectora que le preguntaba en su web si era conveniente o no tomar algas. En este enlace podéis ver el esto: ¿Es conveniente tomar algas?

En mi formación de macrobiótica, en varias partes del mundo, me contaron que las algas son un alimento rico en minerales y por ese motivo conviene incluirlas en la dieta. Se recomienda utilizarlas en poca cantidad, el tamaño de un sello, para hervir cereales o legumbres,  o bien en mayor cantidad para elaborar platos de algas. Algunos ejemplos de estos platos son zanahoria y nabo salteados con alga arame o ensalada de alga wakame con pepinos. Nadie me advirtió sobre los efectos secundarios de comer muchas algas.

Nadie nos advierte del efecto secundario de comer muchos cereales (ver la entrada en la que cuento mi experiencia al respecto en Comer muchos cereales no es macrobiótica). Nadie nos advierte de los efectos secundarios de comer muchas legumbres (sólo un profesor de todos los que tuve comentó que si tomásemos todas las proteínas que necesitamos de las legumbres, no caminaríamos, sino que flotaríamos debido a los gases). Nadie nos advierte de los efectos secundarios de comer muchas verduras y otros alimentos estrella en macrobiótica. En mi opinión todos los alimentos tienen sus pros y sus contras y el hecho de que utilicemos unos más que otros es porque los beneficios superan con creces a los perjuicios, pero eso no debe relajarnos y pensar que todo lo catalogado como bueno es bueno en todas circunstancias, existiendo factores que los pueden convertir en un momento dado en perjudiciales.

Volvamos a las algas.

Teniendo en cuenta los tres hechos al principio contados, llegué a la siguiente conclusión:

1.-Como dice Julio Basulto en su artículo, no consumimos algas desde la infancia como hacen los japoneses. Quizás, por ello, el efecto que nos provoque sea distinto y es posible que hasta perjudicial. Otro ejemplo de este tipo de efecto, pero en el sentido opuesto, es el de la leche. Los europeos la toleramos mucho mejor que los japoneses.

2.-Le doy más importancia a las ocasiones en las que mis profesores me recomendaron usarlas en pequeña cantidad. Puede que ese sea el modo correcto de usarlas, al menos para quienes vivimos en el Mediterráneo y no hemos comido algas desde la infancia, en pequeña cantidad, de la misma manera que hacemos con la sal, el vinagre o el limón.

3.-Otros autores destacan sus propiedades beneficiosas: (a) Steve Gagné: las algas contienen ingredientes que nos ayudan a luchar contra las bacterias, los hongos y los virus. (c) Odile Fernández: una cosa que podemos hacer para estimular el sistema inmune es introducir algas en nuestra dieta. (c) Jean Seignalet: las algas constituyen una fuente de oligoelementos, encontrando en ellas zinc, cobre, manganeso, silicio, selenio, cobalto, cromo y rubidio. Estos datos me hacen pensar que aunque pueden aportarnos  ingredientes importantes para la salud esos mismos ingredientes la pueden arruinar (como el yodo excesivo), por tanto, este hecho me aconseja el tomarlas en poca cantidad y, no tomarlas en absoluto, si el cuerpo experimenta algún tipo de rechazo hacia ellas.

Referencias bibliográficas

Steve Gagné (2008). Food Energetics. The spiritual, emotional and nutritional power of what we eat. Editorial: Healing Arts Press. Vermont.
Odile Fernández (2013). Mis recetas anticáncer. Alimentación y vida anticáncer. Editorial: Urano. Barcelona.
Jean Seignalet (2001). Alimentación, la tercera medicina. Editorial: Integral. Barcelona.
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2 comentarios en “¿Es bueno tomar algas? ¿Qué dice la macrobiótica?

  1. Muy interesante artículo.Cómo solemos decir: menos es más.yo inicié una alimentación macrobiótica guiada por un consultor argentino hace un par de años y era muy difícil de seguir, de cocinar y especialmente de conseguir los ingredientes en Buenos Aires. Lo hice 10 meses y lleguè a sentirme muy bien y con optimismo.Luego fuí dejando porque me senti un bicho raro ya que nadie de mis conocidos entendia esta forma de comer y mi consultor vive lejos de Buenos Aires por lo cual no me sentí apoyada cada vez que tuve dudas.Hoy estoy cin 18 kilos extra, diabetes tipo 2, tomando metformina y con mucha inflamacion intestinal.La medicina tradicional no me encuentra solución .yo pregunto si ustedes me alientan a volver a buscar remedio en la Macrobiótica y dónde encontrar apoyo en Buenos Aires.gracias.

    1. Hola Cecilia:

      Estaría encantado de poder ayudarle pero siento decirle que en Buenos Aires no conozco a nadie. Eso sí, le animo a tomar el mando de su salud y llevar una alimentación que le permita obtener el máximo bienestar y salud posible. En muchas ocasiones me he preguntado qué es lo que funciona de la macrobiótica. Quizás para obtener los resultados que usted quiere no es necesario hacer la dieta estricta conocida como macrobiótica estándar (la de la pirámide). Pruebe, quitando todo el pan y harinas, y tomar algo más de cereales integrales. Retire todo alimento artificial o con químicos. Tome abundantes verduras, incluso frutas. Muy poca o nada de carne y más pescado. Nada de lácteos. Y compruebe y eso es suficiente para usted.

      Un cariñoso saludo desde España

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